martes, 17 de enero de 2017

Estado y política indígena amazónica


Título⇝ Apus, caciques y presidentes: Estado y política indígena amazónica en los países andinos

Editores⇝ Surrallés, Alexandre; Espinosa,  Oscar y Javin, David
Descripción⇝ 273 páginas, ilustraciones, diagramas, mapas; 24 cm.
Editorial⇝ IWGIA; IFEA; PUCP.
 Lima, 2016

"Con vistas a conseguir espacios de reconocimiento de sus derechos, de participación y de representación, el movimiento indígena amazónico en los países andinos se ha organizado desde la década de 1980 como una plataforma para interactuar con el Estado.

Ahora bien, el Estado es un ente complejo y heterogéneo. Se trata, por supuesto, del Estado central, en su variedad de poderes y ministerios, pero también los gobiernos regionales, provinciales y locales son igualmente importantes para las poblaciones indígenas amazónicas, alejadas de las grandes capitales. 

El Estado define así un territorio nacional como teatro de operaciones con una geografía de puntos en el mapa con un orden jerárquico: municipios locales en la base, capitales provinciales, regionales y, en la cima, la capital de unos estados históricamente centralizados.

Cada uno de estos lugares están a su vez ocupados por las diferentes instituciones, ministerios y poderes en que se divide el Estado según el modelo republicano compartido en sus fundamentos por todos los países andinos.

Estos diferentes niveles y estamentos imponen la práctica burocrática y el idioma jurídico como lengua de contacto, que las organizaciones indígenas mimetizan primero, reproducen después, e incorporan en sus relaciones con los demás. 

Este libro intenta analizar algunos aspectos de esta compleja relación entre las nuevas formas políticas adoptadas por los pueblos indígenas de la Amazonía en los países andinos y los Estados con los que interactúa."

Fuentes. Portales de editores

lunes, 16 de enero de 2017

Perú, reino de bosques

Un libro que te encantará con “imágenes impactantes registradas por los más destacados fotógrafos. 
Textos que armonizan la información científica, historias y poesía. 
Un emocionante recorrido visual y literario por los distintos tipos de bosques que alberga nuestro país, para orgullo de todas y todos” 
(Programa Bosques de Minam).



LOS BOSQUES HABLAN, Y SON POLÍGLOTAS


 Del casi millón trescientos mil kilómetros cuadrados que mide el Perú, setecientos treinta mil están cubiertos de bosques. Solo su franja amazónica representa cerca del sesenta por ciento de todo el territorio nacional. Nuestro país es uno de los diez más diversos del planeta y el porvenir de la vida depende de la conservación de esa fortuna. 

Sin embargo, contra lo que suele pensarse, la riqueza de un bosque no son sólo sus plantas, sino las relaciones químicas, físicas y sociales que se establecen entre las especies a partir de ellas. 

En términos ecológicos, un conjunto de árboles, por extenso que sea, no alcanza para ser un bosque. Una metáfora lo ilustra: para que logre serlo, incluso siendo pequeño, hace falta que sea de cuento, es decir que en él habiten personajes diversos, a la manera de héroes, y una historia de interacciones y dependencias, de singularidades. Todo ello sólo es posible tras millones de años de narración biológica, de evolución.

Por eso un bosque no puede inventarse, como pretendemos, ni mudarse de lugar. Tampoco es posible inventar sus animales, ponerlos allí para impedir que se extingan. Un oso de anteojos aprende a diferenciar tallos, ores y cortezas porque su madre le muestra, le cuenta. Es algo que nadie más puede enseñarle de igual forma. 

Se pueden liberar crías de manatí amamantadas con leche de biberón en los ríos donde ya desaparecieron, pero aún sería necesario que un par, un semejante, les enseñe su cultura. 

Los bosques tienen cultura, en efecto. Y un lenguaje que sólo ellos hablan. Son políglotas.

Ahora se sabe que los árboles cuentan su propia historia. Y la cuentan los ríos, los peces, las piedras, los insectos, los colibríes. Nuestros bosques han orecido gracias a ese lenguaje ininteligible, a su alfabeto de células, de millones de células. No es apenas otra metáfora. Gracias a su locuacidad, nuestros bosques han prosperado en una geografía vasta y nudosa, de nevados, volcanes, planicies, cañones, desiertos, lagos en las cimas heladas, ríos, cascadas, paredes de roca. Cada piso térmico, con sus condiciones atmosféricas únicas, moldeó un tipo distinto de bosque.

Y el hecho de que los Andes sean una formación montañosa longitudinal —que se extiende de Sur a Norte—, y no transversal como los picos del Himalaya —que se extienden de Este a Oeste—, solo le impuso otra singularidad a lo que ya era excepcional: latitud, esa medida que establece la distancia angular de un punto de la tierra con la línea del Ecuador. Uno es el paisaje forestal en una montaña al sur de Chile y otro muy diferente en una montaña al norte del Perú, incluso a pesar de estar en idéntica altura sobre el nivel del mar.

Una constancia de la disparidad sorprendente de nuestros bosques son sus especies endémicas, es decir aquellas exclusivas de un territorio, sin coincidencia posible con ninguna de otro lugar. 

Los endemismos del Perú incluyen centenares de aves, árboles, ores, an bios y mamíferos. En la lista de territorios con mayor número de especies únicas, nuestras áreas naturales están entre las primeras del mundo. El endemismo de insectos parece incontable. 

Sólo en la Amazonía, las copas de los árboles más altos atesoran un universo de bichos sin nombre, muchos de ellos ni siquiera vistos...



© Ministerio del Ambiente
Escritor: José Alejandro Castaño
312 pp.
Lima, 2014


Descarga libro en PDF: 



http://www.bosques.gob.pe/archivo/files/pdf/perureinodebosques.pdf










miércoles, 31 de diciembre de 2014

Cada día es una ocasión para salvar el planeta

         Entrevista a Francisco Román

Francisco Román es un científico de la Universidad de Florida, especialista en restauración ecológica. El investigador peruano integra la lista de los 30 más promisorios de América Latina.


“Los ecosistemas están siendo destruidos a una velocidad nunca antes vista en la historia de la humanidad”, refiere Francisco Román Dañobeytia. Para contrarrestar esta situación, el ingeniero forestal de 38 años utiliza una inofensiva pero contundente arma: la investigación. Sus distintos trabajos tienen como propósito enfrentar los problemas de contaminación y degradación ambiental, por lo que fue considerado uno de los 30 investigadores más prometedores de América Latina.

¿Por qué decidiste estudiar Ingeniería Forestal?
Inicialmente pensé estudiar pesquería porque crecí en Chucuito, una pequeña caleta de pescadores en el Callao. Sin embargo, un amigo me convenció de prepararnos en la Pre-Agraria y estando allí descubrí la carrera. Sentí que ese era mi camino.

¿Qué te motivó a dedicarte a la investigación?
El hecho de que los ecosistemas estén siendo destruidos y amenazados con mayor celeridad. Investigar es la única manera de ofrecer soluciones contra este problema.

Por años trabajaste en México y Panamá. ¿Por qué volviste al Perú?
Tenía más de 9 años fuera del país y quería regresar; pero no tenía los medios. Cuando estuve en Panamá me enteré de una convocatoria de la Universidad de Florida para trabajar en Perú y en mi especialidad, la restauración ecológica. Fue así que decidí probar suerte en mi país.

Actualmente trabajas el proyecto “Biorremediación en Madre de Dios”. ¿En qué consiste?
Es un estudio sobre la recuperación de áreas degradadas por la minería informal en Madre de Dios. Junto a asociaciones de mineros informales buscamos acelerar este proceso mediante técnicas de reforestación con especies nativas y la aplicación de microorganismos. El objetivo final es mejorar la fertilidad del suelo y facilitar su descontaminación.

¿De qué manera afecta la minería informal a la selva peruana?
La minería informal es sin duda la mayor amenaza para la Amazonía desde la época del boom del caucho. Si bien en términos de superficie, aún no llega a ser tan importante como la agricultura y la ganadería, su impacto ambiental y social se extiende más allá de las áreas deforestadas.

¿Qué papel cumple este proyecto en la formalización de la minería en Madre de Dios?
La biorremediación sería una de las actividades a realizar por parte del titular de una concesión minera en el marco de su plan de cierre de minas, el cual debe garantizar la estabilidad física, química y biológica del terreno.

