lunes, 30 de abril de 2018

La necesidad de comprender la justicia indígena

Por: Juan Carlos Ruiz Molleda


 Ante el linchamiento y ejecución del presunto responsable del asesinato de la lideresa del pueblo indígena shipibo konibo Olivia Arévalo queremos decir lo siguiente:

1.       Lo primero es condenar y repudiar la ejecución del presunto responsable de la muerte de Olivia Arévalo. Nada, absolutamente nada justifica el asesinato de esta persona por más, responsable que sea de la muerte de la lideresa indígena mencionada. La violencia no soluciona los problemas, antes bien desencadena un espiral de violencia, cuyas consecuencias estamos viendo y lamentando.

2.       Lo que ha ocurrido con el presunto autor del asesinato de Olivia Arévalo no es justicia indígena y nada tiene que ver con ella. De acuerdo con el artículo 149 de la Constitución, las autoridades de las comunidades campesinas y nativas pueden impartir justicia, dentro de su territorio, de acuerdo a sus costumbres, pero siempre con pleno respeto de los derechos humanos de los que procesa.

3.    Lo que ha ocurrido con el presunto responsable del asesinato de Olivia Arevalo, es un acto de ajusticiamiento y de linchamiento contra una persona, a quien nunca se le permitió ejercer su derecho a la defensa, y a quien se le impuso una sanción con extrema crueldad.

4.       Si bien el artículo 2.19 de la Constitución Política reconoce el derecho a la identidad cultural, es decir el derecho de los indígenas a vivir de acuerdo con sus propias culturas. Estas costumbres tienen un límite, cual es el respeto de los derechos humanos.

5.       Si no se respetan elementales derechos fundamentales y mínimas garantías del debido proceso, no estamos ante un juicio justo. La Corte Suprema de Justicia en el Acuerdo Plenario N° 1-2009/CJ-116, ha establecido como derechos y como límites de la justicia indígena “la vida, la dignidad humana, la prohibición de torturas, de penas y de tratos inhumanos, humillantes o degradantes, la prohibición de la esclavitud y de la servidumbre, la legalidad del proceso, de los delitos y de las penas –bajo la noción básica de „previsibilidad‟ para evitar vulnerar el derecho a la autonomía cultural”.
Ver http://www.derecho.usmp.edu.pe/cedp/jurisprudencia/Acuerdo%20Plenario%20N1_2009.pdf

6.       De igual manera, la Corte Suprema de Justicia en el Acuerdo Plenario N° 1-2009/CJ-116 ha establecido en qué casos, la justicia indígena puede violar los derechos humanos. En palabras de esta
“será de rigor considerar como conductas que atentan contra el contenido esencial de los derechos fundamentales y, por tanto, antijurídicas y al margen de la aceptabilidad del derecho consuetudinario, (i) las privaciones de libertad sin causa y motivo razonable –plenamente arbitrarias y al margen del control típicamente ronderil-; (ii) las agresiones irrazonables o injustificadas a las personas cuando son intervenidas o detenidas por los ronderos; (iii) la violencia, amenazas o humillaciones para que declaren en uno u otro sentido; (iv) los juzgamientos sin un mínimo de posibilidades para ejercer la defensa –lo que equivale, prácticamente, a un linchamiento-; (vi) la aplicación de sanciones no conminadas por el derecho consuetudinario; (vii) las penas de violencia física extrema –tales como lesiones graves, mutilaciones- entre otras”. Ver http://www.derecho.usmp.edu.pe/cedp/jurisprudencia/Acuerdo%20Plenario%20N1_2009.pdf)

7.       Asimismo, la justicia indígena debe respetar un conjunto de garantías mínimas del debido proceso para asegurar la realización de un proceso justo, destacando entre estas el derecho a la defensa del que está siendo sometido a la justicia indígena. Sobre el particular, el Tribunal Constitucional ha establecido en el fundamento 76 de la sentencia No 02765-2014-AA (Ver https://tc.gob.pe/jurisprudencia/2017/02765-2014-AA.pdf), el “derecho de la persona acusada de tomar un conocimiento certero de los hechos que se le atribuyen, a fin de poder articular una estrategia de defensa, el derecho a que, en la medida de lo posible, las faltas y sus respectivas sanciones estén adecuadamente reguladas en el estatuto de la comunidad. De no ser ello factible, que las decisiones que se adopten fundamenten la aplicación del derecho consuetudinario en cada caso, y el derecho a que la persona acusada tenga la oportunidad y el tiempo necesario para preparar su defensa, lo que conlleva la posibilidad de que pueda presentar y sustentar sus argumentos”.

8.       Los responsables de la ejecución del presunto responsable del asesinato de Olivia Arévalo deberán asumir su responsabilidad por lo que han hecho. El Poder Judicial, el Ministerio Público y la Policía Nacional del Perú deben procesar a los responsables, con pleno respeto de las garantías de debido proceso.

9.       De acuerdo con el artículo 10.1 del Convenio 169 de la OIT, los operadores de la justicia estatal tienen la obligación de “tener en cuenta” las características económicas, sociales y culturales, al momento de impartir justicia a los responsables del ajusticiamiento del presunto responsable de la muerte de Olivia Arévalo. Esto implica realizar un peritaje antropológico, proporcionar a las personas que ajusticiaron al presunto responsable defensa legal e intérpretes. Asimismo, se debe evaluar la aplicación del error de comprensión culturalmente condicionado contenido en el artículo 15 el Código Penal, pues no estamos ante una sociedad y un Estado monocultural. Los lamentables hechos no pueden terminar de entenderse, por fuera del contexto y la matriz cultural de los pueblos indígenas.

10.   No se trata solo de la agresión a un miembro del pueblo indígenas shipibo konibo, de por si deplorable y lamentable. Como han señalado diferentes personas y medios en las redes sociales, el asesinato de Olivia Arevalo es una duro e irreparable golpe al pueblo indígena shipibo konibo, por todo lo que ella representaba para ellos. Era la tradición viva, por lo que sabía en términos de conocimientos de plantas, cantos, historias, memoria colectiva, etc. En tal sentido, su asesinato no solo es un ataque a una familia, sino a un pueblo, que viene siendo agredido permanentemente. Por tanto, urge una perspectiva intercultural para comprender las razones de ambos crímenes.

11.   Finalmente, el problema no acaba sancionando a los responsables de la muerte de Olivia Arévalo y de su presunto asesino. Estos hechos revelan un problema de fondo que debe ser atendido si queremos que estos hechos no se repitan. Nos referimos al abandono y a la indefensión de la población indígena por parte del Estado, lo que significa dejar a estos pueblos a merced de traficantes de tierras, madereros ilegales, sicarios y demás grupos delictivos, que intentan despojarlos de sus territorios. En efecto, en el 2013 asesinaron a Mauro Pio Pena, Apu de la comunidad nativa asháninka de Hawai en la selva central, por madereros ilegales. En el año 2014 mataron a 4 líderes de la comunidad nativa asháninka Alto Tamaya Saweto en Ucayali. En el año 2015 amenazas a líderes shipibo conibo de la comunidad nativa Santa Clara de Uchunya por traficantes de tierras. En el año 2017 se tuvo que sacar a Huber Flores de dicha comunidad pues fue amenazado de muerte por sicarios y por traficantes de tierras. En todos estos casos, las investigaciones no han dado resultado, quedando en la impunidad los autores de estos hechos, tras varios años de ocurridos. Este abandono, no justifica el asesinato del presunto autor del asesinato de Olivia Arévalo, pero ayuda a entender el nivel de desesperación de la población, que se ve empujada a asumir su defensa. El Estado y los diferentes órganos del Estado deben asumir su responsabilidad.

