miércoles, 18 de noviembre de 2009


Antropología y poblaciones amazónicas

Congreso Internacional de Antropología Amazónica en los países Andino
Por donde hay soplo

Moderador Oscar Espinoza de Rivero

Resúmenes de ponencias

Alexandre Surrallés ( CNRS/LAS, París): Antropología después de Bagua, Movimiento indígena, políticas públicas y conocimiento antropológico.


Los lamentables sucesos que tuvieron lugar el 5 de junio de este año en Bagua y Utcubamba han puesto de manifiesto, entre otras cosas, el conocimiento parcial de la realidad de los pueblos indígenas de la Amazonía peruana que han mostrado funcionarios, periodistas y otros profesionales que han analizado lo ocurrido. En esta presentación se examinará las causas que han provocado estos sucesos y la evolución actual del movimiento indígena. A modo de conclusión se realizará una reflexión sobre la responsabilidad social de la antropología en esta coyuntura.

Roberto Pineda Camacho (Universidad Nacional de Colombia, Bogotá): Estudios amazónicos y movimiento indígena en Colombia


El movimiento indígena colombiano contemporáneo tuvo sus primeros pasos a principio de la década de 1970, con la fundación del Consejo Indígena del Cauca, CRIC, quién tomó como sus principales objetivos la defensa de la tierra colectiva, la lengua, la cultura.

En 1980 se conformó la organización indígena de Colombia, que agrupó a las diversas organizaciones indígenas. En este contexto, la organización del movimiento indígena en las tierras bajas es más tardía y tuvo una gran influencia con las organizaciones indígenas de los andes.

Los territorios indígenas de la amazonía fueron legalmente reconocidos como resguardos y organizados alrededor de la figura del cabildo de origen colonial. En 1988, se configuró un gran resguardo en la Amazonía –El preludio Putumayo- figura emblemática de una nueva política frente a los territorios indígenas del oriente colombiano, la constitución de 1991 consolidó esta tendencia de legalización de las tierras bajas del oriente y otras regiones de Colombia; y les reconoció el estatus de entidades de la Nación, con cierta autonomía administrativa, política, y judicial.

En términos generales se puede establecer una correlación entre los estudios amazónicos y la nueva política frente a los pueblos de la Amazonía, expresada en las ideas del nativo como ecólogo, tal como se presenta en la pionera obra de Gerardo Reichel Dolmatoff y otros estudios. De otra parte, la participación de diversos antropólogos en el diseño de la política pública ha sido fundamental para el reconocimiento de sus derechos territoriales, aunque su participación activa en las organizaciones indígenas ha sido menos, o de más baja intensidad. La apropiación de la antropología se incrementará en el futuro mediante la formación de antropólogos de las propias comunidades nativas que son interlocutores de sus propias asociaciones frente al estado, o gestores de las políticas locales o regionales.

Óscar Espinoza de Rivero (PUCP): La antropología amazónica en el Perú y su relación con el movimiento indígena.

La historia de la relación entre antropólogos y los pueblos indígenas ha sido bastante compleja. A fines de los años 60 aparece una primera generación de antropólogos peruanos que se involucra con las luchas de los pueblos indígenas. Desde entonces la relación entre antropólogos peruanos y el movimientoindígena ha sido constante, pero también marcada por didtintas conyunruras importantes.

martes, 17 de noviembre de 2009


Congreso Internacional de Antropología Amazónica en los países andinos.
Bolivia, Colombia, Rcuador, Perú, venezuela
Por donde hay soplo

Antropología y arqueología amazónica

Un evento académico esperado, por primera vez en el país antropólogos desarrollan una reflexión más profunda sobre la antropología desde la historia y la arqueología que han enriquecido los estudios sobre la amazonía en los países andinos, el compromiso de estos profesionales y sus instituciones con las comunidades indígenas, lo ha hecho posible, debido a los hechos últimos ocurridos en zona awajún, en Bagua y , de PUCP, UNMSM, CAAAP e IFEA, unieron esfuerzos para responder con responsabilidad a la importancia de estos acontecimientos sociales, celebrando así sus aniversarios
Acompañaron en la reflexión a los especialistas peruanos, Eduardo Neves (USP, Sao Paulo), Carlos Fausto (Museo Nacional, Río de Janeiro), Alexandre Surrallés (CNRS/LAS, Paris), Carlos Mora (Canadá), Roberto Pineda (Universidad Nacional de Colombia, Bogotá), Stephen Rostain (Paris), Carlos Fausto, Jean Pierre Chaumeil (Francia), Isabelle Combes (IFEA, Santa Cruz), Francois Correa (Colombia) , Elsa Gómez Imbert (IFEA Bogotá), José Kelly (Venezuela).
Conferencia Magistral Estéfano Varese. (Universidad de Davis, California): Antropología amazónica en el Perú: 40 años después.


En 1967 la Universidad católica abría sus aulas al estudio de los pueblos indígenas de la Amazonía. A los pocos meses le seguía los pasos el Departamento de Antropología de San Marcos. La hegemonía del mundo andino, tan profundamente arraigada en la historia del pensamiento antropológico peruano empezaba a resquebrajarse con una mirada hacia el oriente, hacia la “montaña” y sus pueblos originarios. A riesgo de pecar de presunción voy a tomar el papel de cronista y rememorar lo que viví en esos años iniciales de la antropología amazónica peruana para tomar después una distancia física de ella cuando en 1975 me alejé del país y del bosque tropical y me aventuré en el campesinado indígena de Mesoamérica. Trataré de hacer justicia a todos los que enriquecieron este diálogo cultural indispensable manteniendo, al mismo tiempo, una mirada crítica hacia los constantes intentos de desvirtuar el diálogo y conducirlo a un soliloquio del poder.

Comentarios Jorge Riester (APCOB, Santa Vruz), Frederica Barclay (PUCP)

Arqueología Amazónica
Moderador: Daniel Morales Chocano

Conferencia Magistral Eduardo Neves. USP, San Paulo: El nacimiento del presente etnográfico: cambios sociales, económicos y políticos en las Tirerras Bajas Sudamericanas al inicio de la era cristiana.
El estudio de los pueblos de las Tirerras Bajas de Sudamérica ha traído importantes contribuciones al desarrollo de la teoría antropoloóica contemporánea. 
El estudio de los pueblos de las tierras bajas de Sudamérica ha traído importantes contribuciones al desarrollo de la teoría antropológica contemporánea. Muchas de estas contribuciones originales se debieron a perspectivas estructuralistas y uniformizadas, basadas en la noción de que padrones de identidad y de organización social política del presente serían inmutables. Sin embargo el examen del registro arqueológico de las tierras bajas nos enseña que los padrones etnográfico verificados en el presente son relativamente recientes, con fechas alrededor del comienzo de la era cristiana. Esta presentación muestra estas evidencias e hipótesis sobre los procesos de cambio que generan estos padrones.