En Perú, ¿qué hace falta para proteger y conservar la biodiversidad?
Para proteger y conservar algo primero se necesita conocer su valor e importancia. También hay que cambiar la mentalidad de que los recursos naturales están para explotarlos de cualquier manera en aras del crecimiento económico. Necesitamos restablecer el vínculo entre naturaleza y sociedad, y tratar a los ecosistemas y la biodiversidad como socios de nuestra propia supervivencia y reproducción cultural.

La revista chilena Qué Pasa y el blog LatinAmericanScience.org elaboraron una lista de los 30 investigadores más prometedores de América Latina. Solo dos peruanos la integran y tú eres uno de ellos. ¿Qué significa para ti este reconocimiento?
Lo tomo como un incentivo, aún hay mucho por hacer y vamos retrasados. Todos jugamos un papel muy importante, cualquiera sea la profesión u oficio, cada día es una oportunidad para salvar este planeta y hacerlo un mejor lugar.

¿Cuál es tu objetivo ahora como investigador?
Generar nuevos conocimientos aplicados a la solución de problemas ambientales ocasionados por actividades productivas y extractivas, así como contribuir al fortalecimiento de la ciencia y práctica de la restauración ecológica.

Fuente: Diario El Correo

sábado, 15 de noviembre de 2014

SERNANP pretende incumplir sentencia del TC que protegió Cordillera Escalera

Autores: Juan Carlos Ruiz Molleda (1), 
                 Octavio Manuel Alvarado Angulo (2)

La no ejecución de una sentencia viola no solo el derecho a la tutela judicial efectiva, sino también el derecho a la protección judicial por parte del Estado y al acceso a la justicia en general. La eficacia de las sentencias es una de las principales garantías del derecho a la tutela judicial efectiva. No se trata de una garantía más sino de su contenido esencial.

Sin embargo, parece que el Área Legal de Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas del Estado (SERNANP) está por encima del ordenamiento constitucional, pues pretende incumplir lo establecido por el Tribunal Constitucional (TC) en uno de sus fallos más emblemáticos. En efecto, SERNANP intenta de manera arbitraria incumplir con la sentencia del Tribunal Constitucional que protegió el Área de Conservación Regional Cordillera Escalera (ACR-CE), a través de una interpretación “literal” de una norma de rango reglamentario.

1. ¿Qué ordenó el TC? (3)

El 19 de febrero del 2009, el Tribunal Constitucional expidió la emblemática sentencia 03343-2007-PA, conocida como "Cordillera Escalera". En ella, el TC estableció que solo se podrá realizar actividad de exploración y explotación petrolera del lote 103, siempre y cuando ésta sea compatible con la protección del ACR-CE, y esa compatibilidad se vería en el Plan Maestro de dicha área natural protegida.

“Declarar FUNDADA la demanda. En consecuencia, queda prohibida la realización de la última fase de la etapa de exploración y la etapa de explotación dentro del Área de Conservación Regional denominada Cordillera Escalera hasta que no se cuente con el Plan Maestro, pudiendo reiniciar tal actividad una vez que éste haya sido elaborado y se establezca la compatibilidad entre la actividad de exploración y explotación y los objetivos del Área de Conservación Regional Cordillera Escalera. En caso de que ya se encuentre en ejecución la última fase de la etapa de exploración o la etapa de explotación, dichas actividades deben quedar inmediatamente suspendidas”. (Resaltado nuestro)

Pero no solo dijo eso el TC. También precisó que en caso de haber conflicto entre una concesión extractiva y un área natural protegida, no era el “criterio cronológico” el que debía seguirse, sino el “criterio de la importancia del bien jurídico afectado”, en este caso, el bien jurídico medio ambiente.

“No es, entonces, un criterio temporal o cronológico el que brinda una respuesta satisfactoria en el presente caso, sino que debe preferirse un criterio más amplio y comprensivo de los elementos que significan la creación de una ANP. De lo contrario, la normativa consentiría incoherencias que importarían un gran costo para la legitimidad de la jurisdicción”. (STC No 03343-2009-PA/TC, f.j. 49)

2. ¿Qué dice SERNANP en relación con el ACR-CE?

SERNANP emitió el Informe N° 324-2014-SERNANP-DDE, de fecha 10 de abril del 2014, que es resultado de la revisión de la propuesta del Plan Maestro del Área de Conservación Regional Cordillera Escalera (ACR-CE) presentado por el Gobierno Regional de San Martín.

En el cuarto punto de las conclusiones, se señala expresamente que las propuestas de Zona de Protección Estricta y Zona Silvestre, requieren del consentimiento expreso de los titulares de derechos adquiridos, de acuerdo a lo establecido en el numeral 4.2 del D.S. 008-2009-MINAM.

“4.2. No podrán establecerse Zonas de Protección Estricta (ZPE) y Zonas Silvestres (ZS), sobre predios de propiedad privada y/o quecontengan derechos adquiridos o preexistentes a la norma aplicable, salvo consentimiento escrito del titular del derecho”.

3. ¿Por qué es inconstitucional la posición de SERNANP?

En principio, porque el artículo 103 de la Constitución recoge la doctrina de los hechos cumplidos, y no la doctrina de los derechos adquiridos. En consecuencia, de una simple interpretación literal de la norma no se debe aplicar el artículo 4.2 del D.S. 008-2009-MINAM.

En segundo lugar, a través de este decreto supremo SERNANP pretende incumplir una norma de rango legal, violando la mayor jerarquía de las leyes. En efecto, el artículo 5 de la propia Ley de Áreas Naturales Protegidas (Ley 26834) señaló que es el criterio de la “compatibilidad” de la actividades de exploración y explotación hidrocarburífera con la finalidad de protección del Área Natural Protegida y no el criterio “cronológico” de precedencia en el tiempo de las concesiones extractivas ANP el que debe definir la posibilidad de realizar actividades de exploración y explotación hidrocarburiferas.

Ley No 26834
Artículo 5.- El ejercicio de la propiedad y de los demás derechos reales adquiridos con anterioridad al establecimiento de un Area Natural Protegida, debe hacerse en armonía con los objetivos y fines para los cuales éstas fueron creadas. El Estado evaluará en cada caso la necesidad de imponer otras limitaciones al ejercicio de dichos derechos. Cualquier transferencia de derechos a terceros por parte de un poblador de un Area Natural Protegida, deberá ser previamente notificada a la Jefatura del Area. En caso de transferencia del derecho de propiedad, el Estado podrá ejercer el derecho de retracto conforme al Código Civil.

En tercer lugar, lo que está sosteniendo SERNANP en buena cuenta, es que si el Gobierno Regional quiere que el Plan Maestro del ACR-CE (donde se señala que no son compatibles las labores hidrocarburíferas con los objetos de conservación del ACR) sea aprobado por el SERNANP, debe conseguir un consentimiento expreso de las compañías petroleras titulares del Lote 103, en cuya extensión se encuentra incluido casi el 97 del ACR-CE.

Es un disparate. No tiene sentido exigir como requisito para la aprobación del Plan Maestro del ACR-CE el consentimiento expreso de los titulares de derechos adquiridos o pre existentes, es decir principalmente, el consentimiento de la petrolera. Esto es un imposible jurídico, pues el titular del Lote 103 pretende precisamente explotar ahí petróleo. Así, es absolutamente incompatible con el principio de interdicción de la arbitrariedad.

La posición de SERNANP, que pretende ser sustentada en el artículo 4.2 del D.S. 008-2009-MINAM, ha sido expresamente rechazada por el TC en el fundamento 64 de la sentencia 03343-2007-PA/TC. Queda claro que es la compatibilidad y no el criterio cronológico el que definirá la validez y la posibilidad de realizar actividades extractivas hidrocarburíferas en la ACR-CE, sobre la que se superpone el Lote 103. Es evidente que una empresa petrolera tiene como objetivo, como razón de ser, el dedicarse a las labores de exploración y explotación petrolera, entonces, es clara cuál será la respuesta ante un Plan Maestro que diga que no son compatibles sus labores con los objetos de conservación del ACR-CE.