22 DE ABRIL, 2018.

Juan Carlos Ruiz Molleda. Abogado por la PUCP, coordinador del área de Litigio Constitucional del Instituto de Defensa Legal y especialista en los derechos de los pueblos indígenas.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Jaén y la cultura Marañón

Roberto Ochoa
Jaén es una ciudad cajamarquina con temperamento charapa. La temperatura supera fácilmente los treinta grados Celsius, pero las noches son frescas y agradables. Miles de motocicletas y camionetas de doble tracción transitan por sus pistas asfaltadas. Es una ciudad de prósperos agricultores y comerciantes procedentes de Piura y otras ciudades cajamarquinas. La urbe tiene buenos hoteles y mejores restaurantes, y está rodeada de inmensos arrozales con bosquecillos que crecen en las laderas de los contrafuertes andinos que rodean la ciudad.
Jaén es ahora la puerta de ingreso a la Amazonía nor-oriental, con un buen aeropuerto construido durante la Guerra del Cenepa, y que ahora es vital para el desarrollo pacífico gracias al Plan Binacional Perú-Ecuador. Recibe dos vuelos comerciales al día, pero la mayoría de turistas lo usa para dirigirse a Chachapoyas y visitar Kuélap, utilizando el nuevo teleférico.
Hace diez años, los pobladores de Montegrande, en las afueras de Jaén, se preguntaban qué hacían los “loquitos” que trabajaban en el cerro que servía como relleno sanitario del barrio. Tiempo después comprobaron que el sitio no solo estaba más limpio sino que daba trabajo a los vecinos y era visitado por autoridades políticas y académicas de la zona. La sorpresa fue mayor cuando trascendió el descubrimiento de restos arqueológicos que revelan la existencia de una misteriosa civilización amazónica, quizá la más antigua del Perú.
"Siempre se creyó que los montículos existentes en los alrededores de Jaén eran lomas naturales, y que las ocupaciones correspondientes a los Bracamoros (cultura desarrollada al norte de Cajamarca) solo estaban en la cima de estos montículos", dice el arqueólogo Quirino Olivera Núñez, director de las excavaciones.
"Pero los hallazgos en Montegrande prometen reescribir la historia del antiguo Perú", añade.
Las primeras excavaciones, en el 2010, revelaron que el ‘cerrito’ era un montículo piramidal que albergaba un antiguo templo de adobe y cantos rodados, con escalinatas de acceso a la parte alta, donde quedaban las columnas de concreto de un templo católico a medio construir. Conforme avanzaron las excavaciones y se retiraron las construcciones modernas, se fueron descubriendo escalinatas y pisos de color amarillo.
Quirino recuerda que al terminar la primera etapa de estas excavaciones "se había descubierto uno de los recintos arquitectónicos monumentales más antiguos de la Alta Amazonía del Perú, con un carácter público y religioso propio de una sociedad compleja, y con patrones artísticos y culturales inéditos en el área andina peruana".
Remolino de piedras
Cacao amazónico
Jaén galardonado
Cultura Marañón
En el 2012 se reanudaron las investigaciones y fueron apareciendo piedras alineadas en forma circular que previamente habían sido selladas con una capa de arcilla. Poco a poco los arqueólogos descubrieron que estas piedras estaban organizadas en forma espiral concéntrica, como un remolino pétreo, pero también se toparon con un hallazgo macabro: los restos de un hombre que habría sido sacrificado antes de terminar la obra.
Las excavaciones revelaron la existencia de un misterioso recinto en espiral o en caracol, construido con adobe y cantos rodados, nunca visto en la arqueología peruana, pero que sí tiene un precedente en Ecuador: el prestigioso arqueólogo Francisco Valdez halló en el 2012 una construcción similar ubicada en Palanda, muy cerca a la frontera con el Perú. "Esto demuestra que antes de la existencia de las fronteras que separan ambos países, en esta zona existió una antiquísima civilización que ocupó estos territorios unidos por el curso de los ríos locales", revela Olivera.
"La forma de espiral o caracol constituye un símbolo muy antiguo y universal en la historia de la humanidad", añade el arqueólogo peruano.
Al respecto, Santiago Uceda, director de Huacas del Sol y de la Luna, sostiene que “las relaciones bilaterales entre Ecuador y Perú forman parte del interés y esfuerzo de Quirino Olivera e investigadores de Ecuador. Reconocer que nuestros límites políticos son un producto actual y que estos no responden a los límites de las sociedades asentadas o desarrolladas en este espacio, antes de la llegada de los españoles y quizá de los mismos incas, es un aspecto fundamental en el estudio de la arqueología de la Alta Amazonía”.
Durante sus trabajos en Palanda, a orillas del río Chinchipe, el arqueólogo ecuatoriano Francisco Valdez descubrió una tumba en espiral similar a la de Montegrande. Al centro de la espiral se halló la tumba de un personaje con artefactos de piedra y cerámica. La doctora Sonia Zarrillo, de la Universidad de Calgari (Canadá) descubrió gránulos de almidón de cacao en estos artefactos. Los fechados de Carbono 14 demostraron una antigüedad de 5,500 a 5,350 años, es decir, se trata del cacao domesticado más antiguo del mundo.
Hasta ese entonces el cacao domesticado más antiguo fue hallado en territorios mexicanos, pero el de Palanda es mil quinientos años más antiguo. "Se dice que el cacao fue la primera moneda de intercambio. Al igual que la concha Spondylus, su valoración económica reposa en el significado simbólico e ideológico que tenía para los pueblos amerindios. La evidencia monumental de Montegrande es sin duda una prueba fehaciente de la importancia cultural que tuvieron y que tienen aún los pueblos de la alta Amazonía", sostiene Quirino Olivera.
Los hallazgos en Montegrande demuestran que, al igual que en Palanda, al medio del recinto arquitectónico en forma de espiral estaría ubicada la tumba de un personaje de la más alta jerarquía. El avance de las excavaciones permitió registrar las piedras colocadas para tapar la tumba.
Las zonas investigadas por Quirino Olivera, en Jaén Bagua, coinciden con los lugares donde actualmente se viene produciendo un cacao fino de aroma, exportado hacia los mercados extranjeros de EEUU, Francia e Italia.
"Hasta el momento no ha sido posible descubrir evidencias de cacao en Montegrande, pero los estudios realizados a los artefactos en forma de cacao, demuestran que, desde tiempos inmemoriales, el cacao mantuvo un alto valor simbólico para las culturas amazónicas, razón por la cual están representados en oro, concha Spondylus y piedra. El cacao –al parecer– fue la bebida de los dioses y fue utilizado especialmente en las ceremonias rituales, así como objetos mortuorios que acompañaron a los personajes de la más alta jerarquía religiosa", sostiene el arqueólogo.
Montegrande es hoy en día el mayor enigma arqueológico de la amazonía peruana.
Los trabajos de Quirino Olivera han motivado reportajes en medios de comunicación internacionales y ya mereció un galardón otorgado por el Fórum de Arqueología de Shanghai (SAF). Del siete al once de diciembre próximo, Olivera será premiado en esta ciudad china por sus recientes investigaciones arqueológicas en Montegrande, financiadas con aportes de la Municipalidad Provincial de Jaén y El Plan Binacional Perú – Ecuador.
El propio alcalde de Jaén, Walter Prieto Maitre, ha impulsado estas investigaciones. Ese apoyo ha servido para que Jaén sea elegida como sede del próximo Encuentro Internacional de Arqueología Amazónica (EIAA).
Pero Montegrande es apenas la punta del iceberg de los asentamientos arqueológicos vecinos a Jaén y Maynas.
En el complejo arqueológico de San Isidro –en las afueras de Jaén y cercano a Montegrande– el propio Quirino desenterró la tumba de un personaje denominado "El Señor de los Caracoles", junto con otros vestigios que sorprendieron a los arqueólogos: Los restos óseos de una mujer casi adolescente con un bebé en brazos...ambos decapitados. También se halló fina cerámica con iconografía Chavín, lo que demuestra la sofisticación de esta misteriosa cultura del Marañón y que respalda la teoría de Julio C. Tello –padre de la arqueología peruana– quien postuló el origen amazónico de las civilizaciones andinas.
Siguiendo la impecable autopista IIRSA-Norte, y casi en la frontera que une Cajamarca con Amazonas, se llega a las confluencias de los ríos Chamaya y Marañón. El primero de aguas claras y el segundo de aguas terrosas. En esa misma esquina existen aguas termales ricas en azufre y hierro. En la otra orilla sobresale una misteriosa loma cubierta de densa vegetación. Su presencia no guarda relación con el paisaje geológico de la zona y es ahí donde Quirino Olivera ha identificado otra huaca piramidal aún por investigar. "Construían grandes monumentos en la unión de los ríos –sostiene Olivera– y por aquí hay numerosos recintos aun por descubrir".
Casi en el cruce con Bagua está el complejo arqueológico Casual, a orillas del Marañón y rodeado de enormes arrozales. Durante las investigaciones se descubrieron bellos murales de colores semejantes a los descubiertos por Ignacio Alva en Huaca Ventarrón. También se hallaron restos cerámicos.
La cobertura de la zona excavada en Casual fue encargada a los nativos awajún, quienes instalaron una "maloca" con techo de palma que demostró ser mucho más fresca para los arduos trabajos arqueológicos. También se hallaron entierros de personajes dentro de grandes vasijas de barro. "Las costumbres y prácticas funerarias al interior de vasijas es un patrón que caracteriza a las culturas del bosque tropical", sostiene Olivera.
En el 2008, el arqueólogo carioca Eduardo G. Nunes investigó estas prácticas funerarias de la fase Marajoara, en la desembocadura del río Amazonas. Quirino Olivera, por su parte, se interesó en ritos funerarios de las comunidades Awajún del río Marañón, como la utilización del tunsho o "árbol barrigón" como proceso previo a la momificación de los cadáveres. Ricardo Morales, también director de las Huacas del Sol y de la Luna, aportó información sobre estas prácticas funerarias awajún con el hallazgo de una maqueta Chimú, donde se aprecia una procesión funeraria portando un "ataúd" en forma de tronco abultado.
Pero hay más. Siempre por la autopista, y rumbo al Pongo de Rentema, llama la atención el imponente paisaje de la confluencia del Marañón con el río Utcubamba. En la otra orilla se ven arrozales y una pequeña cordillera de montículos cubiertos de vegetación. Olivera los señala a la distancia y reconoce que se trata de uno de los yacimientos arqueológicos más enigmáticos de la zona. "Esos montículos no son naturales, son pequeñas pirámides o quizá montículos funerarios que esconden secretos sobre las antiguas civilizaciones amazónicas", añade, nostálgico, porque fue allí donde hizo sus primeras prácticas arqueológicas.
De retorno a Jaén y muy cerca a la ciudad de Bagua se encuentra el sitio arqueológico de Las Juntas, totalmente abandonado por la falta de presupuesto para continuar las investigaciones.
Y este es el principal problema que aqueja a la arqueología local. Si bien en Montegrande y San Isidro se logró el apoyo financiero de la Asociación Los Andes de Cajamarca y del municipio provincial de Jaén, todas las excavaciones fueron enterradas ante la proximidad de la temporada de lluvias y la falta de presupuesto.
• Arqueología de Jaén.
En esta ciudad del extremo norte de Cajamarca se encuentran los yacimientos de Montegrande y San Isidro
• Secretos de Bagua
Ya en la región Amazonas, muy cerca a Bagua, están los complejos arqueológicos de Casual y Las Juntas.
• En el lado ecuatoriano
Similares evidencias arqueológicas se han descubierto en Palanda y Zamora, cerca de la frontera con el Perú.
Fuente