Santiago Mora: (Universidad St. Thomas, Canadá): Visiones del Pasado: El noreste amazónico como problema arqueológico.

La investigación arqueológica en la amazonía colombiana ha sido guiada por diferentes parámetros teóricos, metodológicos y conceptuales. Estos al ser aplicados en el contexto colombiano, a los problemas que se han querido abordar, han impreso un carácter propio a las investigaciones. En consecuencia la investigación arqueológica en esta región no puede ni debe negar la existencia de dos factores que han contribuido a moldear sus desarrollos. Por una parte los contextos teóricos de orden internacional que influyeron en estas investigaciones; por otra, los procesos sociales locales y regionales que los determinan . En esta ponencia se presenta una breve historia cr´tica de los alcances de los trabajos arqueológicos en la Amazonía colombiana, asi como algunos de sus logros. Con este ejercicio se espera contribuir al entendimiento de las visiones del pasado y los problemas que se han enfatizado y sus explicaciones en esta zona de la Amazonía.

Gori Tumi Echevarría (UNMSM): Investigaciones arqueológicas en los llanos de Mojos, Bolivia.

El lago Rogoaguado es parte de un amplio sistema lacustre localizado en la parte nor central del territorio conocido como Llanos de Mojos de Bolivia. Esta es una zona de tipo sabana tropical amazónica con una importante ocupación histórica cultural, aunque todavía no bien conocida arqueológicamente en toda su extensión.


En el año 2006, conjuntamente con la antropóloga Vetra Tyuleneva, de la U. de San Petersburgo, desarrollamos una investigación exploratoria en la pàrte nor este del logo Rogoaguado dentro del área de influencia del poblado El Coquinal, provincia de Yacuma, departamento del Beni; exploración que tuvo como objetivo el relevamiento de información relacionada al potencial arqueológico del área, tipos de asentamiento, estilos cerámicos y otros elementos culturales. Los resultados del trabajo mostraron una ocupación arqueológica extendida con características propias, entre las que destacaron las presencias de un estilo cerámico particular y el descubrimiento de nueva evidencia sobre la explotación extensiva de los recursos lacustres de la zona: esta última actividad nunca antes documentada ampliamente en la arqueología Boliviana.


Stephen Rostain (CNRS / MAE, Paris): Los edificadores de la selva: obras precolombinas en la amazonía.



Hoy se acepta que los paisajes que habitamos son resultado, tanto de procesos naturales, como de las antiguas actividades humanas. Sin embargo, hay que recordar que hasta hace solamente alguno años, los arqueólogos veían la Amazonía como una selva húmeda tropical no transformada por las poblaciones amerindias. Las investigaciones científicas de los últimos años indican en cambio que hubo un fuerte impacto humano en esta región durante la época precolombina . Esta presentación esboza un panorama general sobre las obras de la tierra precolombinas en diversos lugares de la Amazonía. Las más antiguas que se conocen, fechadas entre 500 a. c. a 400 d. c., son los complejos de montículos de tierra del valle del Upano, en el piedemonte amazónico de los Andes ecuatorianos. Otros ejemplos, fechados entre el primer milenio de nuestra era y la conquista europea, son los montículos, plataformas , caminos, elevados, camellones, canales y lagos artificiales registrados en los llanos de Mojos en Bolivia, en la isla de Marajó en Brasil, en el Valle de San Jorge en Colombia , en la sábanas del Acre en Brasil y en los llanos de Apure en Venezuela. En la presentación nos enfocamos especialmente en los campos elevados del litoral de las Guianas, actualmente objeto de investigaciones, interdisciplinarias de arqueólogos, ecólogos, arquobotánicos, biólogos, antropólogos y especialistas de imágenes aéreas.

Daniel Morales (UNMSM): Patrones culturales de la foresta amazónica: un ensayo arqueológico.



El objetivo de este ensayo es presentar el punto de vista de un arqueólogo que dedica gran parte de sus investigaciones y proyectos al estudio sobre la arqueología mazónica peruana. Esta investigación no es un acontecimiento reciente, pues habría que partir de los investigadores que nos acontecieron –dos grandes figuras intelectuales de la arqueología peruana- el Dr. Julio C. Tello y el norteamericano Donald Latrhap, quienes plantearon diversas hipótesis sobre los orígenes amazónicos de la cultura andina.

Claude Lévi-Strauss


Al finalizar la jornada de trabajo se rindió homenaje al  famoso antropólogo Claude Lévi-Strauss quién falleció la madrugada del domingo 1 de noviembre en París cuando le faltaban unos pocos días para cumplir 101 años. Había nacido en Bruselas, en 1908, de padres judíos franceses y dedicó toda su vida a explicar y explicarse el mundo desde la antropología. No sólo fue la principal figura en el mundo de la etnología a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, sino también un extraordinario escritor y un filósofo de primera magnitud.

Desde 1935 a 1939 pasó largas temporadas con los indios del Amazonas, en Brasil, en una zona remota de la selva. Esta experiencia le marcaría, vital y profesionalmente, durante toda su vida. Transformó la etnología contemporánea al elaborar un método original que aunaba el estructuralismo, el psicoanálisis a la hora de interpretar los mitos. Éste fue el método usado para estudiar la organización social de las tribus de Brasil y la de los indios del norte y sur de América. Sus primeras obras fueron La vida familiar y social de los indios Nambikwara y Las estructuras elementales de parentesco. @ El país.

Entrevista realizada a Claude Lévi-Strauss en 1972 y montada por Pierre Beuchot para el Canal Arte publicada en 2004 :



domingo, 15 de noviembre de 2009

SUCUSARI: EL MONTE ESTRAGADO SE RECUPERA



Por: José Álvarez Alonso

Don Agapito es uno de esos indígenas de apariencia modesta y sencilla que llevan una vida apacible en las riberas de los ríos amazónicos. Pero cuando habla revela la energía de una raza milenaria, y la sabiduría de muchos siglos de conocimientos acumulados sobre la selva. Pertenece al pueblo Maijuna, que habita entre el Napo y el Putumayo. Don Agapito habla de su quebrada Sucusari con el aplomo y parsimonia de quien sabe bien de lo que habla y adónde quiere ir.

