Conversatorios Amo Amazonía
miércoles, 30 de septiembre de 2009
lunes, 28 de septiembre de 2009
Alberto Chirif
El perro del hortelano recargado:
Para cualquiera que haya seguido el devenir político del Perú en las últimas décadas, le queda suficientemente claro que Hernando de Soto es el inspirador del planteamiento del “perro del hortelano” expuesto por el presidente García. La diferencia es sólo de estilo. Mientras éste se lanzó al tema con una propuesta agresiva desde la metáfora, que causó la indignación de muchos indígenas que rechazaron ser calificados de perros, aquél ha montado un espectáculo, con Bobby y otros indígenas traídos del Norte, con la intención de demostrar que la propiedad colectiva no es verdadera propiedad y que además constituye un freno para el progreso y la superación de la pobreza. La aparición de Hernando de Soto en este momento, post Bagua y en el contexto de unas mesas de diálogo (de sordos), indica que su relación con el presidente no sólo es ideológica sino también estratégica y tiene por finalidad insistir en las ideas que ambos comparten para ver si consiguen ponerlas en práctica.. ¿Financia el gobierno este nuevo intento? ¿Lo paga la empresa privada? Éste es otro misterio del capital.
El video elaborado por de Soto está bien hecho y es un buena tentativa para reforzar los prejuicios de sus feligreses e impresionar a un público poco conocedor de la realidad de la Amazonía y de los pueblos indígenas, Jaime de Althaus a la cabeza, que dice haber descubierto que las comunidades no son la Arcadia que le habían pintado. ¿Quién le habrá contado tremenda mentira al periodista? ¿Algún antropólogo despistado? ¿O será fruto de recuerdos de infancia, en los que buenos salvajes habitan parajes edénicos? ¿Cómo puede ser una idílica la situación de pueblos indígenas diezmados por epidemias en la época de las reducciones misionales, que luego sufrieron el genocidio del caucho y la férula de patrones que los sometieron a feroz servidumbre y esclavitud, con castigos físicos incluidos que causaron muchas muertes? Esto último pasaba hasta los primeros años de la década de 1990 en el alto Ucayali (está bien documentado en libros y artículos y en un informe elevado al gobierno de entonces), y fue a raíz de un proceso liderado por AIDESEP que la gente fue liberada. ¿Cómo puede ser paradisiaca la situación de indígenas de las zonas petroleras y mineras, que tienen metales pesados en la sangre por encima de los estándares máximos permisibles determinados por la OMS ?
El mensaje del video es caritativo y consiste en señalar que los indígenas son pobres a pesar de estar sentados en un banco de oro, frase que don Antonio Raimondi jamás dijo, pero esto poco importa. Las trampas que pone a un público desinformado son varias. Una de ellas es la presentación de indígenas con vestidos que ya no usan cotidianamente. Aparece así un joven shipibo, líder de una organización urbana, con cushma, esa especie de hábito característico de varios pueblos indígenas, pero hoy muy poco usado, salvo por las mujeres ashanincas y, en algunas zonas, también por los hombres.. Hoy ni siquiera en las comunidades shipibas es común ver un hombre con dicho vestido (las mujeres nunca lo usaron). Más manipuladora aun es la presentación de un grupo de hombres (aparentemente huitotos o boras), vistiendo unos faldellines de llanchama (especie de tela preparada con corteza de árbol) y con vistosas coronas de plumas. Se trata de un traje que ellos usan exclusivamente para fiestas tradicionales o para hacer demostraciones “típicas” a grupos de turistas. Digamos que en este caso es coherente que hayan usado esos vestidos para agradar a los turistas del instituto que lidera de Soto y, sobre todo, para demostrar al público que a pesar de “conservar su cultura, tienen ideas modernas y hablan del mercado”. Pero la cultura, que por cierto es dinámica y cambiante, es algo mucho más complejo que el uso de vestidos. Para seguir con el turismo, en el video se presenta a un grupo de boras de San Andrés, asentados en el río Momón, a minutos de Iquitos, que no es comunidad titulada, sino un pequeño grupo de personas desarraigadas por los patrones de su territorio, situado en el Putumayo y al norte de este río (Colombia), que eventualmente realiza algún espectáculo para los visitantes. Como éstos hay varios ejemplos, pero considero largo e inútil detallarlos.