“En esa línea, según quedó expuesto, de conformidad con el artículo 27º de la Ley de Áreas Naturales Protegidas, tal aprovechamiento sólo procederá si es que la explotación a realizar es compatible con el Plan Maestro del área protegida. De igual forma, ello fue resaltado por el Decreto Supremo N.º 045-2005-AG, que indicó particularmente que sólo sería permitido el aprovechamiento de recursos no renovables si el Plan Maestro así lo permite”. (STC 03343-2007-PA7TC, f.j. 64)

Esto constituye un abierto desacato a la sentencia del máximo órgano de control constitucional. En definitiva, la compatibilidad la definiría la misma petrolera, la que, en resumen, con este decreto supremo se convirtió en Juez y Parte.

4. ¿Qué está en juego?

Estamos ante la renuncia y la abdicación de SERNANP de su función de protección de las Áreas Naturales Protegidas.

En efecto SERNANP, antes que optimizar la protección del medio ambiente que no es otra cosa que garantizar el interés público, exige el consentimiento expreso de las empresas petroleras, titulares del Lote 103, que abarca casi en su totalidad al Área de Conservación Regional Cordillera Escalera.

Así, estamos ante la renuncia de la función que la propia Ley de Áreas Naturales Protegidas le ha otorgado. Todo esto es un contrasentido jurídico, ya que se está pidiendo que una empresa cuyo objeto de creación es el dedicarse a realizar actividades hidrocarburíferas, diga que da su consentimiento al Gobierno Regional de San Martín, para que apruebe el Plan Maestro del ACR-CE, donde queden expresamente prohibidas estas labores extractivas en el ACR-CE. En otras palabras, será la empresa petrolera y ya no SERNANP ni el TC la que dirá si el Plan Maestro puede o no ser aprobado, lo que la convierte (como ya hemos señalado) en juez y parte. Dicho requisito es una amenaza latente contra el ACR-CE, porque al no poder aprobarse el Plan Maestro propuesto por la región San Martín, el SERNANP, en base al D.S. Nº 003-2011-MINAM, emitirá Opinión Técnica Previa vinculante, lo que en los hechos constituye el fin del ACR-CE.


5. ¿Qué acciones se están haciendo para defender la sentencia del TC?

En días pasados, miembros del Movimiento Regional Nueva Amazonía, recogiendo el clamor y preocupación de la población de dicha zona, solicitó el apoyo de uno de los abogados que se encargó de llevar el caso de Cordillera Escalera y de IDL, y han presentado una demanda de amparo contra SERNANP por pretender incumplir la sentencia Cordillera Escalera.

Paralelamente, en la campaña por la segunda vuelta para las elecciones al gobierno regional de San Martín, los dos candidatos han manifestado su compromiso por impulsar una región verde y defender los bosques y el medio ambiente de la región; propuesta política de Nueva Amazonía, el movimiento Regional que llevó a César Villanueva Arévalo al GR en el 2006 y 2010, y que tuviera una decisiva participación en la sentencia del TC. Es decir, se puede hablar de que una gran mayoría de la población San Martinence está atenta a las acciones que el juez que ha conocido la demanda realizará para hacer respetar la sentencia del Tribunal Constitucional.

Fuente: Justicia viva


1 Abogado de San Martín que litigo la sentencia Cordillera Escalera ante el TC
2 Abogado coordinador del Área de Litigio Constitucional del Instituto de Defensa Legal
3 Recogemos algunas ideas trabajadas en nuestro informe jurídico “La inconstitucionalidad de las normas que desprotegen las ANP y el desacato de una sentencia del Tribunal Constitucional”. Disponible en: http://www.justiciaviva.org.pe/webpanel/doc_trabajo/doc25092014-191257.pdf

jueves, 30 de enero de 2014

Culinaria de los pueblos de la yuca brava

Título ⇰ Pueblos de la yuca brava: historia y culinaria

Autor ⇰ Alberto Chirif

Descripción⇰ Libro, 288 páginas, ilustraciones, 26 cm

Editorial ⇰ IWGIA, ORE Media, Nouvelle Planète, Instituto del bien común, Lima, 2014

“Pueblos de la yuca brava” es el resultado de un trabajo de investigación sobre la culinaria de varios pueblos indígenas de la Amazonía peruana. Si bien el libro se basa en la utilización de la “yuca brava” como alimento central de la alimentación de estas poblaciones, no pretende ser solo una descripción de sus técnicas culinarias sino que presenta el vasto universo de conocimientos, creencias y modos de organización de estos pueblos.

La llamada “yuca brava” es una planta venenosa que en estado natural contiene altos porcentajes de cianuro. Mediante técnicas químicas transmitidas de generación en generación, los pueblos Huitoto, Ocaina, Bora y Secoya (cultivadores del norte de la región de Loreto), han logrado convertirla en un alimento almacenable. En este sentido, la conversión de un veneno en alimento es la expresión del inmenso conocimiento de los pueblos sobre el uso sustentable de la diversidad del bosque amazónico, a la vez que representa un símbolo de su capacidad de resistencia.

Mediante descripciones, imágenes y relatos sobre el procesamiento de la "yuca brava", Chirif busca destruir los prejuicios e imaginarios sobre los pueblos indígenas, construidos bajo la figura de personas burdas, torpes y sin conocimiento. En este sentido y de la mano de un abordaje histórico, el libro visibiliza el legado de los saberes indígenas, en este caso el uso sustentable de los recursos que provee el bosque amazónico.

Contenidos ⇰
-Introducción 
- La yuca, alimento solidario
- Bora, Huitoto y Ocaina, una historia de resurgimiento
- Los Secoya, historia, hábitat y problemas actuales
- La historia contada en primera persona
- La tierra tiene forma de seno de mujer
- Al principio reinaba el vacío
- La cocina sagrada de los Ocaina
- El primer hombre nació de un huevo
- Bibliografía -Vocabulario
- Nombres comunes y científicos de especies de flora y fauna
- Información fotográfica.

Fuentes: Biblioteca de Iquitos, Instituto del Bien Común
               Portal IWGIA

sábado, 25 de enero de 2014

Gobernanza territorial indígena es clave para enfrentar cambio climático

La generación, aplicación y consolidación de políticas públicas que favorezcan los derechos territoriales y las opciones sostenibles de manejo y conservación de bosques constituyen valiosas herramientas para hacer frente al cambio climático.


La gobernanza territorial indígena es un tema clave para enfrentar el cambio climático y es un asunto pendiente que no ha recibido la prioridad que merece en la agenda nacional, sostuvo el ingeniero Rodrigo Arce Rojash


En un reciente artículo destacó la urgencia de atender los derechos territoriales de los pueblos indígenas así como el papel que cumplen los bosques frente a los impactos del calentamiento global. Sus efectos “pueden afectar los servicios ambientales que ofrecen los bosques a las comunidades como la biodiversidad o el agua y forzarlos a trasladarse a nuevos territorios” indicó.

Observa que un asunto poco comentado respecto a los impactos de la inseguridad territorial se refiere a la “salud emocional de los pueblos indígenas y sus efectos adversos en la gestión de recursos naturales con horizontes de largo aliento”.

El traslape de otros derechos u concesiones sobre territorios indígenas “genera incertidumbre y disuade el emprendimiento de acciones de manejo y conservación de recursos naturales”. “Más aún cuando sienten que sus opciones de vida no tienen la prioridad que sí se le asigna a la extracción de recursos naturales no renovables” detalló.

Cita un estudio de Alberto Chirif y Pedro García y advierte que el debilitamiento de la gobernanza territorial indígena se evidencia en una drástica reducción de los recursos de subsistencia, la desprotección real y la “pérdida paulatina de la capacidad de regular, excluir, ordenar o decidir acerca del destino de los territorios”.

Citando a Alberto Chirif puntualiza que uno de los factores que obra contra la integridad territorial son las decisiones de los propios comuneros para arrendar sus tierras, traspasar sus chacras o firmar acuerdos con extractores para explotar los recursos naturales de la comunidad, en un contexto de presión territorial.
Pone de relieve una opción generada desde la Coordinadora Indígena de la Cuenca Amazónica (COICA) a fin de reforzar el reconocimiento de los territorios indígenas como áreas de conservación; no en el sentido de incorporarlos a los sistemas de áreas protegidas sino en el de reforzar la estrecha interrelación entre pueblos indígenas y naturaleza.