Nos habla de su niñez y juventud, de cuando los patrones le hacían trabajar semanas por un paquete de cartuchos, o le pedían un pacote de carne de monte de 100 kg por un terno (camisa y pantalón). Su historia, la historia de la Comunidad Nativa Sucusari (antes Orejones) en la quebrada del mismo nombre, es la historia de Loreto, de toda la selva peruana: una historia de saqueo, de marginación, de expolio de pueblos y recursos.

Aunque también los Maijuna hemos cazado animales para venderle al patrón para conseguir nuestra ropa, nuestra herramienta, y algunos también hemos sacado algunas maderitas por necesidad, nosotros no hemos sido los que hemos estragado esta quebrada. Han sido gentes de fuera, madereros, mitayeros, que se dedicaron a tumbar y a balear todo lo que se les ponía por delante. Por eso está este monte tan estragado, ya no encontrábamos ni para comer, explicó Don Agapito.

En los últimos 25 años he escuchado historias similares muchas veces, en cada comunidad indígena y ribereña que he visitado en Loreto, Ucayali, Madre de Dios y Amazonas. Pero Sucusari no vive sólo de los recuerdos del pasado, como suelen hacer los viejos mitayeros y madereros en torno a un chuchurrín o a un pate de masato, rememorando cacerías que nunca volverán, madereadas, lagarteadas, tigrilladas y otras aventuras montaraces ya imposibles, porque los viejos cedros y las grandes manadas de animales se acabaron.

Pero Sucusari vive también de la esperanza. Aunque el Pueblo Maijuna son hoy un relicto, apenas un reflejo, de la Nación que fueron hace poco más de 100 años (quedan menos de 300 personas, y sólo una pequeña parte habla todavía su idioma), son un pueblo optimista y entusiasta a la hora de aprender lecciones de sus errores del pasado, y emprender acciones para mejorar su futuro.

Don Sebastián, el Apu de la comunidad, corrobora las palabras de Agapito, y pone también su parte en la historia: “Antes dejábamos que la gente de afuera entrase a sacar recursos porque no conocíamos nuestros derechos, y no sabíamos cómo cuidar, cómo manejar. Desde que hemos comenzado a cuidar la quebrada, se nota que los animales están volviendo. Ya se ha visto huangana por aquí cerca de la comunidad, y el pescado comienza de nuevo a aparecer: el otro día Agapito pescó, así no más con anzuelo, ocho pacos grandazos, en su puesto arriba en la quebrada. Hacía mucho tiempo que no veíamos pacos de ese tamaño por acá. Por eso le hemos dicho al Agapito que no pesque tantos, no sea que se vayan a acabar otra vez, dice riendo.

Un pueblo de tenaces optimistas

Los Maijuna son un pueblo sobreviviente y tenaz. Uno de los 400 pueblos amazónicos que resistieron, de los más de 2000 que había en la Amazonía hacia 1500, el embate de las enfermedades, la esclavitud y la explotación comercial e indiscriminada traídas por el hombre blanco. A diferencia de otras comunidades que ven el futuro sombrío, ellos muestran un gran optimismo y confianza en su capacidad de recuperar no sólo su territorio y sus recursos, sino la cultura y el idioma, que estaban perdiendo por la influencia de la cultura dominante.

Hoy los niños Maijuna vuelven a aprender en la escuela en su propia lengua, con profesores bilingües, y ésta y otras comunidades Maijuna están luchando por conservar y manejar sosteniblemente el corazón del antiguo territorio de su pueblo a través de la creación de un área de conservación regional, que ha sido formalmente gestionada ante el Gobierno Regional por la Asamblea Plenaria del Pueblo Maijuna. Justamente, la reunión en la que tuve el privilegio de participar el viernes 30 de octubre fue organizada para compartir los resultados de una evaluación biológica realizada en esta zona por un equipo del Field Museum de Chicago, en alianza con el Proyecto PROCREL (GOREL-IIAP). Los expertos mostraron a los indígenas la gran riqueza biológica que albergan sus bosques y quebradas, incluyendo formaciones vegetales únicas y algunas especies nuevas para la ciencia. La protección de esta zona de cabeceras es crucial para que sea sostenible el aprovechamiento de recursos forestales, pesqueros y de fauna en las cuencas bajas de las quebradas donde viven los Maijuna.

Ya algunos Maijuna están acariciando la idea de impulsar en un futuro próximo el turismo en su comunidad, una idea no tan descabellada teniendo en cuenta que un cercado albergue operado por Explorama desde hace décadas recibe varios miles de turistas al año. Familias amazónicas que se han involucrado en turismo comunitario en otras zonas (se me viene a la mente la Quebrada Yanayacu, en el área de amortiguamiento del ACR Tamshiyacu-Tahuayo) se muestran muy satisfechas de los beneficios y ventajas de esta actividad, que puede generar ingresos superiores a los que pueden percibir por actividades agrícolas o extractivas (tala, caza, etc.) con mucho menos esfuerzo.

La peor amenaza para los Maijuna

Aunque los Maijuna organizados están acabando con las actividades ilegales de tala, caza y pesca, y están logrando grandes avances en la recuperación de sus recursos, sin embargo no faltan amenazas todavía: una nueva, y tremenda, se cierne sobre el futuro de este pueblo. Se trata de un proyecto de carretera entre el Napo y el Putumayo, que por extraños y sospechosos designios se desvió de su trazo original por el camino más corto mucho más al Norte (donde ya se inició la construcción a fines de los años 80) y ahora atraviesa todo el territorio Maijuna de Norte a Sur. Esta carretera está ahora en la primera línea de sus preocupaciones, pues los Maijuna que han viajado saben que las carreteras siempre traen invasiones, saqueo de recursos, problemas sociales a los que han sido casi inmunes gracias a su relativo aislamiento (alcoholismo, prostitución, robos, etc.). Y, en este caso, la carretera probablemente traiga del Putumayo lacras que conocen muy bien los Maijuna de la comunidad de San Pablo de Totolla, en el río Algodón: el narcotráfico y la subversión de los grupos alzados en armas, que dominan la frontera entre Perú y Colombia.