La selección de las comunidades presentadas como ejemplo de que la idea de títulos mancomunados es un invento de líderes mal asesorados (como de Soto califica a Alberto Pizango, quien no ha hecho otra cosa que cumplir con el mandato de sus bases), es otra muestra de la poca objetividad del video. Maranquiari, por ejemplo, es un caso entre varios de los que se puede encontrar en el Perené, una cuenca sometida a intensos procesos de colonización desde la segunda mitad del siglo XIX, donde los pocos indígenas que han quedado en ese asentamiento se han casado con población colona y, efectivamente, han individualizado las tierras. Si la gente del ILD se hubiera tomado la molestia de buscar un poco más, apenas en los alrededores y en zonas de fácil acceso, hubiera encontrado otros ejemplos que ilustran mejor el problema de la tierra en la cuenca, sin necesidad de recurrir a la filmación de un asentamiento casi totalmente de colonos, en los cuales la presión de éstos y las imposiciones del mercado han llevado a la fragmentación y deterioro de la tierra, a la desaparición del bosque y de la fauna, a la contaminación del Perené (con la generosa contribución de las mineras que operan en la provincia) y al empobrecimiento de la gente. Por lo demás, el hecho de que muchos colonos tengan allí títulos individuales y sean pobres, demuestra lo contrario de lo que de Soto intenta probar en su presentación.
Otro ejemplo citado en el video es la comunidad awajun de Shampuyacu (no existe “Alto Shampuyacu”, como se la llama en el video), ubicada muy cerca de Nueva Cajamarca, en la cuenca del Mayo, en San Martín. En la zona donde ella se ubica, atravesada por la Carretera Marginal , existen muchas otras comunidades similares en problemática a la citada y miles de colonos que han desarrollado principalmente el cultivo de arroz. Animados por el mercado, muchos awajun han alquilado sus tierras a estos colonos mediante contratos que demuestran su poco conocimiento del valor de ellas en el mercado y su total ingenuidad de haber pensado que por ese medio lograrían mejorar su situación. Después de casi dos décadas, hoy ven el incremento de colonos dentro de sus tierras y comienzan a darse cuenta de su error, y algunos están buscando medidas que les permitan reapropiarse de ellas..
Los pueblos indígenas no son ahora, ni nunca lo han sido, colectivistas, pero sí basan su organización social en vastas redes familiares de reciprocidad, en las que intercambian bienes (principalmente carne de monte) y servicios (las llamadas mingas), que tienen como escenario un territorio ancestral, con una geografía propia, con nombres que identifican diferentes lugares que han sido el teatro de eventos históricos o mitológicos. Algunos han habitado en grandes chacras familiares (malocas), pero el trabajo de las chacras es individual familiar. Las purmas (chacras en abandono para que los suelos se regeneren) pertenecen a quien las trabajó, cosa que todos respetan. Antiguamente, una persona que moría era enterrada con sus bienes (vestidos, armas y otros), aunque aquí el sentido de la propiedad era místico y no mercantil. Esto ha cambiado, y hoy ningún muerto es enterrado con su radio, escopeta o motor fuera de borda, que ahora heredan sus deudos. Si alguien le ha contado a de Soto y a otras personas ajenas al tema que los indígenas eran colectivistas, los ha engañado o no conoce esa realidad. Hay cientos de etnografías que los productores del video podrían haber consultado sobre esta materia.
Los pueblos indígenas no están entrando al mercado: lo están hace muchos años, pero lo están en la única manera como el mercado lo permite en zonas marginales, libradas a la matonería de los más fuertes, amigos de las autoridades locales, con quienes trabajan al alimón para explotarlos. El Estado es un espectador activo, de esos que tiran piedras desde la tribuna al actor más débil y se solidariza con el opresor. ¿Qué hace para promover mejoras en educación, salud (reconozco como positivas las campañas de vacunación que se realizan de manera regular), producción, manejo de recursos y otros? Nada más que bloquear las iniciativas realizadas por AIDESEP o por instituciones de apoyo. La famosa nota 14, por ejemplo, barrera impuesta por el ministro de educación para el acceso a pedagógicos, impide, desde hace tres años, que jóvenes indígenas, víctimas de la pésima educación que han recibido en la escuela y el colegio secundario, ingresen al programa de Formación de Maestros Bilingües de la Amazonía Peruana (FORMABIAP), promovido por AIDESEP, y a otros institutos similares. El ministro castiga a las víctimas de la inoperancia de su sector.