Otra opción se refiere a la apuesta de los pueblos indígenas para una gestión territorial en el marco de una gobernanza indígena. Esto es posible sobre la base del reconocimiento del derecho a la autodeterminación y al desarrollo propio, y recuperando la visión holística y sistémica de los territorios incorporando los saberes ancestrales.

Es en este marco que la COICA señala que en cualquier debate, política o postura sobre cambio climático o sobre REDD+, una cuestión central para la pervivencia de los pueblos indígenas es y seguirá siendo las garantías a la seguridad territorial.

Para el caso peruano se trata de más de 10 millones de hectáreas lo que constituye un gran potencial. Y cualquier opción que se genere debe ser producto de procesos participativos y de consulta previa.

Fuente: Panaon.com/noticias15.01.2014

jueves, 28 de noviembre de 2013

Monocultivos en San Martín: ¡Mi chacra por un Smartphone!

Rafael Inocente

He regresado al departamento de San Martín después de más de 20 años. Muchas cosas han cambiado en San Martín y en Tarapoto en estas dos décadas. La irrupción del capitalismo de alta intensidad y del llamado modelo de desarrollo alternativo (con cultivos como el café y el cacao principalmente), promovidos por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) con el fin de erradicar los cultivos de coca, se corona con la descomunal presencia de motos lineales y mototaxis, que seguramente duplican a las 150 mil almas tarapotinas. 


 


Que una ciudad infernalmente comercial como Tarapoto posea solo dos parques es sintomático del crecimiento metastásico de la llamada Ciudad de Las Palmeras, hoy reconvertida en una jungla de cemento. Que en un departamento considerado como el de mayor crecimiento económico en el Perú ocurran diariamente atracos en las principales vías, como Tarapoto-Yurimaguas-Moyobamba, es sintomático del caos en que dejan al departamento de San Martín las gestiones del hoy premier César Villanueva. Aparte de la Plaza de Armas, solo el bonito Parque del Barrio de Suchiche forma un relicto a salvo de la grosería de los remedos de malls capitalinos, multicines, casinos, discotecas, ‘chupódromos’ y pizzerías que harían las delicias del cocinero Acurio.

Pero San Martín no solo es Tarapoto. Es en las 10 provincias de San Martín donde sobrevive todavía la esperanza de un verdadero desarrollo para la región.

Los cultivos alternativos

El concepto “desarrollo alternativo” (DA) tiene aproximadamente 30 años. Se comenzó a aplicar en la región del Chapare en Bolivia y, en la década de 1980, también en el Alto Huallaga (Perú) y la Bota Caucana de Colombia. Las Naciones Unidas lo convirtieron en un concepto oficial en junio de 1998, durante su Asamblea General, entendiéndolo como parte de una estrategia más global de lucha contra las drogas.


En realidad, no existe un solo enfoque para el DA, sino muchos. Así, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) enfatiza la asociatividad de los pequeños agricultores y el mayor valor agregado de los productos agrícolas; la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) hace hincapié en un enfoque de mercado, servicios sociales y obras de infraestructura complementarias; la cooperación alemana (Programa de Desarrollo Alternativo de Tocache y Uchiza - PRODATU) destaca la industrialización de los productos agrícolas, la formalización de los pequeños agricultores y el financiamiento; la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA), organismo rector de la lucha contra las drogas en el Perú, privilegia un enfoque integral, que incluye la sostenibilidad social y ambiental.

Veamos ahora la realidad.

El cacao

Es sorprendente y contradictorio analizar cifras socioeconómicas en las provincias sanmartinenses en donde se han implantado los cultivos alternativos: los índices de desarrollo humano (IDH) de las principales provincias productoras de cacao son similares, e incluso inferiores, a los IDH de lugares como Papúa Nueva Guinea, Honduras, Guatemala o Haití. Por otro lado, ni uno solo de los países productores de cacao (Costa de Marfil, Ghana, Camerún y Nigeria en África; Indonesia y Malasia en el sudeste asiático; Brasil y Ecuador en Sudamérica) ha logrado dar el salto hacia el soñado “desarrollo” que pretenden quienes promueven los monocultivos y la inclusión social.


En la economía sanmartinense el sector agricultura es el más importante, pues aporta 30% del PBI y genera hasta un 46% de empleo. Actualmente, según cifras oficiales, San Martín se ha convertido en la primera región productora del país en los siguientes cultivos: palma aceitera (79% de la producción nacional), cacao (33%), arroz (19%), café (19%) y algunos frutales. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática, San Martín es la región que más ha reducido la pobreza en todo el país: en el periodo 2001-2010, ésta bajó de 70% a 31%. En términos económicos, el PBI regional ha crecido a un ritmo de 7% anual durante los últimos 10 años, siendo una de las regiones responsables del magnífico crecimiento nacional de 6% anual, el más alto de América Latina. La región, según información de Centrum de la PUCP, ha mejorado en cuatro de los cinco pilares de la competitividad: economía, gobierno, personas e infraestructura.

Este tipo de estadística es parte de la información que induce a los ciudadanos a creer que somos buenos porque exportamos mucho. Mucha palma aceitera, mucho cacao, mucho pescado o mucha pota. Nos enorgullecemos de ser grandes exportadores. Es parte del cuento que se nos han hecho creer.

Más allá de las cifras impactantes que los medios constantemente publican, no se dice cuánto gana el Perú y la población por la exportación de tal o cual recurso natural o producto cultivado en tierras o bosques vírgenes adjudicados sospechosamente a empresas privadas, bosques que han pertenecido a todos los peruanos.

Sabemos que el exportador recibe la devolución del IGV pagado en el proceso de transformación y, además, se lo incentiva con un porcentaje de lo exportado, denominado drawback. Queda un poco de impuesto a la renta de tercera categoría neto. Esto en cuanto a beneficios económicos.

Pero ¿qué hay del mercado interno? Así como se atiende al mercado de consumo extranjero, ¿cuánto de lo cultivado en San Martín se destina a atender a las poblaciones marginales del país, de la sierra, de las ciudades del interior del Perú? ¿Qué hace el empresario por servir a esos mercados? ¿Y el Estado?

Resulta justo entonces preguntarse: ¿Quiénes se han beneficiado durante todos estos años con el dinero generado por los llamados “cultivos alternativos” en San Martín? Es información pública que de las 8 principales cooperativas productoras de cacao, solamente una vende su producto directamente al extranjero. Las demás lo hacen localmente y en forma de grano, sin dar mayor agregado al valioso producto, a través de intermediarios oriundos de Lima, con lo que pierden el incentivo del drawback por el cual retorna el IGV.

Y no es que no haya sacrificados productores cacaoteros cuyos rendimientos y productividades tengan altos estándares de calidad. No. Es que no se trata tan solo de promover las cadenas productivas bajo el modelo de desarrollo alternativo, donde lo único que importa tras el paquete asociado al rendimiento y la calidad es el dinero ocasionalmente inyectado por la entidad cooperante. Entonces, ¿cuán beneficioso es el llamado “modelo San Martín” y a quién o quiénes realmente beneficia? Cabría preguntar además, a los artífices y defensores del modelo: ¿Se ha realizado una verdadera evaluación socioeconómica que parta de analizar la rentabilidad en la finca del productor con un criterio verdaderamente técnico? Si esto se hiciera, se encontraría que la gran mayoría de agricultores cacaoteros, con la baja productividad de sus cultivos y con la abrumadora venta local en grano del cacao, están trabajando en franca pérdida.

Paradójicamente, encontramos empresas transnacionales, como el fondo de inversiones británico Armajaro Trading Limited, que constituyen subsidiarias y ONG en el Perú para promover el cultivo y la compra en grano de cacao, estrategia que estaría anulando la posibilidad de los productores locales de organizarse y exportar directamente y que, a su vez, estaría generándole a esta transnacional, a través de su subsidiaria en el Perú, el derecho a percibir el drawback, incentivo financiado con fondos de todos los peruanos.