La República
Domingo, 19 de Noviembre del 2017

martes, 9 de mayo de 2017

El quechua, único idioma centrado en el otro

Libro: The language of the inka since the european invasion

El antropólogo estadounidense Bruce Mannheim estudio durante años la lengua y llegó a la conclusión que esta lengua está enfocado en el prójimo, a diferencia del castellano, que tiene un tinte egocéntrico.

Según Mannheim si se le pide a un quechua-hablante y a un español que describan dos objetos que están contiguos, sus visiones serán completamente diferentes.

Es decir, si en una mesa se pone un celular y en la parte superior de éste, pero no sobre él, se sitúa un bolígrafo, la persona que habla español dirá que “el bolígrafo está sobre el celular”, sin embargo el quechua-hablante explicará que en la cabecera del dispositivo hay un objeto.

Estos podrían ser otro de los ejemplos de lo afectivo que es la lengua Quechua:


El tajante “hola” como saludo en Español no existe en el Quechua, sino el “Allillanchu” (¿estás bien?) que si denota interés por el estado del otro, esto refleja la naturaleza afectiva del Quechua y así también del hombre andino.

Lo mismo podemos decir de las despedidas:
“Adiós o chau”, parecen no existir en Quechua sino un “tinkunanchiskama” (hasta que nos volvamos a ver), que denota el deseo de volver a encontrarse en un futuro con la otra persona.

Hay que agregar a eso que el quechua es una lengua basada en la milenaria filosofía andina del ayni (ayuda mutua, cooperación). Por eso para entender esa filosofía y entender a la cultura andina hay que aprender quechua, que es sin duda una lengua única y muy dulce.

El dato

*Bruce Mannheim además de antropólogo es lingüista y es uno de los pocos estadounidenses que domina a la perfección el quechua, además habla español, inglés y francés.
Fuente: http://cronicasinmal.blogspot.pe
Revista Matices – 22 de Diciembre de 2.016

martes, 17 de enero de 2017

Estado y política indígena amazónica


Título del libro ⇝ Apus, caciques y presidentes: Estado y política indígena amazónica en los países andinos


Editores ⇝ Surrallés, Alexandre; Espinosa,  Oscar y Javin, David

Descripción ⇝ 273 páginas, ilustraciones, diagramas, mapas; 24 cm.

Editorial ⇝ IWGIA; IFEA; PUCP.
 Lima, 2016

"Con vistas a conseguir espacios de reconocimiento de sus derechos, de participación y de representación, el movimiento indígena amazónico en los países andinos se ha organizado desde la década de 1980 como una plataforma para interactuar con el Estado.

Ahora bien, el Estado es un ente complejo y heterogéneo. Se trata, por supuesto, del Estado central, en su variedad de poderes y ministerios, pero también los gobiernos regionales, provinciales y locales son igualmente importantes para las poblaciones indígenas amazónicas, alejadas de las grandes capitales. 

El Estado define así un territorio nacional como teatro de operaciones con una geografía de puntos en el mapa con un orden jerárquico: municipios locales en la base, capitales provinciales, regionales y, en la cima, la capital de unos estados históricamente centralizados.

Cada uno de estos lugares están a su vez ocupados por las diferentes instituciones, ministerios y poderes en que se divide el Estado según el modelo republicano compartido en sus fundamentos por todos los países andinos.

Estos diferentes niveles y estamentos imponen la práctica burocrática y el idioma jurídico como lengua de contacto, que las organizaciones indígenas mimetizan primero, reproducen después, e incorporan en sus relaciones con los demás. 