No es que los indígenas no quieran ser profesionales. Precisamente AIDESEP montó un programa en este sentido hace una década, apoyado por la cooperación internacional, para que jóvenes egresados de los colegios se formaran en diversas disciplinas. Si el intento no produjo todos los frutos que se esperaba fue porque los estudiantes no pudieron superar las exigencias que les planteaba la educación universitaria por provenir de precarios colegios estatales.
Los programas de manejo de bosque son bloqueados, antes por el INRENA y ahora por el Ministerio de Agricultura, y los de manejo de cuerpos de agua de la selva baja, el principal recurso de esta región, por Produce y otros inútiles acompañantes. Precisamente el tema de los cuerpos de agua es una buena razón para explicar por qué la parcelación de las tierras no es una alternativa para la región y, por el contrario, el apoyo a grupos organizados de las comunidades es la única alternativa viable para manejar este recurso de manera sostenible, mejorar los ingresos de la población y proteger el patrimonio ambiental de la nación.
Si bien la visión presentada por el video es superficial y basada en prejuicios, hay un aspecto de éste que califico de irresponsable y hasta de criminal. Afirma de Soto que los títulos son “pedazos de papel que no tienen ninguna función” y que “sólo valen dentro de los linderos de la comunidad”. Esto es una invocación al zafarrancho de combate y al festín de quienes esperan, detrás de esos linderos, que se les dé el disparo de partida para lanzarse sobre su presa. Es cierto que los títulos tienen errores porque fueron hechos basándose en una cartografía deficiente y con instrumentos poco precisos o inadecuados para la región amazónica, pero éste es el problema de todos los títulos del área rural del país, incluyendo las concesiones mineras y de hidrocarburos y los nuevos latifundios que se van constituyendo. ¿Considera también de Soto que éstos son únicamente “pedazos de papel que sólo valen dentro de sus respectivos ámbitos”?
No, no es despistado el sendero de Hernando de Soto, sino que está claramente orientado para apoyar la política de este gobierno, diseñada para servir a empresas que ambicionan los territorios de los indígenas, a fin de poner en marcha diversos planes. De Soto declara ufano que el Perú se ha comprometido a respetar a las empresas mineras y petroleras para promover el desarrollo. Si los pueblos indígenas contaran con garantías similares y no tuvieran, además de todas las otras adversidades antes mencionadas, que defenderse de la agresión de empresas de hidrocarburos, madereras y mineras, y del autoritarismo oficial, sin duda podrían abocarse con mayor dedicación a construir un mejor presente.
Para terminar, una última cuestión relacionada con algo que, al parecer, tampoco de Soto conoce. De acuerdo a la Constitución, las comunidades nativas y campesinas “Son autónomas en su organización, en el trabajo comunal y en el uso y libre disposición de sus tierras, así como en lo económico y administrativo, dentro del marco que la ley establece” (Art. 89). El argumento, entonces, de que ellas están condenadas por una legislación obsoleta a permanecer eternamente como comunidades no es cierto. De hecho, los ejemplos que doy al comienzo de estas líneas demuestran lo contrario: que hay comunidades parceladas, que alquilan sus tierras y que en la práctica van perdiendo la propiedad de éstas. Son libres de hacer lo que quieran y nadie se los puede impedir, aunque las experiencias actuales demuestran que la pérdida de dominio sobre sus territorios sólo les proporciona ingresos miserables, que luego de gastados deja a los pobladores verdaderamente pobres, cosa que antes no eran, porque a pesar de tener magros ingresos en efectivo, disponían de recursos y de un medio ambiente sano para vivir bien. Los pueblos indígenas actualmente son libres de disolver su identidad parcelando sus territorios, pero también lo son para defender el legado de sus ancestros, a fin de trabajarlo dentro de otra visión de desarrollo basada en el respeto entre la gente y de ella hacia el medio ambiente.
Por tanto, queda claro que lo que quieren el presidente García y el Sr. de Soto no es impulsar una ley que dé libertad a los indígenas para enajenar sus tierras, sino promocionar la voluntad de los indígenas para que se desprendan de su heredad.
martes, 22 de septiembre de 2009
Etnia de los shawis al rescate de su pasado
ES UNO DE LOS GRUPOS MENOS ESTUDIADOS DE LA REGIÓN LORETO. Luchan por preservar su lengua maternaRecuperarse implica, ante todo, asumirse. “Balsacho” es el adjetivo despectivo que recibe cualquier nativo shawi del distrito de Balsapuerto (Loreto) apenas pisa una ciudad con cemento, pollerías y mototaxis.