Armajaro es un fondo de inversiones famoso por haberse hecho de multimillonarias ganancias en países africanos mediante operaciones especulativas en cacao y café. El año 2010 cortó el flujo de cacao desde Costa de Marfil durante varios meses, para lo que contó con la complicidad del gobierno de ese país y de los países occidentales, en especial Francia. El 2010, un tipo llamado Anthony Ward, apodado Chocfingers (Dedos de Chocolate), creador del fondo de inversiones Armajaro, gastó nada menos que 1.000 millones de dólares (unos 700 millones de euros) en comprar 241.000 toneladas de cacao marfileño, el 7% de la producción anual mundial, que estaban aún por recogerse, y así obtuvo luego multimillonarias ganancias.

La deforestación galopante

No es difícil comprobar que los monocultivos mencionados —y, peor aún, la palma aceitera, la soya transgénica y el piñón, vinculados indefectiblemente a los agrotóxicos— generan un grave déficit en la producción de alimentos: un jugo de naranja en Tarapoto cuesta entre 1,5 y 3 soles, un jugo de papaya no baja de 3,5 soles, y así por el estilo. Este modelo de desarrollo promovido por USAID, por el Gobierno Central y el Gobierno Regional, conduce a la pérdida, tal vez irreversible, de la biodiversidad, a la degradación de tierras y a la deforestación y progresivo envenenamiento de cultivos de panllevar como el maíz, los frijoles, las hortalizas y los frutales.


Actualmente San Martín tiene la tasa de deforestación más elevada del país,3 con 57 mil hectáreas degradadas anualmente. Según información recabada en la zona, la deforestación ocurre a razón de 1 hectárea/motosierrista/día. Antecedentes tan graves e indignantes como la adjudicación de más de 8 mil Ha de bosque virgen en el distrito de Barranquita (provincia de Lamas) a la empresa Palmas del Espino, del Grupo Romero; la concesión de casi 25 mil Ha de bosques primarios en los límites entre San Martín y Loreto en el año 2009, también al Grupo Romero, y la muy probable adjudicación de más de 100 mil hectáreas a empresas malayas de un solo dueño, configuran la dramática situación de los bosques primarios en la Amazonía peruana, merced a los cultivos alternativos, pues el remedio resultó peor que la enfermedad: si con la coca en su mayor esplendor se deforestaron 30 mil Ha, con cultivos como la palma aceitera, destinado a elaborar biocombustible, y el café y el cacao, la deforestación es aún más infame e impune.

Frente a esta situación, nos preguntamos: ¿No sería más conveniente desarrollar capacidades en productores organizados ahora que está tan en boga la asociatividad y la competitividad para que los productores exporten directamente su producto, aprovechando el incentivo que nuestro país otorga? En las cooperativas productoras se sabe que el fondo de inversiones Armajaro cuenta con un “brazo social”, una ONG que muy probablemente pueda utilizar recursos públicos como los que ofrece el Estado peruano (Produce) para promover el cultivo de cacao.

Como es evidente, existiría un despropósito en las estrategias nacionales, pues los recursos tan inteligentemente puestos a disposición de los productores para desarrollar competitividad y exportación directa podrían desviarse hacia transnacionales aureoladas por la infamia y cuyo único objetivo es conseguir el cacao en grano sin valor agregado y, además, aprovechando el incentivo del drawback.

El café

En el caso del café, frente a la temible plaga de la roya que arrasa con cultivos en la Amazonía, el pasotismo del Estado peruano es sublevante. Al fraude del café orgánico, cuya agricultura exige más pesticidas que el café sin certificación orgánica, se suma la nula investigación sobre el cultivo. Hace muchos años que en el Perú no se generan nuevas variedades de café, pese a existir —en Brasil, por ejemplo— variedades de alto rendimiento y resistentes a la roya, tal como lo manifiesta el ingeniero agrónomo e investigador multidisciplinario Daniel Vecco, director de Urku Estudios Amazónicos. En el año 2000, en un acto inexplicable, el Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA) desestimó un gesto de buena voluntad del entonces investigador del IAPAR de Brasil, Amador Villacorta, peruano radicado por esos lares, para introducir esas variedades; mientras tanto, las solicitudes de las organizaciones de caficultores de San Martín a los gobiernos nacional y regional para que se introduzcan estas especies de café resistentes a la roya se apolillaron durante años en alguna oficina del gobierno, y así se perdieron millones de soles por los efectos de la plaga.


Hace más de 20 años, la Agencia contra las Drogas (DEA) de los Estados Unidos arrojó el herbicida cancerígeno Spike y diseminó una raza del hongo Fusarium oxysporium para acabar con la coca. Hoy financian la investigación para desarrollar organismos que le hagan frente al daño causado por ellos mismos.

¿Y la gente? ¡Mi chacra por un Smartphone!

Como corolario de este tipo de desarrollo alternativo, la siguiente historia grafica la asimetría en las relaciones y las pequeñas fortunas que puede amasar cualquier fenicio avispado en la Amazonía. Junior Urtecho Huarocc es un chimbotero sabido, un trotamundos que recorría el Perú de cabo a rabo llevando baratijas para mercarlas en los pueblos alejados de las principales urbes. Cuando llegó a Tarapoto, por probar, pidió 700 soles por un celular chino doble chip (pero con el logo Samsung) a un cacaotero embelesado por los productos high-tech. El cacaotero acababa de realizar una venta de cacao en grano a una conocida empresaria chocolatera de Lima y la billetera pesaba en su bolsillo. Pagó sin chistar por el celular que a Junior le costó 70 soles en Las Malvinas y le pidió dos más para su esposa y su hija de 12 años de edad. Junior Urtecho viajó a Lima y retornó al cabo de una semana. Un mes después había logrado colocar, solamente en Tarapoto, 150 celulares chinos doble chip (pero con logo de marca) a un precio que oscilaba entre los 700 y los 1.600 soles. Hoy tiene 12 puntos de venta de celulares en Tarapoto, Lamas, Yurimaguas y un terreno inundado de 10 Ha donde sobrenadan decenas de árboles de camu-camu, que un yurimagüino atónito trocó por un Sony X-peria de 5 mp.


Entonces, un análisis somero de las cifras de ventas de teléfonos celulares, motocicletas, televisores pantalla plana, equipos estereofónicos, ropa china re-etiquetada en Chile, versus la cantidad de jóvenes que abandonan los campos en las provincias productoras de cacao y café, seducidos por el oropel de los malls y video-pubs, arroja un panorama desolador para cualquiera que pretenda un auténtico desarrollo del departamento de San Martín.

Más dramático aún: la inmensa mayoría de muchachos cautivados por la urbanización y empujados por la deforestación progresiva se ven sometidos a un tipo de desarrollo que corroe los conocimientos ancestrales de las comunidades locales y destruye las bases mismas de la identidad histórica de los pueblos precoloniales de la Amazonía.

Así, la debilitada identidad étnica de las comunidades de San Martín pierde piso frente a la agresiva política expansiva de las corporaciones (que no tienen bandera).


 



domingo, 29 de septiembre de 2013

Blas Valera y la historia de la infamia


Título del libro: Blas Valera y la historia de la infamia
Autor: José M. Santillán Salazar
Editorial: Independiente
 
 
Sobre mí
Por: Gianfranco Hereña


¿Quién fue Blas Valera? Esta interrogante me asaltó luego de que un compañero presente en el Tercer Encuentro Nacional de Cultura me dijese que había en había en Chachapoyas un autor que había publicado sobre él. Googleando, me hallé ante la historia de un hombre perteneciente a la orden jesuíta que había sido cronista en tiempos de la conquista y , que a pesar de ser hijo de español, defendió y pretendió legitimar los derechos indígenas. Mayor sorpresa aún me causó saber que el libro "Nueva crónica y buen gobierno", atribuído al ya célebre Guamán Poma de Ayala (cronista) le pertenecía en realidad a Blas Valera según registros de Laura Laurenlich Minelli, historiadora.

José M. Santillán hace un recorrido histórico que nos permitirá situarnos en los siglos que antecedieron a Blas Valera y formula luego un copioso análisis capaz de llevarnos a pensar sobre la historia del Perú. Tal cual cita en el libro al historiador Pablo Macera: "No hay que hablar de la historia del Perú sino de las historias del Perú".

Dividido en varias partes, Santillán logra enmarcar el siglo que precedió a Valera para comprender cuál fue el contexto de su obra y los múltiples obstáculos a los que se tuvo que enfrentar en una sociedad que segregaba ampliamente a mal llamado pueblo indígena (chequear la historia del porqué un error de Colón devino en el uso de este término).