Antes de decidirse por un trazo u otro, o entre carretera y vía férrea (de mucho menor impacto y costo, y con ventajas estratégicas de cara a controlar invasiones no planificadas, extracción ilegal de recursos, e ingreso de indeseables desde la frontera), deberán hacerse estudios muy cuidadosos, incluyendo los de impacto social y ambiental y de costo-beneficio, y deberán ser consultadas debidamente las comunidades potencialmente afectadas, sea el impacto directo o indirecto. En las Mesas de Diálogo establecidas entre el movimiento indígena y el Gobierno a raíz de los luctuosos hechos de Bagua se han acordado medidas muy claras y firmes para que este tipo de proyectos de alto impacto no se ejecuten sin una consulta previa, libre e informada de las comunidades indígenas.
Los Maijuna, un invaluable patrimonio humano y cultural de la Región Loreto, tienen derecho a un futuro como pueblo, y el trazo carretero que se está proponiendo a través de su territorio definitivamente sería la sentencia de muerte para ellos, como pueblo y como cultura. Algo que sin duda no permitirán ni Loreto, ni el Perú, ni la Comunidad Internacional.
@ Fotografía: http://www.serperuano.com/

Ver:
Cosechando el aguaje: tributo de los Maijuna a la sostenibilidad, por Álvaro del Campo
http://bloghabitat.wordpress.com/2009/07/14/cosechando-el-aguaje-tributo-de-los-maijuna-a-la-sostenibilidad/
 
Los maijuna
http://www.sil.org/americas/peru/spa-pop/ore.pdf

sábado, 7 de noviembre de 2009


¿Qué Ministerio de la Cultura puede nacer con este gobierno?


El presidente Alan García envió el sábado 31 de octubre un proyecto de ley al Congreso para crear el Ministerio de la Cultura. El Poder Legislativo deberá estudiar la iniciativa del gobierno y luego discutir su aprobación.

Como bien dice Augusto Álvarez Rodrich: “Si hay un país que tiene no solo el derecho sino la obligación de tener un Ministerio de Cultura es el Perú”, es una frase pomposa del presidente Alan García que no sirve para justificar la necesidad de crear esta nueva entidad en el país. Que es, justamente, lo que se requiere saber.

A los gestores y actores culturales nos está pasando lo que en su momento les pasó a los todos los interesados en la creación del Ministerio de la Ambiente. Durante años se abogó para que exista y cuando el gobierno lo anunció se congelaron las expectativas porque nació sin las facultades y la autonomía suficiente para decidir, dirigir, promover, orientar, controlar y ejecutar una efectiva política ambiental nacional. Del mismo modo, todo indica que este voceado Ministerio de la Cultura tampoco las tendrá para impulsar consistentemente las políticas culturales que el país requiere.

Con el actual INC, las regiones no tienen presupuestos apropiados. Todos los ingresos por las visitas a sitios arqueológicos se centralizan en Lima y ni un mínimo porcentaje de estos fondos se queda en las regiones para el mantenimiento del patrimonio histórico que genera estos recursos y mucho menos para promover el arte, la literatura, el teatro, las danzas, el cine, la pintura, la música y otras expresiones culturales.

En el caso de los amazónicos, en especial para las comunidades indígenas, la gestión del patrimonio cultural inmaterial es fundamental: tradiciones y expresiones orales; usos sociales; rituales y actos festivos; conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo; pero sobre todo el idioma, como vehículo del patrimonio cultural inmaterial, que debe enriquecer y orientar las políticas culturales regionales porque es la base, es la fuente vital de nuestra identidad. Reconocemos que muchos directores regionales hacen y han hecho un esfuerzo por desarrollar una gestión digna y eficiente con los escaso recursos que tienen, pero no es suficiente el compromiso y la buena voluntad.

Nos preguntamos, ¿un gobierno que endiosa ciegamente las supuestas (y hace tiempo cuestionables en todo el mundo) virtudes del neoliberalismo otorgará facultades, autonomía y los recursos necesarios a un Ministerio de Cultura? Resulta muy dudosa la respuesta viendo solamente la poquísima importancia y peor trato que esta gestión está dando a la interculturalidad, que tiene como fundamento precisamente la diversidad, la pluralidad de culturas y el derecho legítimo de los originarios a transitar por sus propios enfoques de desarrollo. Por el contrario, en lo que sí no escatiman esfuerzos tanto abiertos como asolapados, es en tratar de imponer a la sociedad nacional un modelo de desarrollo y de vida único y homogeneizador regido por los sacrosantos valores y paradigmas del dinero, el consumo, la competencia y el todopoderoso mercado.

Difícil, muy difícil resulta esperar algo realmente bueno de esta nueva iniciativa gubernamental. Más aún cuando, siguiendo su ya conocida costumbre, sacan esta carta bajo la manga sin mediar siquiera algún proceso de consulta o debate con las instituciones públicas y privadas involucradas directamente con el quehacer cultural en nuestro país. Nos reservamos por ello el derecho a la duda.


Ver:
Proyecto de Ley Ministerio de Cultura
http://www.culturaperu.org/blog/wp-content/uploads/2009/11/mincult-PL-3622-2009-PE.pdf

Convocatoria y posición de la RED PARA EL DESARROLLO CULTURAL DE LA REGIÓN LORETO http://escritoresamazonicos.blogspot.com/2009/11/proyecto-de-ley-de-organizacion-y.html

Pronunciamiento frente  a la propuesta del ejecutivo para MODIFICAR ARTÍCULOS DE LA LEY GENERAL DEL PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN, RETIRANDO FACULTADES AL INSTITUTO NACIONAL DE CULTURA
http://porlaamazonia.blogspot.com/2009/09/pronunciamiento-frente-la-propuesta-del.html

I Congreso Nacional de Polícicas Culturales
http://escritoresamazonicos.blogspot.com/2008/12/i-congreso-nacional-de-polticas.html

domingo, 1 de noviembre de 2009

Arqueología Amazónica
PONENCIAS

XVI Congreso Peruano Del Hombre y la Cultura Andina y Amazónica "Julio César Tello Rojas"







Las cuevas del Departamento de Amazonas: Sus importancias para la arqueología o el estudio del clima.