Este libro intenta analizar algunos aspectos de esta compleja relación entre las nuevas formas políticas adoptadas por los pueblos indígenas de la Amazonía en los países andinos y los Estados con los que interactúa."

Fuentes. Portales de editores

lunes, 16 de enero de 2017

Perú, reino de bosques

Un libro que te encantará con “imágenes impactantes registradas por los más destacados fotógrafos. 
Textos que armonizan la información científica, historias y poesía. 
Un emocionante recorrido visual y literario por los distintos tipos de bosques que alberga nuestro país, para orgullo de todas y todos” 
(Programa Bosques de Minam).



LOS BOSQUES HABLAN, Y SON POLÍGLOTAS


 Del casi millón trescientos mil kilómetros cuadrados que mide el Perú, setecientos treinta mil están cubiertos de bosques. Solo su franja amazónica representa cerca del sesenta por ciento de todo el territorio nacional. Nuestro país es uno de los diez más diversos del planeta y el porvenir de la vida depende de la conservación de esa fortuna. 

Sin embargo, contra lo que suele pensarse, la riqueza de un bosque no son sólo sus plantas, sino las relaciones químicas, físicas y sociales que se establecen entre las especies a partir de ellas. 

En términos ecológicos, un conjunto de árboles, por extenso que sea, no alcanza para ser un bosque. Una metáfora lo ilustra: para que logre serlo, incluso siendo pequeño, hace falta que sea de cuento, es decir que en él habiten personajes diversos, a la manera de héroes, y una historia de interacciones y dependencias, de singularidades. Todo ello sólo es posible tras millones de años de narración biológica, de evolución.

Por eso un bosque no puede inventarse, como pretendemos, ni mudarse de lugar. Tampoco es posible inventar sus animales, ponerlos allí para impedir que se extingan. Un oso de anteojos aprende a diferenciar tallos, ores y cortezas porque su madre le muestra, le cuenta. Es algo que nadie más puede enseñarle de igual forma. 

Se pueden liberar crías de manatí amamantadas con leche de biberón en los ríos donde ya desaparecieron, pero aún sería necesario que un par, un semejante, les enseñe su cultura. 

Los bosques tienen cultura, en efecto. Y un lenguaje que sólo ellos hablan. Son políglotas.

Ahora se sabe que los árboles cuentan su propia historia. Y la cuentan los ríos, los peces, las piedras, los insectos, los colibríes. Nuestros bosques han orecido gracias a ese lenguaje ininteligible, a su alfabeto de células, de millones de células. No es apenas otra metáfora. Gracias a su locuacidad, nuestros bosques han prosperado en una geografía vasta y nudosa, de nevados, volcanes, planicies, cañones, desiertos, lagos en las cimas heladas, ríos, cascadas, paredes de roca. Cada piso térmico, con sus condiciones atmosféricas únicas, moldeó un tipo distinto de bosque.

Y el hecho de que los Andes sean una formación montañosa longitudinal —que se extiende de Sur a Norte—, y no transversal como los picos del Himalaya —que se extienden de Este a Oeste—, solo le impuso otra singularidad a lo que ya era excepcional: latitud, esa medida que establece la distancia angular de un punto de la tierra con la línea del Ecuador. Uno es el paisaje forestal en una montaña al sur de Chile y otro muy diferente en una montaña al norte del Perú, incluso a pesar de estar en idéntica altura sobre el nivel del mar.

Una constancia de la disparidad sorprendente de nuestros bosques son sus especies endémicas, es decir aquellas exclusivas de un territorio, sin coincidencia posible con ninguna de otro lugar. 

Los endemismos del Perú incluyen centenares de aves, árboles, ores, an bios y mamíferos. En la lista de territorios con mayor número de especies únicas, nuestras áreas naturales están entre las primeras del mundo. El endemismo de insectos parece incontable. 

Sólo en la Amazonía, las copas de los árboles más altos atesoran un universo de bichos sin nombre, muchos de ellos ni siquiera vistos...



© Ministerio del Ambiente
Escritor: José Alejandro Castaño
312 pp.
Lima, 2014


Descarga libro en PDF: 



http://www.bosques.gob.pe/archivo/files/pdf/perureinodebosques.pdf










miércoles, 31 de diciembre de 2014

Cada día es una ocasión para salvar el planeta

         Entrevista a Francisco Román

Francisco Román es un científico de la Universidad de Florida, especialista en restauración ecológica. El investigador peruano integra la lista de los 30 más promisorios de América Latina.


“Los ecosistemas están siendo destruidos a una velocidad nunca antes vista en la historia de la humanidad”, refiere Francisco Román Dañobeytia. Para contrarrestar esta situación, el ingeniero forestal de 38 años utiliza una inofensiva pero contundente arma: la investigación. Sus distintos trabajos tienen como propósito enfrentar los problemas de contaminación y degradación ambiental, por lo que fue considerado uno de los 30 investigadores más prometedores de América Latina.

¿Por qué decidiste estudiar Ingeniería Forestal?
Inicialmente pensé estudiar pesquería porque crecí en Chucuito, una pequeña caleta de pescadores en el Callao. Sin embargo, un amigo me convenció de prepararnos en la Pre-Agraria y estando allí descubrí la carrera. Sentí que ese era mi camino.

¿Qué te motivó a dedicarte a la investigación?
El hecho de que los ecosistemas estén siendo destruidos y amenazados con mayor celeridad. Investigar es la única manera de ofrecer soluciones contra este problema.

Por años trabajaste en México y Panamá. ¿Por qué volviste al Perú?
Tenía más de 9 años fuera del país y quería regresar; pero no tenía los medios. Cuando estuve en Panamá me enteré de una convocatoria de la Universidad de Florida para trabajar en Perú y en mi especialidad, la restauración ecológica. Fue así que decidí probar suerte en mi país.

Actualmente trabajas el proyecto “Biorremediación en Madre de Dios”. ¿En qué consiste?
Es un estudio sobre la recuperación de áreas degradadas por la minería informal en Madre de Dios. Junto a asociaciones de mineros informales buscamos acelerar este proceso mediante técnicas de reforestación con especies nativas y la aplicación de microorganismos. El objetivo final es mejorar la fertilidad del suelo y facilitar su descontaminación.

¿De qué manera afecta la minería informal a la selva peruana?
La minería informal es sin duda la mayor amenaza para la Amazonía desde la época del boom del caucho. Si bien en términos de superficie, aún no llega a ser tan importante como la agricultura y la ganadería, su impacto ambiental y social se extiende más allá de las áreas deforestadas.

¿Qué papel cumple este proyecto en la formalización de la minería en Madre de Dios?
La biorremediación sería una de las actividades a realizar por parte del titular de una concesión minera en el marco de su plan de cierre de minas, el cual debe garantizar la estabilidad física, química y biológica del terreno.

En Perú, ¿qué hace falta para proteger y conservar la biodiversidad?
Para proteger y conservar algo primero se necesita conocer su valor e importancia. También hay que cambiar la mentalidad de que los recursos naturales están para explotarlos de cualquier manera en aras del crecimiento económico. Necesitamos restablecer el vínculo entre naturaleza y sociedad, y tratar a los ecosistemas y la biodiversidad como socios de nuestra propia supervivencia y reproducción cultural.

La revista chilena Qué Pasa y el blog LatinAmericanScience.org elaboraron una lista de los 30 investigadores más prometedores de América Latina. Solo dos peruanos la integran y tú eres uno de ellos. ¿Qué significa para ti este reconocimiento?
Lo tomo como un incentivo, aún hay mucho por hacer y vamos retrasados. Todos jugamos un papel muy importante, cualquiera sea la profesión u oficio, cada día es una oportunidad para salvar este planeta y hacerlo un mejor lugar.