Este texto reúne una amplia bibliografía recopilada por el autor y considero que debería leerse más allá de posturas a favor o en contra. Es un estudio serio que permitirá conocer un poco más sobre ese letrado que luchó desde donde estaba para lograr una mayor inclusión a través de la denuncia. Cito literalmente a Augusto Zavala "Para crear una nación hay que empezar, primero, por considerarnos a nosotros mismos con un pasado en común".
 
Fuente: El buen librero

Nota del autor:
Lector voraz, blogger por arrebato, mendigo de la cultura. Quien les habla es alguien que trata de difundir la lectura.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Leyendas y tradiciones de Loreto: “¡Pues bien! Tendrán los preciosos árboles”



Literaturas andinas: mito y utopíapara Manuel Marticorena, como reconocimiento y homenaje, por sus trabajos sobre las literaturas amazónicas.


En 1918 Jenaro Herrera publica sus Leyendas y tradiciones de Loreto[1], uno de los primeros libros que remiten a la fabla popular que se registra de la Amazonía e inaugura, según el decir de Luis Hernán Ramírez con “este volumen y ese año, la narrativa  amazónica propiamente” (2011).  Jenaro Herrera Torres (Moyobamba 1861- Lima 1941) es considerado  como “uno de los mayores intelectuales de la Amazonía Peruana” (Ramírez), que Manuel Marticorena precisa: “Jenaro Herrera es el primer escritor que literariamente se preocupa en recoger esta veta cultural en nuestra Amazonía acogiendo en sus creaciones los refranes, sentencias, anécdotas, dichos, coplas, redondillas, sentencias, etc. , que sirve como afirmación latente de la sabiduría del pueblo, habiéndose decantado y adquirido mayor belleza con la constancia.” (2010:128).  Cierto, pero hay que decir que se trata de la escritura de la ciudad, esto es como los que empezaron asentarse en los parajes amazónicos hicieron eco de los mundos cosmogónicos que llegaban a sus oídos y que traducían en escritura.   La de Jenaro Herrara no es la excepción, su importancia radica precisamente en que se trata del primer documento que hace la cartografía de las historias, anécdotas y leyendas que hay ese extenso espacio que por entonces, y hasta no hace mucho, se identificaba como montaña y en términos política como Loreto.
Leyendas y tradiciones de Loreto se asocia a la “tradición” en el sentido que impuso Ricardo Palma, es decir, entre la historia y la conseja popular, entre el documento y la voz pueblo, o como quiere Herrera: “La tradición es, pues, lo que el idioma a la gramática; es decir, la primera etapa para escribirla, la forma más sencilla que ella tiene de exteriorizarse, el block aún no pulido y relativamente tosco que se acumula para erigir después la estatua histórica” (XX). Trae 38 leyendas y tradiciones, sigue lo que la gente sabe, conversa y tiene  como memoria, pero al mismo tiempo, esta se documenta, contrasta con la información que existe en viejos infolios como las crónicas o memorias de misioneros o libros de la época que acusa para dar consistencia a su tradición. La impresión final que deja el libro es que se construye la cartografía de Loreto,  un retrato que  hace visible la voz del ribereño, en sentido de los herederos hispanos y los mestizos que se posesionarios de estas tierras.
La lectura que realizo es desde la escritura de la ciudad. Es decir, en el ánimo de inventariar un discurso que se apropia de la Amazonía por criollos y mestizos, y en los inevitablemente emergen los indios. Me interesa el documento desde la parla popular ribereña y lo que la escritura de Jenaro Herrera recoge como pensamiento compartido o imagen construida sobre el periodo del caucho: no se ocupa, en consecuencia, ni será historia principal, se registra como complementaria o como datos sueltos. El caucho involucra, para el periodo que trabajo –fines del siglo XIX e inicios del siglo XX- a indígenas y empresarios caucheros y lo que las empresas acometieron en los territorios indígenas.
Antes de ingresar al tema corresponde hacer dos anotaciones: la primera tiene que ver con la idea del indio, en el caso la producción de 1918 el indio aparece con una larga historia, con identidad de pueblo y a la vez como una moninación propia de la escritura de la ciudad letrada.  En “Dominio de los incas en la región oriental del Perú” (:61-70) afirma que los aborígenes “soportaron a través del tiempo dos conquistas sucesivas” (61), inca y la española. Se detiene en la inca,  esto permite caracterizar en general a los indígenas como poblaciones que resistieron, aunque luego de su derrota, adscribieron al imperio inca, aunque no fue generalizado, como en el caso de los Chachapuyas en la que aparece un héroe huanca (Ancohuallo), en situación similar los Mayorunas “los más (, que) prefirieron la libertad a la subyugación” abandonan sus vegas, e irse a vivir  “a los ríos Yavarí y Alto Trapiche” pero “no conquistó(aron) a los indígenas  Jíbaros, Yahuarzongos, Omaguas y Cocamas, que quedaron siempre irreductibles” (:64);  resistencia que a su vez, en su línea histórica –ya de la colonia- se puede apreciar en  “Origen de los barrancos de Moyobamba” (:53-59).  En esta cartografía Herrera identifica varios pueblos amazónicos como “tribus aborígenes”: “Huanca-chupachos, Ishcaysingas, Chachapuyas, Cascayungas, Muyupampas, Mayorunas, Talabosos y Motilones de los Lamas y de los Saposoas” (61), Jíbaros, Yahuarzongos, Omaguas y Cocamas (Ocamas), Jeberos o Iquitos” (:73), que al mismo tiempo da cuenta de su condición de “salvajes”, “desnudos e incivilizados” (64). Se califica a los indígenas como “indios”, “aborígenes”, “indígenas”, “salvajes” y (71) “indios”
Ahora trabajaré a partir de cuatro tradiciones: “El porqué de las plagas de Iquitos” (:33-43), “La leyenda de El Dorado” (:81-91), “Historia de dos pretensiones célebres” (: 102-118) y  “Por qué en Maynas se conoce a las ratas con el nombre de ‘bayanas’” (119-126). Veamos. Herrera en “El porqué de las plagas de Iquitos”, que fecha “8 de diciembre de 1914”, recoge una tradición que explica los dones que ha otorgado el Dios cristiano a los ribereños, en especial a Iquitos. En esta tradición, San Juan y Santa Bárbara ascienden a los lares de dios para que les conceda buenas al pueblo de Iquitos, así, sin excesos San Juan pide que estos no sufran hambre, que disfruten de un buen clima, que posean abundancia y riqueza, asunto que lo hace con tino, respeto y sumo cuidado, sin que se atolondre el Señor del todo:
–Pero, Señor –replicóle San Juan-, yo quisiera para él [Iquitos] una especialidad vegetal suya, eminentemente suya, entre los muchos dones o los que puedes bien favorecerlo, dadas tu proverbial omnipotencia y tú nunca desmentida bondad.
–¡Pues bien! Tendrá los preciosos árboles  de la Hebea brasilinesis (jebe fino) y Castilloa elástica (caucho), lo que con el andar de los tiempos y los progresos de la industria y la navegación a vapor, le llevarán una corriente continua de oro que le darán, no obstante su apartamiento, una significación mundial y a cuyo impulso progresará, como por ensalmo, en comercio, población e industrias, así como en categoría y rangos político, económico y administrativo, de simple pueblucho que hoy tiene.” (:36)
Santa Bárbara, por el contrario, atolondrada, desatinada y presurosa, no toma en cuenta los gestos del Señor, y vuelve hacer una nueva petición, el resultado será que en estas extensas tierras de la montaña hasta hoy, existen plagas. Pero por fin, los criollos y mestizos son beneficiados con la bondad de Dios; lo conseguido por San Juan, la especificidad de Iquitos; tendrán una riqueza singular que advierte el destino del pueblo, que pasaría de pueblucho a pueblo, pero sobre todo, que tendría una riqueza inmejorable y natural.  Como se podrán ya imaginar para Jenaro Herrera la idea de humano o gente, solo está asociada a los ribereños, es decir, a los migrantes que se instalaron en las riberas de los ríos y construyeron los poblados del siglo XIX. No están para nada los indígenas y si aparecen,  serán exóticos y salvajes, o pertenecen a una historia pasada.  Dios seguramente no se equivocó porque el pedido era para los criollos y mestizos que ya estaban construyendo ciudades en esos lares.  Entonces, la primera imagen será la de un don otorgado por Dios, que transformará al Iquitos en un pueblo próspero, que convierte al territorio indígena en ciudad de blanco, mestizos y extranjeros.[2]
La segunda tiene que ver con la memoria del caucho. Herrera anota en varias ocasiones como un asunto polémico y controversial. Llamará la “candente cuestión del Putumayo” y lo asocia a la “cuestión de límites”  (:91);  y nos recuerda el explosivo asunto que la internacionaliza: “la famosa campaña de difamación que se hizo en Europa contra el Perú, con motivo de los exagerados crímenes del Putumayo, por péñolas asalariadas o interesadas especialmente en fomentarlas en los diarios londinenses de ‘The Trude’ y el ‘The Dayly New’” (:43)  y nos advierte también que se trata  de “los abusos que aquí se perpetra en la industria  extractiva de la goma elástica, que es la más significativa y única si se quiere.” (:43).  Para entonces, las notas de Herrera resultaban actuales y amenas, y seguían con atención lo que estaba ocurriendo con el escándalo de Putumayo. Reconoce que se perpetraron “abusos” por caucheros y acepta, al mismo tiempo, que lo ocurrido con los indígenas son “exagerados crímenes”, es decir, execrables, que descalifiquen cualquier empresa. Adicionalmente, en otra tradición, califica a los caucheros como “hordas nómades y errantes” que “tan solo destruyen pero que nada edifican, que talan las selvas y bosques en demanda del caucho” (:125).
Si la Amazonía, Iquitos, aparece dotada por la voluntad divina y se ha producido los excesos, estos no parecen tener un culpable tal como aparecen en la documentación existente.  Aparece más bien la imagen del hombre emprendedor, pioner y patriota. Me voy a permitir hacer una extensa cita de su tradición “Historia de dos pretensiones célebres”, en que aparece en retrato de Arana:
“Julio C. Arana, cauchero, comerciante y hombre público que ha tenido en Loreto los negocios más extensos y en los ríos Yavarí, Yurúa, Purús, Acre, Putumayo y Cahuinarí, tributario del Alto Caquetá, con casas comerciales en este puerto y en el de Manaos y una flota de siete vapores que hacían tráfico entre ellos; habiendo tenido la rara suerte, con su dinero y con su actividad industrial, de peruanizar completamente el río Putumayo, como Nicolás Suárez bolivianizó la hoya del Madre de Dios y casi toda la región NO de ese país, y organizó en Londres la  Peruvian Amazon Rubber Company Limited, con un capital de 1.000.000 libras esterlinas, de cuya sociedad fue presidente, alcalde municipal de Iquitos en 1902, presidente de la Cámara de Comercio en 1901 y de la Junta Departamental en 1898  y 1901.” (:115)
Recuérdese que Leyendas y tradiciones de Loreto aparece en 1918, por momentos el narrador de Leyendas, declara el ahora en 1907, por ejemplo, cuando observa que la principal materia de explotación y exportación es el caucho, “que justamente constituye hoy [1907] la principal y más importante industria extractiva de Loreto” (:122).  Y cuando nos proporciona el retrato de Arana lo pone como un empresario mayor y emprendedor, capaz de establecer una inmensa fortuna y tranzar negociaciones con el capital inglés.  En el mismo contexto, deja entrever, como parte del debate interno  sobre el diferendo con Colombia, Arana aparece como el patriota, el empresario que peruanizó en río Putumayo (cf. Paredes [1912] 2012:88). Ni una palabra sobre las oscuras relaciones de la Casa Arana, ni los siniestros movimientos en los que Arana estuvo implicado y la forma como finalmente no fue arrestado, tal como lo notifican las noticias posteriores, que lo convierte en un representante del estado, Senador de la República.