Geografía y Etnología

PONENCIAS
XVI Congreso Peruano Del Hombre y la Cultura Andina y Amazónica "Julio César Tello Rojas"




Resúmen

Carlos Meza Arquiñigo
La Deforestación en la región Ucayali y su influencia en el cambio climático



César Leonidas Gamboa Balvin
Impactos socio ambientales en la sostenibilidad de la amazonía por inversión en Hdrocarburos




Antropología Amazónica


PONENCIAS

XVI Congreso Peruano Del Hombre y la Cultura Andina y Amazónica "Julio César Tello Rojas"


"
 
Resúmenes:
 
Rosa Mendoza
La ritualidad y la política van de la mano




Erwy Alexander Aquituari Ahuanari
Hidrovisión y el hombre amazónico



Alida Diaz Encinas
Pobreza y estartegias de desarrollo en las comunidades indígenas de la Región Ucayali



Alberto López Sotomayor
Acceso a los recursos genéticos y a la distribución de los beneficios: Inclusión de las comunidades campesinas y amazónicas



Evelyn Schuler Zea
Redes de traducción en el norte amazónico




Simposio Arte Rupestre


XVI Congreso Peruano Del Hombre y la Cultura Andina y Amazónica "Julio César Tello Rojas"

Por: Gori Tumi Echevarría López


Como coordinador del Simposio de Arte Rupestre del XVI Congreso Peruano del Hombre y la Cultura Andina y Amazónica he tendio el enorme honor de haber contribuido a reunir un número importante de investigaciones rupestres para un simposio singular, y ha sido un honor incluso mayor el haberlo hecho bajo la éjida académica de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en nombre del gran Amauta Julio Cesar Tello Rojas. Todas las conferencias presentadas, merito de los intelectuales peruanos que estudian las quilcas de nuestra história, han sido expuestas en las aulas sanmarquinas y esperan su publicación en las actas respectivas, que son al final la culminación de la organización académica que envuelve un evento del prestigio y tradicion de este Congreso Peruano.

Para el cumplimiento de su tarea, el Simposio de Arte Rupestre Andino y Amazónico desarrolló su propio sitio web con la intención original de difundir de los parametros académicos para la participación en el Congreso; ahora que éste ha culminado, el sitio ha devenido en la exposición de información referente a tal evento que incluyen los resumenes de las conferencias, reseñas críticas, e información del tipo, que de esta forma sirva para ilustrar mejor el desarrollo académico de tal evento.

Habiendo hecho las reformas necesarias, el sitio web quedó arreglado de la siguiente manera:


I. El abstracto del Simposio de Arte Rupestre: http://sites.google.com/site/congresomesarupestre/abstract-de-simposio

II. La lista de conferencias presentadas al Simposio: http://sites.google.com/site/congresomesarupestre/conferencias

III. Los resúmenes de las conferencias:

IV. Una reseña crítica sobre el Simposio: \

. Una presentación en homenaje a Julio C. Tello:

Esta es la versión definitiva del sitio web del Simposio y estoy seguro que la información contenida servirá de referencia a los estudiosos del arte rupestre peruano, y también de recordatorio del maestro Julio C. Tello, a cuyo nombre se realizó el Congreso, y cuya luz ilumina seguro el sendero de los estudios arqueológicos peruanos.

Para todos aquellos participantes al Simposio de Arte Rupestre Andino y Amazónico mis agredecimientos más sinceros.

Gori Tumi Echevarría López
Coordinador
Simposio de Arte Rupestre Andino y Amazónico
XVI CPHCAA - UNMSM

viernes, 30 de octubre de 2009


Poco ha cambiado para los pueblos indígenas amazónicos en lucha por sus autonomías

CINCO SIGLOS O CUARENTA AÑOS

Por: Stefano Varese


En septiembre de este año regresé a Lima por un par de semanas después de casi cuarenta años de expatriación voluntaria (o casi). Fue un retorno emocional y denso de recuerdos algunos perdidos otros reencontrados. Durante décadas he seguido desde la lejanía la vida de los pueblos y comunidades indígenas de la amazonía peruana. Fueron algunos de estos pueblos – los asháninca, los yanesha, los awahún, los wambis, los shipibo, los matsés- y sus gentes concretas los que en mi juventud atraparon mi imaginación y mi pasión por conocer y me llevaron casi de la mano por las trochas de sus culturas antiguas y modernas, de sus admirables capacidades de resistencia y adaptación, de sus secretos espirituales, de su tratamiento ético del universo.

Pero también retornaba al Perú con muchas preguntas irresueltas y en busca de alguna explicación razonable sobre lo que leía en las noticias, en el Internet y en las revistas de análisis político. En mi ingenuidad y optimismo algo patriotero pensaba que los trágicos eventos del año y la matanza del 6 de junio eran una desviación desafortunada de una administración gubernamental básicamente transparente.

¿Cómo era posible que a los casi cuarenta años de la promulgación de una de las leyes más progresistas y avanzadas del continente americano, el D.L. 20653 de 1974 conocido como Ley de Comunidades Nativas y Promoción Agropecuaria de la Selva, los pueblos indígenas, las Comunidades Nativas amazónicas siguieran bajo el constante asalto a su vida, la violencia institucionalizada, la política etnocida, si no decididamente genocida, de los sucesivos gobiernos de autoritarismo post-democrático?

Ciertamente la Ley de Comunidades Nativas, defendida críticamente por los propios indígenas amazónico, en todos estos años había sufrido mutilaciones y un constante proceso de erosión dirigido a facilitar la expropiación y privatización de los recursos comunales y la buscada solución final de acabar con las comunidades étnicas de la amazonía. Pero nunca, ni en los peores momentos del autoritarismo corrupto a la Fujimori, el gobierno nacional se había dedicado de manera sistemática a socavar la autonomía de las comunidades, a tratar de quitarles sus medios de subsistencia, a estrangularlos económicamente intentando, en fin, matarlos de hambre y de contaminación ambiental.

"Esas acciones u omisiones, en cualquier país civilizado, son consideradas crímenes de lesa humanidad penable por el derecho internacional"

Esas acciones u omisiones, en cualquier país civilizado, son consideradas crímenes de lesa humanidad penable por el derecho internacional. Encontraba hora, en el 2009, a las comunidades nativas de la amazonía y a los pueblos indígenas del Perú mucho más amenazados y en peligro de perder sus tierras y sus recursos, y por lo tanto sus vidas, que hace cuarenta años cuando la revolución velasquista con gran visión cultural y social formuló la Ley de Comunidades Nativas. Una legislación humanística integral que por primera vez en la historia nacional y posiblemente Latinoamericana otorgaba personería jurídica a las comunidades indígenas y ciudadanía a sus miembro individuales, autorizando a la comunidades misma a llevar el registro civil de sus miembros y a ejercer jurisdicción colectiva sobre sus territorios y recursos. Pasos jurídicos de una importancia fundamental para miles de pobladores indígenas amazónicos que durante siglos de colonialismo y neo-colonialismo republicanos fueron tratados por el estado y las empresas privadas como esclavos.