¿Cuál es tu objetivo ahora como investigador?
Generar nuevos conocimientos aplicados a la solución de problemas ambientales ocasionados por actividades productivas y extractivas, así como contribuir al fortalecimiento de la ciencia y práctica de la restauración ecológica.

Fuente: Diario El Correo

sábado, 15 de noviembre de 2014

SERNANP pretende incumplir sentencia del TC que protegió Cordillera Escalera

Autores: Juan Carlos Ruiz Molleda (1), 
                 Octavio Manuel Alvarado Angulo (2)

La no ejecución de una sentencia viola no solo el derecho a la tutela judicial efectiva, sino también el derecho a la protección judicial por parte del Estado y al acceso a la justicia en general. La eficacia de las sentencias es una de las principales garantías del derecho a la tutela judicial efectiva. No se trata de una garantía más sino de su contenido esencial.

Sin embargo, parece que el Área Legal de Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas del Estado (SERNANP) está por encima del ordenamiento constitucional, pues pretende incumplir lo establecido por el Tribunal Constitucional (TC) en uno de sus fallos más emblemáticos. En efecto, SERNANP intenta de manera arbitraria incumplir con la sentencia del Tribunal Constitucional que protegió el Área de Conservación Regional Cordillera Escalera (ACR-CE), a través de una interpretación “literal” de una norma de rango reglamentario.

1. ¿Qué ordenó el TC? (3)

El 19 de febrero del 2009, el Tribunal Constitucional expidió la emblemática sentencia 03343-2007-PA, conocida como "Cordillera Escalera". En ella, el TC estableció que solo se podrá realizar actividad de exploración y explotación petrolera del lote 103, siempre y cuando ésta sea compatible con la protección del ACR-CE, y esa compatibilidad se vería en el Plan Maestro de dicha área natural protegida.

“Declarar FUNDADA la demanda. En consecuencia, queda prohibida la realización de la última fase de la etapa de exploración y la etapa de explotación dentro del Área de Conservación Regional denominada Cordillera Escalera hasta que no se cuente con el Plan Maestro, pudiendo reiniciar tal actividad una vez que éste haya sido elaborado y se establezca la compatibilidad entre la actividad de exploración y explotación y los objetivos del Área de Conservación Regional Cordillera Escalera. En caso de que ya se encuentre en ejecución la última fase de la etapa de exploración o la etapa de explotación, dichas actividades deben quedar inmediatamente suspendidas”. (Resaltado nuestro)

Pero no solo dijo eso el TC. También precisó que en caso de haber conflicto entre una concesión extractiva y un área natural protegida, no era el “criterio cronológico” el que debía seguirse, sino el “criterio de la importancia del bien jurídico afectado”, en este caso, el bien jurídico medio ambiente.

“No es, entonces, un criterio temporal o cronológico el que brinda una respuesta satisfactoria en el presente caso, sino que debe preferirse un criterio más amplio y comprensivo de los elementos que significan la creación de una ANP. De lo contrario, la normativa consentiría incoherencias que importarían un gran costo para la legitimidad de la jurisdicción”. (STC No 03343-2009-PA/TC, f.j. 49)

2. ¿Qué dice SERNANP en relación con el ACR-CE?

SERNANP emitió el Informe N° 324-2014-SERNANP-DDE, de fecha 10 de abril del 2014, que es resultado de la revisión de la propuesta del Plan Maestro del Área de Conservación Regional Cordillera Escalera (ACR-CE) presentado por el Gobierno Regional de San Martín.

En el cuarto punto de las conclusiones, se señala expresamente que las propuestas de Zona de Protección Estricta y Zona Silvestre, requieren del consentimiento expreso de los titulares de derechos adquiridos, de acuerdo a lo establecido en el numeral 4.2 del D.S. 008-2009-MINAM.

“4.2. No podrán establecerse Zonas de Protección Estricta (ZPE) y Zonas Silvestres (ZS), sobre predios de propiedad privada y/o quecontengan derechos adquiridos o preexistentes a la norma aplicable, salvo consentimiento escrito del titular del derecho”.

3. ¿Por qué es inconstitucional la posición de SERNANP?

En principio, porque el artículo 103 de la Constitución recoge la doctrina de los hechos cumplidos, y no la doctrina de los derechos adquiridos. En consecuencia, de una simple interpretación literal de la norma no se debe aplicar el artículo 4.2 del D.S. 008-2009-MINAM.

En segundo lugar, a través de este decreto supremo SERNANP pretende incumplir una norma de rango legal, violando la mayor jerarquía de las leyes. En efecto, el artículo 5 de la propia Ley de Áreas Naturales Protegidas (Ley 26834) señaló que es el criterio de la “compatibilidad” de la actividades de exploración y explotación hidrocarburífera con la finalidad de protección del Área Natural Protegida y no el criterio “cronológico” de precedencia en el tiempo de las concesiones extractivas ANP el que debe definir la posibilidad de realizar actividades de exploración y explotación hidrocarburiferas.

Ley No 26834
Artículo 5.- El ejercicio de la propiedad y de los demás derechos reales adquiridos con anterioridad al establecimiento de un Area Natural Protegida, debe hacerse en armonía con los objetivos y fines para los cuales éstas fueron creadas. El Estado evaluará en cada caso la necesidad de imponer otras limitaciones al ejercicio de dichos derechos. Cualquier transferencia de derechos a terceros por parte de un poblador de un Area Natural Protegida, deberá ser previamente notificada a la Jefatura del Area. En caso de transferencia del derecho de propiedad, el Estado podrá ejercer el derecho de retracto conforme al Código Civil.

En tercer lugar, lo que está sosteniendo SERNANP en buena cuenta, es que si el Gobierno Regional quiere que el Plan Maestro del ACR-CE (donde se señala que no son compatibles las labores hidrocarburíferas con los objetos de conservación del ACR) sea aprobado por el SERNANP, debe conseguir un consentimiento expreso de las compañías petroleras titulares del Lote 103, en cuya extensión se encuentra incluido casi el 97 del ACR-CE.

Es un disparate. No tiene sentido exigir como requisito para la aprobación del Plan Maestro del ACR-CE el consentimiento expreso de los titulares de derechos adquiridos o pre existentes, es decir principalmente, el consentimiento de la petrolera. Esto es un imposible jurídico, pues el titular del Lote 103 pretende precisamente explotar ahí petróleo. Así, es absolutamente incompatible con el principio de interdicción de la arbitrariedad.

La posición de SERNANP, que pretende ser sustentada en el artículo 4.2 del D.S. 008-2009-MINAM, ha sido expresamente rechazada por el TC en el fundamento 64 de la sentencia 03343-2007-PA/TC. Queda claro que es la compatibilidad y no el criterio cronológico el que definirá la validez y la posibilidad de realizar actividades extractivas hidrocarburíferas en la ACR-CE, sobre la que se superpone el Lote 103. Es evidente que una empresa petrolera tiene como objetivo, como razón de ser, el dedicarse a las labores de exploración y explotación petrolera, entonces, es clara cuál será la respuesta ante un Plan Maestro que diga que no son compatibles sus labores con los objetos de conservación del ACR-CE.

“En esa línea, según quedó expuesto, de conformidad con el artículo 27º de la Ley de Áreas Naturales Protegidas, tal aprovechamiento sólo procederá si es que la explotación a realizar es compatible con el Plan Maestro del área protegida. De igual forma, ello fue resaltado por el Decreto Supremo N.º 045-2005-AG, que indicó particularmente que sólo sería permitido el aprovechamiento de recursos no renovables si el Plan Maestro así lo permite”. (STC 03343-2007-PA7TC, f.j. 64)

Esto constituye un abierto desacato a la sentencia del máximo órgano de control constitucional. En definitiva, la compatibilidad la definiría la misma petrolera, la que, en resumen, con este decreto supremo se convirtió en Juez y Parte.