[1] Cito por la segunda edición, de la de Moyobamba 2003.
[2] La idea de tierra pródiga está también en La Ciudad de los Reyes.

Referencias bibliográfica:
Casement, Roger.  Libro Azul Británico. Informes de Roger Casement y otras cartas sobre las atrocidades en el Putumayo. Intr. Alberto Chirif. Trad. Luis Elvira Belaunde. Lima: CAAAP Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica – Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA), 2012.
Chirif, Alberto. “Los caucheros y su pretensión civilizadora” en La defensa de los caucheros.  Iquitos: Monumenta Amazónica. CETA – IWGIA 2005. <http://www.ibcperu.org/doc/isis/8884.pdf>
Chirif, Alberto (y) Cornejo Chaparro, Manuel (Ed.). Imaginario e imágenes de la época dl caucho. Los sucesos del Putumayo. CAAAP Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica – Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA), Universidad Científica del Perú, 2009.
Paredes, Rómulo. “Los informes del Juez Paredes” en Chirif, Alberto (y) Cornejo Chaparro, Manuel (Ed.). Imaginario e imágenes de la época dl caucho. Los sucesos del Putumayo. CAAAP Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica – Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA), Universidad Científica del Perú, 2009; pp.75-133.
Dávalos y Lissón, Pedro. (1904) La ciudad de los Reyes. Época histórica de 1884 a 1895. 3ª ed. Lima: Instituto Nacional de Cultura, 1989.
Herrera, Jenaro. Leyendas y tradiciones de Loreto. Primera serie, con 38 leyendas. Iquitos: Imp. El Oriente, 1918. Moyobamba: Dirección Regional de Educación de San Martín/ Editores Asociados, 2003.
----. Obra poética. Compilación y estudio de Manuel Marticorena Quintanilla. Moyobamba: Gobierno Regional de San Martín, 2011 (Autores Clásicos Sanmartinense, v. 3).
Ramírez, Luis Hernán.  “Jenaro Herrera: primer narrador” en Jenaro Herrera, Obra poética. Compilación y estudio de Manuel Marticorena Quintanilla. Moyobamba: Gobierno Regional de San Martín, 2011 (Autores Clásicos Sanmartinense, v. 3).  (Solapas)


sábado, 31 de agosto de 2013

EL CÓDIGO BLAS VALERA

Por Roberto Ochoa

Publicado el mayo 1, 2013 por andares   

La vida y obra del sacerdote Blas Valera confirma aquello de que la realidad supera a la ficción. Una reciente investigación publicada por la peruanista italiana Laura Laurencich Minelli da nuevas luces sobre este enigmático cronista mestizo de formación jesuita considerado ‘políticamente incorrecto’ por la historia oficial del Perú.

Desde la monumental novela “El nombre de la rosa” hasta best sellers como “El Código Da Vinci”, la ficción parte de una realidad indiscutible: la Iglesia Católica, Apostólica y Romana monopolizó el conocimiento occidental desde la Edad Media hasta el Renacimiento, administrando la información previa censura que castigaba hasta con la muerte cualquier desviación en el dogma.

Esta propensión a reprimir todo aquello que contradiga la verdad oficial se trasladó a las Américas luego de la conquista y también afectó a las crónicas que procedían del Nuevo Mundo. El Virreynato del Perú transcurrió bajo el férreo sometimiento y control ideológico administrado por la tenebrosa Santa Inquisición. Lo paradójico es que son precisamente las crónicas –desde las escritas por “la soldadesca” hasta enciclopédicas como la de Cieza de León, pasando por la obra del Inca Garcilaso de la Vega y la de Guamán Poma de Ayala– las bases de nuestra historia oficial y políticamente correcta. Pero esta historia oficial sufrió un remezón en 1996, cuando, invitada por el historiador Franklin Pease, la peruanista italiana Laura Laurencich Minelli presentó una investigación sobre los Manuscritos Miccinelli en el IV Congreso Internacional de Etnohistoria, celebrado en Lima en junio de ese año. La ponencia de Laurencich se basaba en el enigmático Exsul Inmeritus Blas Valera Populo Suo, un manuscrito bilingüe (texto en latín y traducción al quechua) con ilustraciones a color, quipus, piezas de metal, tejidos con iconografía prehispánica y hasta una pieza en concha espondyllus. La obra fue escrita en los primeros años de la conquista por el sacerdote jesuita Blas Valera, cronista mestizo como el Inca Garcilaso de la Vega.