Como es bien sabido, pero nunca mencionado, la Ley de Comunidades Nativas fue marginada, corroída, mutilada y parcialmente substituída por otras leyes a partir de la reacción de Morales Bermúdez, pasando por toda la serie de ultraconservadores Belaúndes, Garcías, Fujimori, Toledos y nuevamente Garcías. Los conservadores neo-liberales han aprendido muy bien de sus propio errores en las décadas de los Reagan, Pinochet, la dinastía Bush y demás sirvientes: si hay algo que obstaculiza la implantación absoluta del sistema económico, social, político y finalmente cultural del capitalismo tardío es la resistencia cultural de grandes sectores de la población mundial y en este caso peruana a dejarse atrapar por la ilusión de mercantilizarse y mercantilizar sus tierras y recursos. Lo intentaron los liberales de las independencias latinoamericana, Bolívar a la cabeza cuando propuso privatizar las tierras comunales de los indígenas andinos; lo intentó el "Benemérito de las Américas" Benito Juárez en México tratando de disolver las comunidades indígenas que lograron sobrevivir todos los ulteriores intentos hasta llegar a la post-revolución de 1910 con sus tierras y territorios recuperados como "comunidades agrarias indígenas" o como "ejidos".

La dictadura militar pinochetista con sus economistas "Chicago Boys" y Milton Friedman a la cabeza fue en cambio más eficiente en desarraigar y expulsar de sus territorios a casi toda la población indígena mapuche que ahora en un 70% vive en Santiago y Temuco como desempleados sin casa ni propiedades. Hay que recordar que la dictadura militar chilena de Pinochet siguió al pié de la letra las recomendaciones de la escuela económica neo-liberal y en efecto casi logra exterminar a los mapuches y disolverlos en la pobreza más abyecta o en el exilio (30 o 50 mil mapuches terminaron en Europa como refugiados).

Este es el gran éxito neo-liberal voceado a diestra y siniestra por la propaganda del gran capital que lo señala como ejemplo a seguirse en otros países donde hay población rural –indígena o no- que ocupa tierras y recursos necesarios para la acumulación vergonzosa de riqueza en manos de las oligarquías nacionales y/o globales. Este análisis podría continuar con el caso de Guatemala donde durante más de cinco décadas los varios regímenes militares o civiles cuasi-democráticos declararon una guerra de exterminio de los pueblos maya que causó la muerte y desaparición de centenares de miles de hombres, mujeres, niños indígenas, más de un millón de desplazados internos, más de cientos cincuenta mil refugiados en México y los Estados Unidos. Casi todas las tierras y recursos de los indígenas maya han sido incautados por los generales, coroneles, polítiqueros corruptos y las empresas transnacionales. Otro gran éxito del neo-liberalismo esta vez con la gran ventaja de haber introducido la variable de la represión sangrienta y cruel de tal manera que se justifica mantener "la ley y el orden" a puntas de bayonetas y torturas.

En Perú, en cambio, los gobernantes y sus políticos, sus asesores y sus escribas a sueldo se llenan la boca de una retórica desarrollista y "modernizadora" –copias mal digeridas de las teorías funcionalistas de los economistas norteamericanos de los años 1960s resucitadas por Reagan y la dinastía de los Bush- que proclama la supremacía absoluta de la propiedad privada y un estado ausentista y des-regulado como únicos instrumentos seguros para superar la pobreza y el subdesarrollo.

Me ha sorprendido la brillante síntesis que de esta teoría económica ha hecho el señor Alan García con su memorable refrán del perro y el hortelano: visión ésta muy castiza y un tanto feudal de la realidad social de la Amazonía y sus pueblos. Qué habrá pasado con los estudios que Alan hizo en París?. Tuvo que haber leído algo de sociología y de economía política, algo de M. Godelier, de A. Tourain, a lo mejor algo de Marx, ¿o el cantar valses criollos le ocupaba todo el tiempo? La memoria corta y selectiva es privilegio de los poderosos. El travestismo ideológico borra todo residuo de dignidad: el salto acrobático del anti-imperialismo aprista a la venta-regalo irrestricta del país (y su gente y sus pueblos) a las transnacionales es merecedor del mejor circo de payasos políticos. La nueva oligarquía nacional repite en el Perú del 2009 lo que ocurrió una y otra vez durante casi doscientos años de vida republicana: la venta periódica y cíclica o las concesiones de varias década a los conglomerados transnacionales, y sus siervos nacionales, de todo lo que pueda malbaratarse. Dinero y corrupción para mantener tranquila a la elite político-económica y gasto militar y policial para apaciguar las fantasías golpistas garantizar la paz de los sepulcros.

Este es el modelo de desarrollo social que se propone e impone a los peruanos. Pero resulta que los pueblos indígenas de la amazonía – y de manera creciente del mundo andino- se resisten a entender la promesa de salvación y la propuesta de deshacerse de sus bienes, sus tierras, sus aguas, sus montes, sus animales, sus peces, sus subsuelos a cambio de una cuantas monedas y quizás, con mucha suerte- un trabajo de peón, sirvienta o cargador en una empresa, eso sí, muy moderna y eficiente. El portavoz último de esta teoría económica en el país es el señor Hernando de Soto, más conocido por ser vocero póstumo de Adam Smith y extremista de la propiedad privada que por su rol de asesor tanto de Fujimori como de Alan García, fungiendo para éste último como embajador plenipotenciario ante el Imperio en la negociación del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y el Perú.

"(…) de Soto entiende que el primer obstáculo que hay que derrotar -para poder expandir a la amazonía el capitalismo fundamentalista de los neo-liberales- es esta empecinada y milenaria "cultura del bien común" y de "economía moral" que los pueblos indígenas insisten en poseer y reproducir"

Qué les propone de Soto a los pueblos indígenas de la amazonía y por extensión a todos los pueblos y comunidades indígenas del país y al resto de los peruanos que aún creen en el "bien común" y en la justicia social? Siendo un hombre cultivado con estudios de economía en Europa y carrera profesional exitosa, de Soto entiende que el primer obstáculo que hay que derrotar -para poder expandir a la amazonía el capitalismo fundamentalista de los neo-liberales- es esta empecinada y milenaria "cultura del bien común" y de "economía moral" que los pueblos indígenas insisten en poseer y reproducir. Armado de este celo evangélico de Soto fue a buscar -videocámara en la mano- unos ejemplos de relativo éxito económico de unas pequeñas empresas indígenas de la Amazonía. Allí está el secreto, vean ustedes tele-espectadores incrédulos, antropologizados de izquierda, soñadores románticos de indios puros: aquí están las pruebas que la propiedad privada es la única y mejor oportunidad que los indígenas tienen de progresar, ganar buen dinero, desarrollarse y entrar de una buena vez al tercer milenio y la post-modernidad y felicidad. Sería largo y tedioso contestarle a de Soto, tal que así como el encontró varios ejemplos de éxito vía privatización cualquier economista y antropólogo podría encontrar otros tantos o más ejemplos de éxito empresarial basado en la propiedad comunal.