4. ¿Qué está en juego?

Estamos ante la renuncia y la abdicación de SERNANP de su función de protección de las Áreas Naturales Protegidas.

En efecto SERNANP, antes que optimizar la protección del medio ambiente que no es otra cosa que garantizar el interés público, exige el consentimiento expreso de las empresas petroleras, titulares del Lote 103, que abarca casi en su totalidad al Área de Conservación Regional Cordillera Escalera.

Así, estamos ante la renuncia de la función que la propia Ley de Áreas Naturales Protegidas le ha otorgado. Todo esto es un contrasentido jurídico, ya que se está pidiendo que una empresa cuyo objeto de creación es el dedicarse a realizar actividades hidrocarburíferas, diga que da su consentimiento al Gobierno Regional de San Martín, para que apruebe el Plan Maestro del ACR-CE, donde queden expresamente prohibidas estas labores extractivas en el ACR-CE. En otras palabras, será la empresa petrolera y ya no SERNANP ni el TC la que dirá si el Plan Maestro puede o no ser aprobado, lo que la convierte (como ya hemos señalado) en juez y parte. Dicho requisito es una amenaza latente contra el ACR-CE, porque al no poder aprobarse el Plan Maestro propuesto por la región San Martín, el SERNANP, en base al D.S. Nº 003-2011-MINAM, emitirá Opinión Técnica Previa vinculante, lo que en los hechos constituye el fin del ACR-CE.


5. ¿Qué acciones se están haciendo para defender la sentencia del TC?

En días pasados, miembros del Movimiento Regional Nueva Amazonía, recogiendo el clamor y preocupación de la población de dicha zona, solicitó el apoyo de uno de los abogados que se encargó de llevar el caso de Cordillera Escalera y de IDL, y han presentado una demanda de amparo contra SERNANP por pretender incumplir la sentencia Cordillera Escalera.

Paralelamente, en la campaña por la segunda vuelta para las elecciones al gobierno regional de San Martín, los dos candidatos han manifestado su compromiso por impulsar una región verde y defender los bosques y el medio ambiente de la región; propuesta política de Nueva Amazonía, el movimiento Regional que llevó a César Villanueva Arévalo al GR en el 2006 y 2010, y que tuviera una decisiva participación en la sentencia del TC. Es decir, se puede hablar de que una gran mayoría de la población San Martinence está atenta a las acciones que el juez que ha conocido la demanda realizará para hacer respetar la sentencia del Tribunal Constitucional.

Fuente: Justicia viva


1 Abogado de San Martín que litigo la sentencia Cordillera Escalera ante el TC
2 Abogado coordinador del Área de Litigio Constitucional del Instituto de Defensa Legal
3 Recogemos algunas ideas trabajadas en nuestro informe jurídico “La inconstitucionalidad de las normas que desprotegen las ANP y el desacato de una sentencia del Tribunal Constitucional”. Disponible en: http://www.justiciaviva.org.pe/webpanel/doc_trabajo/doc25092014-191257.pdf

jueves, 30 de enero de 2014

Culinaria de los pueblos de la yuca brava

Título ⇰ Pueblos de la yuca brava: historia y culinaria

Autor ⇰ Alberto Chirif

Descripción⇰ Libro, 288 páginas, ilustraciones, 26 cm

Editorial ⇰ IWGIA, ORE Media, Nouvelle Planète, Instituto del bien común, Lima, 2014

“Pueblos de la yuca brava” es el resultado de un trabajo de investigación sobre la culinaria de varios pueblos indígenas de la Amazonía peruana. Si bien el libro se basa en la utilización de la “yuca brava” como alimento central de la alimentación de estas poblaciones, no pretende ser solo una descripción de sus técnicas culinarias sino que presenta el vasto universo de conocimientos, creencias y modos de organización de estos pueblos.

La llamada “yuca brava” es una planta venenosa que en estado natural contiene altos porcentajes de cianuro. Mediante técnicas químicas transmitidas de generación en generación, los pueblos Huitoto, Ocaina, Bora y Secoya (cultivadores del norte de la región de Loreto), han logrado convertirla en un alimento almacenable. En este sentido, la conversión de un veneno en alimento es la expresión del inmenso conocimiento de los pueblos sobre el uso sustentable de la diversidad del bosque amazónico, a la vez que representa un símbolo de su capacidad de resistencia.

Mediante descripciones, imágenes y relatos sobre el procesamiento de la "yuca brava", Chirif busca destruir los prejuicios e imaginarios sobre los pueblos indígenas, construidos bajo la figura de personas burdas, torpes y sin conocimiento. En este sentido y de la mano de un abordaje histórico, el libro visibiliza el legado de los saberes indígenas, en este caso el uso sustentable de los recursos que provee el bosque amazónico.

Contenidos ⇰
-Introducción 
- La yuca, alimento solidario
- Bora, Huitoto y Ocaina, una historia de resurgimiento
- Los Secoya, historia, hábitat y problemas actuales
- La historia contada en primera persona
- La tierra tiene forma de seno de mujer
- Al principio reinaba el vacío
- La cocina sagrada de los Ocaina
- El primer hombre nació de un huevo
- Bibliografía -Vocabulario
- Nombres comunes y científicos de especies de flora y fauna
- Información fotográfica.

Fuentes: Biblioteca de Iquitos, Instituto del Bien Común
               Portal IWGIA

sábado, 25 de enero de 2014

Gobernanza territorial indígena es clave para enfrentar cambio climático

La generación, aplicación y consolidación de políticas públicas que favorezcan los derechos territoriales y las opciones sostenibles de manejo y conservación de bosques constituyen valiosas herramientas para hacer frente al cambio climático.


La gobernanza territorial indígena es un tema clave para enfrentar el cambio climático y es un asunto pendiente que no ha recibido la prioridad que merece en la agenda nacional, sostuvo el ingeniero Rodrigo Arce Rojash


En un reciente artículo destacó la urgencia de atender los derechos territoriales de los pueblos indígenas así como el papel que cumplen los bosques frente a los impactos del calentamiento global. Sus efectos “pueden afectar los servicios ambientales que ofrecen los bosques a las comunidades como la biodiversidad o el agua y forzarlos a trasladarse a nuevos territorios” indicó.

Observa que un asunto poco comentado respecto a los impactos de la inseguridad territorial se refiere a la “salud emocional de los pueblos indígenas y sus efectos adversos en la gestión de recursos naturales con horizontes de largo aliento”.

El traslape de otros derechos u concesiones sobre territorios indígenas “genera incertidumbre y disuade el emprendimiento de acciones de manejo y conservación de recursos naturales”. “Más aún cuando sienten que sus opciones de vida no tienen la prioridad que sí se le asigna a la extracción de recursos naturales no renovables” detalló.

Cita un estudio de Alberto Chirif y Pedro García y advierte que el debilitamiento de la gobernanza territorial indígena se evidencia en una drástica reducción de los recursos de subsistencia, la desprotección real y la “pérdida paulatina de la capacidad de regular, excluir, ordenar o decidir acerca del destino de los territorios”.