Portada original del Exsul Inmeritus  Blas Valera Populo (coleccón Miccinelli)

Se ha comprobado, con análisis paleográficos y químicos realizados en universidades italianas, que el manuscrito es original y corresponde a las fechas que figuran en el texto. Fue enviado a Europa en el más absoluto secreto en una caja que aún se conserva en la colección de antigüedades de Clara Miccinelli, una dama italiana descendiente de una  rancia familia en cuyo árbol genealógico figuran Papas, cardenales, nobles ítalo-españoles y virreyes en América.

El documento rompe todos los esquemas de la historia oficial: allí se afirma con testimonios de testigos que Francisco Pizarro capturó a Atahualpa previo envenenamiento de los jefes militares incas. Valera también revela la actividad clandestina de una logia conocida como La Cofradía del Nombre de Jesús del Cusco, dedicada a denunciar los atropellos del clero y de los conquistadores, a reivindicar los derechos indígenas –previa creación de una iglesia sincrética y “peruana”– y a la restauración de la economía inca siguiendo los preceptos de los primeros cristianos. La similitud con la obra jesuita en Paraguay no es pura coincidencia.

                                 
Ese manuscrito perteneciente al s. XVI
             Facsímil de dos páginas manuscritas del Exsul Inmmeritus Blas Valera Populo

Pero ahí no queda la cosa, el Exsul Inmeritus Blas Valera Populo Suo acusa de plagiario al Inca Garcilaso de la Vega y de haber desvirtuado en Los Comentarios Reales de los Incas la información brindada por Blas Valera, para adecuarse a la censura oficial. Lo cierto es que el propio Garcilaso cita varias veces a Blas Valera en su obra, pero el jesuita chachapoyano revela que el Inca Garcilaso no solo lo citó mal, sino que desvirtuó toda la información relacionada a los quipus como escritura, minimizándola a una simple cualidad contable. Según Valera, Garcilaso no entendió lo de los quipus literarios por una razón: ignoraba la existencia y la interpretación de los capacquipus.
                 
                                    
            Ilustraciones del Capacquipu con sus respectivas explicaciones

Blas Valera, en cambio, era nieto por parte de madre del altomisayoc Illavanqa, quien a su vez recibió toda esta información del amauta y quipucamayoc Machaquymuqta. Esta versión puede sonar a reivindicación familiar, pero hoy en día se sabe que la zona de Chachapoyas y la vecina Leymebamba son escenarios de sorprendentes descubrimientos de quipus funerarios.


Capacquipu (quipu real, quipu literario) Tab XII Exsul Immeritus


Pachacquipu correspondiente al año 1532. El sexto colgante (de izquierda a derecha) corresponde al "tiempo para llevar a los difuntos en procesiòn/tiempo de los Ayar Maca". El punto negro en el sexto colgante corresponde al 16 de noviembre de 1532, la derrota inca en Cajamarca

Sigamos con las revelaciones. Valera agradece al indio Guamán Poma de Ayala “por haber prestado su nombre” para firmar la Nueva Corónica y Buen Gobierno, obra que, según Valera, fue dictada por un grupo de jesuitas liderado por él mismo. Por si fuera poco, Valera reconoce que tuvo que escribir y dibujar las célebres ilustraciones de la Nueva Corónica, pero con el seudónimo de Gonzalo Ruiz, pues por aquel entonces ya era víctima de una “muerte jurídica” como sacerdote y cronista.
                  
                             
La nave con los bidones de vino envenado que, según el autor, habría sido usado por Francisco Pizarro para matar a Atahualpa y sus generales incas. No hubo ningún enfrentamiento. Nótese el parecido con las ilustraciones de Guamán Poma d Ayala.

 Blas Valera era hijo del conquistador Alonso Valera y de la joven princesa Urpay, descendiente de la nobleza chachapoya emparentada con panacas cusqueñas. Pero a los 6 años el niño Blas vio como su padre, Alonso Valera, asesinó a su madre, la princesa Urpay. Criado por su tío español e íntimamente vinculado a la familia de su madre (hija de un célebre quipucamayoc de Chachapoyas), Blas se hace jesuita y participa en las campañas de extirpación de idolatrías en Huarochirí. Allí comprueba la importancia de Pariacaca y Pachacámac. Años después, ya en Cusco, Blas y otros jesuitas forman la Cofradía Nombre de Jesús, cuyas actividades fueron incómodas para el gobierno colonial.



Cristo crucificado con decoraciones incas ¿estampa de La Cofradía del Nombre de Jesús del Cusco fundado por Blas Velera y otros jesuitas?

Entonces su situación se complicó. En el Cusco fue acusado de quebrar los votos de castidad (no se dan detalles del caso) y enviado a España para “regenerarse’. En la Madre Patria ocurre todo lo contrario.Valera entrega información al Inca Garcilaso de la Vega y toma contacto con los movimientos pro indigenistas de la época, liderados por el padre Bartolomé de las Casas. Al ser descubierto, fue sancionado con su expulsión de la orden y su “muerte jurídica”.

Valera decide volver al Perú pero con otro nombre. Aquí reinicia sus contactos con los miembros de la Cofradía Nombre de Jesús y un grupo de españoles que negaban la versión oficial de la captura de Atahualpa. Es entonces que ellos deciden escribir la Nueva Corónica y Buen Gobierno, prestándose la firma del Indio Guamán Poma de Ayala.


Los autores exigen JUSTICIA

Toda esta historia más la sorprendente interpretación de quipus y capacquipus figura en la obra “Nativos, jesuitas y españoles” publicado por la Municipalidad de Chachapoyas con la intención, según su alcalde Meter Thomas Lerche, “de reivindicar la memoria del chachapoyano más ilustre”. Su autora, en tanto, luego de la “desilusión” sufrida en el congreso de Etnohistoria de 1996, logró la autorización de la propia Clara Miccinelli para investigar y analizar científicamente los manuscritos.

“Cuando terminó mi exposición en Lima solo recibí señales de indiferencia –recuerda Laura Laurencich desde Bologna, Italia– lo más curioso es que recibí una esquela con una amenaza de muerte por atentar contra Guamán Poma de Ayala y el Inca Garcilaso. En esos días pensé que se trataba de algún loquito, pero ahora entiendo que la amenaza se cumplió y fui ‘muerta en vida’ como peruanista”.

Hoy en día los lectores peruanos ya podemos acceder a esta publicación y sacar nuestras propias conclusiones.

Pintura en el anverso del unku (túnica masculina) con los hechos engañosos de la conquista y con la propuesta de Blas Valera para salvar al mundo indígena

Revelaciones de Blas
Según Blas Valera, el Inca Garcilaso de la Vega basó sus Comentarios Reales en los testimonios y documentos entregados por él. Sin embargo, Garcilaso habría tergiversado la información y minimizado detalles tan importantes como el de la escritura de los quipus. Valera asegura que el Inca Garcilaso fue un ignorante en la materia.

Según Blas Valera, el indio Guamán Poma de Ayala prestó su nombre “a cambio de un caballo y una carreta” para rubricar la autoría de la Nueva Corónica y Buen Gobierno.

Según Blas Valera, familiares de su rama materna le enseñaron a descifrar e interpretar los capacquipus (quipus de la realeza), los quipus literarios y los quipus contables. Junto con los tocapus fueron la base de la escritura incaica. Tanto quipus como tocapus fueron destruidos durante la campaña de extirpación de idolatrías.

Según Blas Valera, y basado en testimonios de caballeros e infantes que participaron en la captura de Atahualpa, el último inca no fue vencido en combate sino después del envenenamiento de sus principales jefes militares.

Según Blas Valera, los pobladores del Tahuantinsuyo eran los verdaderos dueños del Perú. Su fe era compatible con el dogma cristiano y su sistema económico bastaba para administrar todo el territorio del Virreynato del Perú.

La traducción al castellano del libro “Exsul Inmeritus Blas Valera Populo Suo e Historia et Rudimento Linguae Piruanorum. Nativos, jesuitas y españoles en dos documentos secretos del siglo XVII”, editado por Laura Laurencich Minelli, fue publicado este año en Chachapoyas por gestión de la Municipalidad Provincial.




Portada del libro editado en 2009 por Laura Laurencich Minelli e impreso por la Municipalidad Provincial de Chachapoyas durante la gestión del alcalde Dr. Peter Thomas Lerche

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