“Balsacho” le dijeron a José Púa Pizango en Pucallpa cuando fue a estudiar en un instituto técnico; él había empezado el colegio recién a los 9 años en la comunidad de Pueblo Chayahuita y la temporada en la ciudad la entendió como una escala ineludible hacia el desarrollo personal. Que lo insultaran era secundario: José logró acostumbrarse a la idea de que era distinto, pero esta vez como un adjetivo ponderativo.
Los shawis —también llamados chayahuita— integran una de las etnias menos estudiadas por la antropología moderna. Aldo Fuentes se animó, décadas atrás, a investigar a este grupo humano enclavado en lo más profundo de la región Loreto; la escasa información disponible daba cuenta de una población con muy poca vitalidad, reprimida, tímida.
El trabajo de campo, como tenía que ser, reveló detalles más exactos y menos prejuiciosos. “Es posible que haya un fondo común entre una antropología que busca curiosidades exóticas y una sociedad que desprecia y discrimina. En ambos casos, el hombre apenas si es tomado como un objeto”, escribió el antropólogo en el libro titulado “Porque las piedras no mueren” (1988). En el mundo shawi no había poca vitalidad, ni represión ni timidez. Había paradojas.
LOS CAMBIOS
Recuperarse exige, además, reivindicarse. Se calcula que entre 13 mil y 20 mil shawis viven dispersos en la provincia loretana de Alto Amazonas (en los distritos de Balsapuerto, Cahuapanas, Jeberos, Lagunas, Morona, Teniente César López y Yurimaguas). Son considerados una minoría importante entre las etnias amazónicas.
Desde el siglo XVI en adelante, los shawis han visto desfilar entre sus comunidades a esclavistas españoles, misioneros, patrones y hacendados, caucheros, comerciantes revendedores y buscadores de petróleo. A pesar de este contacto exterior más o menos continuo, la composición social básica no ha variado.
Han variado, sí, las principales costumbres. Recuerda Robinson Pinedo que los primeros profesores que en los años 60 llegaron a la comunidad de Fray Martín —a seis horas de navegación desde Yurimaguas— eran mestizos. Que apenas empezaron a enseñar prohibieron la lengua shawi. Que al alumno que hablaba shawi lo obligaban a arrodillarse sobre los granos de maíz. La educación formal resultó siendo el camino hacia la identidad perdida, y esto a su vez resultó siendo una infeliz paradoja.
Robinson es ahora el apu de la comunidad. Todas las noches, él y sus hijos caminan hasta el río Paranapura y buscan a los peces que se acercan a la orilla para dormir. Robinson tiene toda la noche para pescar y para hablar shawi con sus hijos. Solo él puede hacerlo: su mujer únicamente entiende el español.
LA RESISTENCIA
Recuperarse es, por cierto, valorarse (en un sentido ecuménico antes que económico). Víctor Cahuaza fue la primera autoridad de la comunidad de Fray Martín, allá por 1967. “Cuando vino el primer mestizo se dejó de hablar shawi”, recuerda.
Pero no solo hubo un bache lingüístico: en lugar de “pampanillas”, las mujeres se acostumbraron a las faldas con marca, y el masato —que aquí se consume todo el tiempo— dejó de servirse en “mocahuas” de cerámica decorada porque más fácil era comprar una vasija de plástico y en las fiestas ya no hubo bombo y quena sino una radio a pilas.
Aunque algunos aspectos no cambiaron. La hija de Víctor murió hace dos años apenas dio a luz; él ahora cría a su nieto. La mortalidad posparto sigue siendo la misma, tanto tiempo después. Paradójico, también.
Uno podría decir, sin embargo, que los shawis han acumulado posibilidades de restablecer sus tradiciones. A dos horas de la comunidad de Fray Martín (más lejos de Yurimaguas, por lo tanto) se ubica la comunidad de Panán. Lo primero que llama la atención es que las niñas y adolescentes de esta amplia localidad suelen llevar los rostros pintados con huito, una planta de la región.
En Panán están Juan Napo y su mujer, Feliciana, que con los años que lleva encima aún se recuesta en el piso a diseñar mocahuas. Ellos aún creen que el hombre debe tomar masato de un solo sorbo para demostrar su fuerza. Y creen en el poder espiritual que los ha hecho conocidos y que —dicen ellos— ningún awajun duerme donde duerme un shawi por temor o por respeto. Y creen que habiendo ya profesores nativos la lengua shawi no desaparecerá. Esa es la clave.
Porque recuperarse es, finalmente, resistir.