Citando a Alberto Chirif puntualiza que uno de los factores que obra contra la integridad territorial son las decisiones de los propios comuneros para arrendar sus tierras, traspasar sus chacras o firmar acuerdos con extractores para explotar los recursos naturales de la comunidad, en un contexto de presión territorial.
Pone de relieve una opción generada desde la Coordinadora Indígena de la Cuenca Amazónica (COICA) a fin de reforzar el reconocimiento de los territorios indígenas como áreas de conservación; no en el sentido de incorporarlos a los sistemas de áreas protegidas sino en el de reforzar la estrecha interrelación entre pueblos indígenas y naturaleza.

Otra opción se refiere a la apuesta de los pueblos indígenas para una gestión territorial en el marco de una gobernanza indígena. Esto es posible sobre la base del reconocimiento del derecho a la autodeterminación y al desarrollo propio, y recuperando la visión holística y sistémica de los territorios incorporando los saberes ancestrales.

Es en este marco que la COICA señala que en cualquier debate, política o postura sobre cambio climático o sobre REDD+, una cuestión central para la pervivencia de los pueblos indígenas es y seguirá siendo las garantías a la seguridad territorial.

Para el caso peruano se trata de más de 10 millones de hectáreas lo que constituye un gran potencial. Y cualquier opción que se genere debe ser producto de procesos participativos y de consulta previa.

Fuente: Panaon.com/noticias15.01.2014

jueves, 28 de noviembre de 2013

Monocultivos en San Martín: ¡Mi chacra por un Smartphone!

Rafael Inocente

He regresado al departamento de San Martín después de más de 20 años. Muchas cosas han cambiado en San Martín y en Tarapoto en estas dos décadas. La irrupción del capitalismo de alta intensidad y del llamado modelo de desarrollo alternativo (con cultivos como el café y el cacao principalmente), promovidos por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) con el fin de erradicar los cultivos de coca, se corona con la descomunal presencia de motos lineales y mototaxis, que seguramente duplican a las 150 mil almas tarapotinas. 


 


Que una ciudad infernalmente comercial como Tarapoto posea solo dos parques es sintomático del crecimiento metastásico de la llamada Ciudad de Las Palmeras, hoy reconvertida en una jungla de cemento. Que en un departamento considerado como el de mayor crecimiento económico en el Perú ocurran diariamente atracos en las principales vías, como Tarapoto-Yurimaguas-Moyobamba, es sintomático del caos en que dejan al departamento de San Martín las gestiones del hoy premier César Villanueva. Aparte de la Plaza de Armas, solo el bonito Parque del Barrio de Suchiche forma un relicto a salvo de la grosería de los remedos de malls capitalinos, multicines, casinos, discotecas, ‘chupódromos’ y pizzerías que harían las delicias del cocinero Acurio.

Pero San Martín no solo es Tarapoto. Es en las 10 provincias de San Martín donde sobrevive todavía la esperanza de un verdadero desarrollo para la región.

Los cultivos alternativos

El concepto “desarrollo alternativo” (DA) tiene aproximadamente 30 años. Se comenzó a aplicar en la región del Chapare en Bolivia y, en la década de 1980, también en el Alto Huallaga (Perú) y la Bota Caucana de Colombia. Las Naciones Unidas lo convirtieron en un concepto oficial en junio de 1998, durante su Asamblea General, entendiéndolo como parte de una estrategia más global de lucha contra las drogas.


En realidad, no existe un solo enfoque para el DA, sino muchos. Así, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) enfatiza la asociatividad de los pequeños agricultores y el mayor valor agregado de los productos agrícolas; la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) hace hincapié en un enfoque de mercado, servicios sociales y obras de infraestructura complementarias; la cooperación alemana (Programa de Desarrollo Alternativo de Tocache y Uchiza - PRODATU) destaca la industrialización de los productos agrícolas, la formalización de los pequeños agricultores y el financiamiento; la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA), organismo rector de la lucha contra las drogas en el Perú, privilegia un enfoque integral, que incluye la sostenibilidad social y ambiental.

Veamos ahora la realidad.

El cacao

Es sorprendente y contradictorio analizar cifras socioeconómicas en las provincias sanmartinenses en donde se han implantado los cultivos alternativos: los índices de desarrollo humano (IDH) de las principales provincias productoras de cacao son similares, e incluso inferiores, a los IDH de lugares como Papúa Nueva Guinea, Honduras, Guatemala o Haití. Por otro lado, ni uno solo de los países productores de cacao (Costa de Marfil, Ghana, Camerún y Nigeria en África; Indonesia y Malasia en el sudeste asiático; Brasil y Ecuador en Sudamérica) ha logrado dar el salto hacia el soñado “desarrollo” que pretenden quienes promueven los monocultivos y la inclusión social.


En la economía sanmartinense el sector agricultura es el más importante, pues aporta 30% del PBI y genera hasta un 46% de empleo. Actualmente, según cifras oficiales, San Martín se ha convertido en la primera región productora del país en los siguientes cultivos: palma aceitera (79% de la producción nacional), cacao (33%), arroz (19%), café (19%) y algunos frutales. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática, San Martín es la región que más ha reducido la pobreza en todo el país: en el periodo 2001-2010, ésta bajó de 70% a 31%. En términos económicos, el PBI regional ha crecido a un ritmo de 7% anual durante los últimos 10 años, siendo una de las regiones responsables del magnífico crecimiento nacional de 6% anual, el más alto de América Latina. La región, según información de Centrum de la PUCP, ha mejorado en cuatro de los cinco pilares de la competitividad: economía, gobierno, personas e infraestructura.

Este tipo de estadística es parte de la información que induce a los ciudadanos a creer que somos buenos porque exportamos mucho. Mucha palma aceitera, mucho cacao, mucho pescado o mucha pota. Nos enorgullecemos de ser grandes exportadores. Es parte del cuento que se nos han hecho creer.

Más allá de las cifras impactantes que los medios constantemente publican, no se dice cuánto gana el Perú y la población por la exportación de tal o cual recurso natural o producto cultivado en tierras o bosques vírgenes adjudicados sospechosamente a empresas privadas, bosques que han pertenecido a todos los peruanos.

Sabemos que el exportador recibe la devolución del IGV pagado en el proceso de transformación y, además, se lo incentiva con un porcentaje de lo exportado, denominado drawback. Queda un poco de impuesto a la renta de tercera categoría neto. Esto en cuanto a beneficios económicos.

Pero ¿qué hay del mercado interno? Así como se atiende al mercado de consumo extranjero, ¿cuánto de lo cultivado en San Martín se destina a atender a las poblaciones marginales del país, de la sierra, de las ciudades del interior del Perú? ¿Qué hace el empresario por servir a esos mercados? ¿Y el Estado?

Resulta justo entonces preguntarse: ¿Quiénes se han beneficiado durante todos estos años con el dinero generado por los llamados “cultivos alternativos” en San Martín? Es información pública que de las 8 principales cooperativas productoras de cacao, solamente una vende su producto directamente al extranjero. Las demás lo hacen localmente y en forma de grano, sin dar mayor agregado al valioso producto, a través de intermediarios oriundos de Lima, con lo que pierden el incentivo del drawback por el cual retorna el IGV.

Y no es que no haya sacrificados productores cacaoteros cuyos rendimientos y productividades tengan altos estándares de calidad. No. Es que no se trata tan solo de promover las cadenas productivas bajo el modelo de desarrollo alternativo, donde lo único que importa tras el paquete asociado al rendimiento y la calidad es el dinero ocasionalmente inyectado por la entidad cooperante. Entonces, ¿cuán beneficioso es el llamado “modelo San Martín” y a quién o quiénes realmente beneficia? Cabría preguntar además, a los artífices y defensores del modelo: ¿Se ha realizado una verdadera evaluación socioeconómica que parta de analizar la rentabilidad en la finca del productor con un criterio verdaderamente técnico? Si esto se hiciera, se encontraría que la gran mayoría de agricultores cacaoteros, con la baja productividad de sus cultivos y con la abrumadora venta local en grano del cacao, están trabajando en franca pérdida.