México, adonde he trabajado durante varias décadas con pueblos indígena, ofrece centenares de ejemplos de empresas indígenas comunales/ejidales/colectivas totalmente exitosas. Hay empresas forestales indígenas zapotecas y chinantecas, de alta tecnología (cosecha, reforestación, transformación y comercialización) que dan empleo pleno a todas las familias de la comunidad, que tienen sistema de seguro médico para todos los miembros de la comunidad, educación completa garantizada, sistemas de becas estudiantiles, buenas viviendas, reinversión comunal en servicios etc. Y ni un metro de tierra, ni una esquina de su territorio ha sido privatizado. El derecho de ciudadanía indígena se ha ampliado al derecho al trabajo remunerado. Lo mismo pasa con la empresas comunales indígenas productoras de café orgánico en el Istmo de Tehuantepec (indígenas zapotecos) y en el Soconusco (indigenas mam). Los indígenas nahuat de la Sierra de Puebla además de empresas comunales de producción agro-forestal han organizados centros de eco y etnoturismo. Lo mismo pasa en las comunidades indígenas de la Sierra Madre del Norte de Oaxaca. Y así podrían seguir los ejemplos no solamente para México sino para Guatemala, Panamá, Canadá y porque no los Estados Unidos: corazón del fundamentalismo neo-liberal.

Y aquí es donde de Soto lleva su retórica del engaño al paroxismo. Cita el caso de los indígenas de Alaska como un ejemplo recomendable y a seguirse en la amazonía peruana. En una parodia caricaturesca de la situación de los Natives de Alaska de Soto sostiene que a estas comunidades les está yendo bien económicamente porque aceptaron la oferta del gobierno federal de los EE.UU. de transformar sus comunidades en "corporaciones privadas". La verdadera historia es mucho más complicada y llena de trampas "legales" implementadas por el gobierno federal de los EE.UU. Voy a tratar de resumirla en una cuanta líneas.

En 1971 el Congreso de Estados Unidos quiso resolver una disputa histórica de los indígenas (Natives) de Alaska que reclamaban los títulos de propiedad colectiva/tribal de sus territorios y tierras (se usaría el término comunal en Perú y Latinoamérica). El gobierno federal tenía que resolver la disputa para poder construir el oleoducto de Alaska que ocuparía territorios indígenas. El Congreso aprobó un Acta de compra de territorios indios y el pago de 962.6 millones de dólares por la expropiación de 300 millones de acres de tierras indígenas tituladas. A los Natives el gobierno les prometió también regularizar la titulación colectiva/tribal/comunal de más de 40 millones de acres que quedaban en uso y posesión de los indígenas (Alaska Native Claim Settlement, 1971). Como ha sido siempre el caso en las conflictivas relaciones entre los pueblos indígenas y el gobierno federal de los EE. UU. este último no cumplió con la promesa (la tradición del gobierno de EE.UU. que los indígenas llaman "Broken Treaties") demorando indebidamente la titulación y llegando finalmente a cooptar la voluntad de los indígenas cansados de tantas promesas no cumplidas con la propuesta de transformar las aldeas y regiones indígenas en "corporaciones" con el derecho de los miembros individuales de disponer de la porción de territorio/recursos a manera de propiedad privada.

Hay que entender que para los indígenas de Alaska, con una larga historia de resistencia ante la colonización Rusa y después Norteamericana, el debate con el gobierno federal sobre los territorios y su jurisdicción autónoma o soberana (sovereign) era esencialmente sobre la legitimidad de sus gobiernos indios comunales, locales y regionales. A los Alaska Native les importaba ganar la plena legitimidad con su personería jurídica colectiva/tribal/comunal de manera de poder interactuar con el gobierno del Estado de Alaska y el gobierno federal con la autonomía/soberanía que le compete a todo grupo indígena de los Estados Unidos. Bajo las tremendas presiones del Congreso de EE.UU., del Gobierno Federal, del Gobierno del Estado de Alaska y de las corporaciones petroleras, mineras y constructoras los Natives/Indígenas tuvieron que aceptar el mal menor o perderlo todo.

"Hay centenares de libros y millares de estudios sobre la "economía social" de los pueblos indígenas de las Américas y del mundo: que el señor Alan García no los conozca no me llama la atención, pero que usted los esconda constituye un engaño vergonzoso"
Se podría afirmar que los indígenas de Alaska como los indígenas de Hawai y los nativos de las islas del Pacífico bajo administración imperial/colonial de los Estados Unidos constituyen los últimos ejemplos de la arrogancia y del poder bruto y violento ejercido por los EE.UU. con los pueblos originarios. Un poder de estado que es poder por interposita persona de los intereses privados de las corporaciones y empresas norteamericans y transnacionales. Así que señor de Soto, por favor, deje de engañar o entérese y edúquese. Hay centenares de libros y millares de estudios sobre la "economía social" de los pueblos indígenas de las Américas y del mundo: que el señor Alan García no los conozca no me llama la atención, pero que usted los esconda constituye un engaño vergonzoso.

Para concluir hay que volver a decir unas cuantas palabras sobre los 350 - 500 millones de pueblos indígenas/pueblos originarios del planeta que no se han dejado absorber por los poderes coloniales y neo-coloniales como masas de de-culturados, desterrados a villas miserias-ghettos-zonas rurales marginales y en calidad de mano de obra barata explotable. Los más de mil grupos étnicos indígenas de las Américas que cuentan entre los 40 y 45 millones a principio de este milenio (según datos de Naciones Unidas y Banco Mundial) viven en una "economía social" que ha sido llamada por lo primeros etnólogos y la antropología económica "economía de subsistencia". Estas son formas económicas mixtas que combinan una base de horticultura/agricultura con pesca, caza, cría de animales, semi-domesticación de especies animales e insectos (abejas nativas/hormigas, etc.), constante domesticación de especies botánicas y practicas socio-culturales cuyo objetivo es incrementar la diversidad biofísica del entorno, del paisaje.