EL DATO
Lengua protegida. Desde el 2003, la mayoría de profesores que enseñan en las comunidades shawi son nativos bilingües de esta etnia. Ello para asegurar la permanencia de la lengua y la cultura.
Fuente: Diario El Comercio
www.amazoniamagica.com
Etiquetas:
Comunidades indígenas,
Región Loreto
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Libro: No hay país más diverso . Compendio de Antropología Peruana
Carlos Iván Degregori
Cuando la antropología, y otras disciplinas de la cultura, parecían condenadas a terminar en el baúl de las antigüedades, la irrupción de la “ globalización” la ha reubicado en el ojo de la tormenta, como herramienta necesaria para entender el mundo en el que vivimos y, de ser posible, hacerlo más visible. La antropología en el Perú tiene una larga historia. Como estudio del otro, sus antecedentes se remontan hasta el momento mismo de la Conquista y la mirada ambigua que sobre el Nuevo Mundo lanzaron cronistas, visitadores, traductores y frailes evangelizadores. Como disciplina universitaria tiene ya más de cincuenta años y ha merecido varios balances. El contexto mundial, así como las transformaciones teóricas y metodológicas que en ese nuevo contexto ha sufrido la disciplina en las últimas dos décadas, hacen posible y necesario preguntarse en qué estamos. Es así que surge la idea de diversidad cultural en el Perú. La primera parte dibuja un panorama general de las cuales ha trabajado la Antropología: las comunidades campesinas, el ámbito amazónico y urbano, los estudios sobre folklore, temas como redes y movimientos sociales, estudios de género, educación, proyectos de desarrollo, así como otros que en algún momento contribuyeron a ampliar el campo de acción y a transformar la mirada de la disciplina, como la etnohistoria.
Capítulo 1
Carlos Iván Degregori
Panorama de la antropología en el Perú: del estudio del Otro a la construcción de un Nosotros diverso
Capítulo 2
Pedro Roel Mendizábal
De folklore a Cultura Híbridas: rescatando raíces, redefiniendo fronteras entre nos/otros
Capítulo 3
Ramón Pajuelo
Imágenes de la comunidad. Indígenas, campesinos y antropólogos en el Perú
Capítulo 4
Javier Ávila
Entre archivos y trabajo de campo: la Etnohistoria en el Perú
Capítulo 5
Jurgen Golte
Economía, ecología, redes. Campo y ciudad en los análisis antropológicos
Capítulo 6
Luis Calderón Pacheco
Imágenes de Otredad y de frontera: Antropología y pueblos amazónicos
Capítulo 7
Pablo Sandoval
Los rostros cambiantes de la ciudad: cultura urbana y antropología en el Perú
Capítulo 8
Patricia Oliart
Cuestionando certidumbres: Antropología y estudios de género en el Perú
Capítulo 9
Patricia Ames
¿La escuela es progreso? Antropología y educación en el Perú
Capítulo 10
Carlos Iván Degregori y María Ponce Mariños
Movimientos Sociales y Estado: el caso de las rondas campesinas de Cajamarca y Piura
Capítulo 11
Javier Ávila
Los dilemas del desarrollo: Antropología y promoción en el Perú
Editor: Instituto de Estudios Peruanos IEP
Serie:: Perú Problema, 27
ISBN: 978-9972-835-01-8
Páginas: 444
Formato: 17 x 22 cm/
Encuadernación: rústica
3ª Reimpresión: Agosto 2009
Precio: Nuevos Soles: S/. 35.00
jueves, 10 de septiembre de 2009
La Amazonía: Una mirada desde la antropología
Luisa Elvira Belaunde, Jean Pierre Chaumiel y Jaime Regan
Luisa Elvira Belaunde, Jean Pierre Chaumiel y Jaime Regan
Conversatorio en la Biblioteca Nacional.
Ingreso libre.
Lugar: Av. de la Poesía 160, San Borja.
Día: 23 de septiembre 2 009.
Hora: 7.00 pm.
Imagine que abandona su casa, familia, amigos y se inserta en el corazón de la Amazonía, cohabita con comunidades indígenas y se empapa de sus costumbres. ¿Impresionante verdad? Esta experiencia ha sido vivida por algunos antropólogos y la compartirán en el Conversatorio ‘’La Amazonía: una mirada desde la antropología’’, que se presentará en la Biblioteca Nacional del Perú (BNP).