Paradójicamente, encontramos empresas transnacionales, como el fondo de inversiones británico Armajaro Trading Limited, que constituyen subsidiarias y ONG en el Perú para promover el cultivo y la compra en grano de cacao, estrategia que estaría anulando la posibilidad de los productores locales de organizarse y exportar directamente y que, a su vez, estaría generándole a esta transnacional, a través de su subsidiaria en el Perú, el derecho a percibir el drawback, incentivo financiado con fondos de todos los peruanos.

Armajaro es un fondo de inversiones famoso por haberse hecho de multimillonarias ganancias en países africanos mediante operaciones especulativas en cacao y café. El año 2010 cortó el flujo de cacao desde Costa de Marfil durante varios meses, para lo que contó con la complicidad del gobierno de ese país y de los países occidentales, en especial Francia. El 2010, un tipo llamado Anthony Ward, apodado Chocfingers (Dedos de Chocolate), creador del fondo de inversiones Armajaro, gastó nada menos que 1.000 millones de dólares (unos 700 millones de euros) en comprar 241.000 toneladas de cacao marfileño, el 7% de la producción anual mundial, que estaban aún por recogerse, y así obtuvo luego multimillonarias ganancias.

La deforestación galopante

No es difícil comprobar que los monocultivos mencionados —y, peor aún, la palma aceitera, la soya transgénica y el piñón, vinculados indefectiblemente a los agrotóxicos— generan un grave déficit en la producción de alimentos: un jugo de naranja en Tarapoto cuesta entre 1,5 y 3 soles, un jugo de papaya no baja de 3,5 soles, y así por el estilo. Este modelo de desarrollo promovido por USAID, por el Gobierno Central y el Gobierno Regional, conduce a la pérdida, tal vez irreversible, de la biodiversidad, a la degradación de tierras y a la deforestación y progresivo envenenamiento de cultivos de panllevar como el maíz, los frijoles, las hortalizas y los frutales.


Actualmente San Martín tiene la tasa de deforestación más elevada del país,3 con 57 mil hectáreas degradadas anualmente. Según información recabada en la zona, la deforestación ocurre a razón de 1 hectárea/motosierrista/día. Antecedentes tan graves e indignantes como la adjudicación de más de 8 mil Ha de bosque virgen en el distrito de Barranquita (provincia de Lamas) a la empresa Palmas del Espino, del Grupo Romero; la concesión de casi 25 mil Ha de bosques primarios en los límites entre San Martín y Loreto en el año 2009, también al Grupo Romero, y la muy probable adjudicación de más de 100 mil hectáreas a empresas malayas de un solo dueño, configuran la dramática situación de los bosques primarios en la Amazonía peruana, merced a los cultivos alternativos, pues el remedio resultó peor que la enfermedad: si con la coca en su mayor esplendor se deforestaron 30 mil Ha, con cultivos como la palma aceitera, destinado a elaborar biocombustible, y el café y el cacao, la deforestación es aún más infame e impune.

Frente a esta situación, nos preguntamos: ¿No sería más conveniente desarrollar capacidades en productores organizados ahora que está tan en boga la asociatividad y la competitividad para que los productores exporten directamente su producto, aprovechando el incentivo que nuestro país otorga? En las cooperativas productoras se sabe que el fondo de inversiones Armajaro cuenta con un “brazo social”, una ONG que muy probablemente pueda utilizar recursos públicos como los que ofrece el Estado peruano (Produce) para promover el cultivo de cacao.

Como es evidente, existiría un despropósito en las estrategias nacionales, pues los recursos tan inteligentemente puestos a disposición de los productores para desarrollar competitividad y exportación directa podrían desviarse hacia transnacionales aureoladas por la infamia y cuyo único objetivo es conseguir el cacao en grano sin valor agregado y, además, aprovechando el incentivo del drawback.

El café

En el caso del café, frente a la temible plaga de la roya que arrasa con cultivos en la Amazonía, el pasotismo del Estado peruano es sublevante. Al fraude del café orgánico, cuya agricultura exige más pesticidas que el café sin certificación orgánica, se suma la nula investigación sobre el cultivo. Hace muchos años que en el Perú no se generan nuevas variedades de café, pese a existir —en Brasil, por ejemplo— variedades de alto rendimiento y resistentes a la roya, tal como lo manifiesta el ingeniero agrónomo e investigador multidisciplinario Daniel Vecco, director de Urku Estudios Amazónicos. En el año 2000, en un acto inexplicable, el Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA) desestimó un gesto de buena voluntad del entonces investigador del IAPAR de Brasil, Amador Villacorta, peruano radicado por esos lares, para introducir esas variedades; mientras tanto, las solicitudes de las organizaciones de caficultores de San Martín a los gobiernos nacional y regional para que se introduzcan estas especies de café resistentes a la roya se apolillaron durante años en alguna oficina del gobierno, y así se perdieron millones de soles por los efectos de la plaga.


Hace más de 20 años, la Agencia contra las Drogas (DEA) de los Estados Unidos arrojó el herbicida cancerígeno Spike y diseminó una raza del hongo Fusarium oxysporium para acabar con la coca. Hoy financian la investigación para desarrollar organismos que le hagan frente al daño causado por ellos mismos.

¿Y la gente? ¡Mi chacra por un Smartphone!

Como corolario de este tipo de desarrollo alternativo, la siguiente historia grafica la asimetría en las relaciones y las pequeñas fortunas que puede amasar cualquier fenicio avispado en la Amazonía. Junior Urtecho Huarocc es un chimbotero sabido, un trotamundos que recorría el Perú de cabo a rabo llevando baratijas para mercarlas en los pueblos alejados de las principales urbes. Cuando llegó a Tarapoto, por probar, pidió 700 soles por un celular chino doble chip (pero con el logo Samsung) a un cacaotero embelesado por los productos high-tech. El cacaotero acababa de realizar una venta de cacao en grano a una conocida empresaria chocolatera de Lima y la billetera pesaba en su bolsillo. Pagó sin chistar por el celular que a Junior le costó 70 soles en Las Malvinas y le pidió dos más para su esposa y su hija de 12 años de edad. Junior Urtecho viajó a Lima y retornó al cabo de una semana. Un mes después había logrado colocar, solamente en Tarapoto, 150 celulares chinos doble chip (pero con logo de marca) a un precio que oscilaba entre los 700 y los 1.600 soles. Hoy tiene 12 puntos de venta de celulares en Tarapoto, Lamas, Yurimaguas y un terreno inundado de 10 Ha donde sobrenadan decenas de árboles de camu-camu, que un yurimagüino atónito trocó por un Sony X-peria de 5 mp.


Entonces, un análisis somero de las cifras de ventas de teléfonos celulares, motocicletas, televisores pantalla plana, equipos estereofónicos, ropa china re-etiquetada en Chile, versus la cantidad de jóvenes que abandonan los campos en las provincias productoras de cacao y café, seducidos por el oropel de los malls y video-pubs, arroja un panorama desolador para cualquiera que pretenda un auténtico desarrollo del departamento de San Martín.

Más dramático aún: la inmensa mayoría de muchachos cautivados por la urbanización y empujados por la deforestación progresiva se ven sometidos a un tipo de desarrollo que corroe los conocimientos ancestrales de las comunidades locales y destruye las bases mismas de la identidad histórica de los pueblos precoloniales de la Amazonía.

Así, la debilitada identidad étnica de las comunidades de San Martín pierde piso frente a la agresiva política expansiva de las corporaciones (que no tienen bandera).