"El principio filosófico-ético fundamental de esta economía es la reciprocidad que se ejerce no solamente entre los humanos sino entre todos los seres del universo, sean éstos bióticos, físicos o astrales, tangibles o intangibles. En consecuencia las relaciones de la persona con el mundo son relaciones con una red de "entes/seres vivos y poseedores de inteligencia y emociones"".

Este tipo de economía se ejerce sobre un mundo físico/territorial que es social y es "del común". Es una economía que desde los primeros estudios (K. Marx en los Grundrisse, seguido por Karl Polanyi y el historiador inglés E.P. Thompson en el siglo veinte) ha sido llamada "economía moral". Es una economía que no busca la producción de excedente para la venta y el comercio y el enriquecimiento personal, sino la producción de excedentes para facilitar a todos los miembros de la comunidad "el buen vivir", lo que nosotros llamaríamos una buena calidad de vida. El principio filosófico-ético fundamental de esta economía es la reciprocidad que se ejerce no solamente entre los humanos sino entre todos los seres del universo, sean éstos bióticos, físicos o astrales, tangibles o intangibles. En consecuencia las relaciones de la persona con el mundo son relaciones con una red de "entes/seres vivos y poseedores de inteligencia y emociones". De allí las prácticas rituales para la caza, el sembrado y la cosecha, la redistribución de alimentos y bebidas, la circulación de bienes y servicios (lo que en relación a los ashánica pajonalinos hace décadas yo llamé el "comercio sagrado").

¿Es posible mejorar la calidad de vida, "el buen vivir" de estas comunidades con la adopción de tecnologías y prácticas sociales externas? Seguramente que sí. Pero la elección o no de ciertos caminos de "desarrollo" tiene que ser informada, fruto de conocimientos y de comparaciones. No puede ser impuesta como propaganda de spots televisivos basados en mentiras o medias verdades. ¿Es tener una cuenta bancaria, una tarjeta de crédito y un préstamo del banco para comprar un carro o un televisor una mejoría del "buen vivir" de los comunero nativos? Estas son preguntas que se las tienen que hacer los pueblos indígenas de la amazonía, y al parecer se las han estado haciendo desde hace mucho tiempo y cada pueblo decidirá como actuar con la sabiduría y libertad que les ha permitido sobrevivir y desarrollar civilizaciones durante varios milenios en sus propias tierras.

Notas:

(*) Stefano Varese, es Antropólogo (social, político y cultural) especializado en pueblos indígenas/nativos de América. Es miembro del Departamento de Estudios sobre Nativos Americanos de la Universidad de California, Davis. Entre los temas de su interés se encuentran: desarrollo de las comunidades indígenas, el desarrollo agroecológico y sostenible, culturales, económico y la libre determinación política, la gestión territorial, la migración rural-urbana, la migración transnacional, la gestión de los recursos culturales, las estrategias de mitigación de la pobreza, los derechos humanos.

Su Sitio web: www. nas.ucdavis.edu/varese/varese.html


jueves, 29 de octubre de 2009

Constitución, estimativas sociales e inversiones en la Amazonía


Manuel Bernales Alvarado

La polémica, no el diálogo esclarecedor, está marcando la agenda amazónica. Para unos, la ganancia por exportación de energía al Brasil es lo máximno deseable; para otros, que se conserve el territorio como está, incluidas carretereas, sin suficientes inversiones en mitigación de impactos indirectos, asunto silenciado!!! Además se atizan acciones cercanas al método de tomas e incendios ilegales devenidos aceptables y normales.

En los últimos años las estimativas sociales de grandes y variados grupos sociales, favorables al ambiente natural resultan tan importantes o más que las preferencias por el crecimiento del producto nacional, los ingresos por exportaciones, las ganancias empresariales o una modernidad que no les satisface sino impulsa a la protesta con no pocos argumentos nativistas y naturalistas.

Sin embargo como es justo derecho y natural deseo, todos deseamos tener agua potable y luz, no digo manejo de aguas servidas y desechos sólidos porque no hay un empeño colectivo en esto, pero no hay planificación nacional, regional y local para lograrlo.

Se firmó una alianza estratégica con el Brasil sin preparación ni organización para su ventajosa ejecución. Anuncios, eventos, publicidad sí. El lustro siguiente se ratificó casi en las mismas condiciones de concepción y realización, tambien a escala de gobierno regional, por ejemplo en la “iniciativa” Madre de Dios, Acre, Pando, MAP, pero con opositores a ultranza del quehacer estatal, especialmente del Gobierno Central.

La descentralización y regionalización, que tomarán años, no están aún a la altura de complejas y tumultuosas demandas sociopolíticas, máxime cerca de las elecciones.

Es indispensable que el Poder Legislativo y los tres niveles de gobierno ejecutivo, especialmente el nacional y los regionales, se pongan de acuerdo en una política sencilla y clara de inversiones de desarrollo, multicriterio y multipropósito para nuestra Amazonía, no sólo crecimiento, armonizando los derechos y deberes constitucionales con valores y vigencias sociales, incluyendo medidas permanentes y continuas de información y educación populares.

Es evidente que no se puede hacer compromisos sin plan ni organización que respondan claramente a lo dicho, so pena de incubar conflictos desde arriba para que se reproduzcan desde abajo. Empleo, crecimiento de infraestructura productiva, ingresos para todos sí, pero asociando a quienes viven en las zona en la propiedad, gestión y beneficios seguros a corto, mediano y largo plazo, en modalidades sostenibles en lo social, cultural, ambiental, económico-financiero y político.

No bastan estudios de impacto ambiental para mega inversiones. Requieren planeamiento estratégico y operativo territorial transnacional, nacional y regional, incluyendo evaluacions ambientales estratégicas con participación social, sin ello se siembran pretextos o conflictos.

Esto demanda inversiones en capital humano y social público-privado y redes de gobierno y gestión durante 25 años por lo menos: invertir en descentralización y regionalización, no depertamentalización, que es excepcionalmente viable. Brasil lo está haciendo. Tiene su propio balance. Sobre todo hay que informar y movilizar una mejor opinión pública para que ponga coto tanto a incendiarios del Perú porque el mundo se acaba, como a propagandistas simplificadores desde las alturas del Estado.

Datos
Manuel Bernales Alvarado es politólogo.