En la actividad se hará un recuento de las investigaciones efectuadas en esta región y los retos de la referida disciplina frente a los contextos actuales de globalización, cambios culturales, migración y urbanismo de los pueblos amazónicos. Asimismo se desarrollará una síntesis de los principales trabajos y temáticas de investigadores tanto nacionales como extranjeros y una aproximación de los realizados por jóvenes investigadores.
Los expositores serán la doctora en Antropología del London School of Economics de la Universidad de Londres e investigadora en temas amazónicos, Luisa Elvira Belaunde; el antropólogo francés con más de tres décadas de investigación en temas amazónicos y principal investigador del Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA) del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS, por sus siglas en francés), Jean Pierre Chaumeil; y el antropólogo norteamericano, coordinador de la Maestría en Estudios Amazónicos de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos e investigador principal del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP), Padre Jaime Regan S. J.
Etiquetas:
Antropología,
Evento Académico
miércoles, 2 de septiembre de 2009
CAMBIO CLIMÁTICO: Desarrollo afronta amenaza catastrófica
Por Thalif Deen
NACIONES UNIDAS, Cuando los políticos y gobernantes reaccionaban con penosa lentitud a la crisis económica de la década de 1920, el economista británico John Maynard Keynes pronunció su famosa sentencia: "A la larga nos morimos todos".
Hoy la frase adquiere un sentido mucho más ominoso, afirma la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a la luz de los peligros combinados de la crisis económica y ambiental que afronta el mundo.
En su "Estudio Económico y Social Mundial 2009 - Promover el desarrollo, salvar el planeta", publicado este martes, el foro mundial sostiene que la comunidad internacional no está respondiendo con la urgencia requerida a la inminente devastación del cambio climático, descrito como el mayor desafío humano de las próximas décadas.
"En un muy profundo nivel, es un peligro existencial", sostiene el documento cuya versión en inglés tiene 207 páginas, señalando estimaciones según las cuales más de 300.000 personas mueren por año a consecuencia del calentamiento global, mientras las vidas de 300 millones más están en grave riesgo.
El nuevo informe coincide con dos acontecimientos, la cumbre de la ONU sobre cambio climático, que se celebrará el 22 de este mes en Nueva York, y las negociaciones para alcanzar un nuevo tratado internacional para afrontar el fenómeno, que culminarán en diciembre en Copenhague.
Al colocar la responsabilidad especialmente en manos de las naciones industriales, el informe sostiene que la crisis climática es resultado de un modelo desequilibrado de desarrollo económico que evolucionó en los últimos dos siglos.
Se "permitió a los países ricos de hoy sostener sus actuales niveles de ingreso, en parte gracias a no responder por el daño ambiental que ahora amenaza el sustento de otros", señala el reporte.
Las acciones necesarias para mitigar el cambio climático incluyen reducir la emisión de gases de efecto invernadero, detener la deforestación, frenar la degradación de los suelos, combatir la elevación del nivel del mar, prevenir sequías e inundaciones y modificar las urbes y las edificaciones para hacerlas menos demandantes de energía.
Para hacer frente a estos desafíos, según el documento, se requiere entre 0,2 por ciento y dos por ciento del producto interno bruto del mundo, entre 180.000 millones y 1,2 billones de dólares. Pero en la mayoría de las proyecciones, los mayores gastos no se requerirían hasta 2030.
Rob Vos, director de la división de análisis y política de desarrollo del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, que publicó el informe, sostuvo que "deberíamos empezar por reconocer qué se necesita".
Ante la pregunta sobre cómo sustanciar las inversiones en el escenario de crisis financiera internacional, Vos dijo a IPS que "la crisis precisamente ha dejado en claro que es posible movilizar vastas cantidades de recursos para contrarrestar los riesgos sistémicos y que sólo los gobiernos están en condiciones de hacerlo".
El cambio climático, señaló, "es un riesgo sistémico mucho más catastrófico, y sin embargo con muchos menos recursos que los desplegados para combatir la debacle financiera podemos afrontarlo".
La ciencia ha expuesto que incluso con una reducción de entre 50 y 80 por ciento de los gases invernadero para 2050 "hay una gran probabilidad de que no podamos lograr un aumento menor a dos grados en la temperatura del planeta, que ya se considera peligrosamente alto", indicó.
A la vez, "se espera una creciente demanda de energía, si buscamos que los países pobres ganen su derecho al desarrollo", agregó. Para dar respuesta a ambos desafíos, se requiere un gran impulso de la eficiencia energética y de fuentes limpias, renovables y bajas en carbono, dijo.
"Lo que se necesita es convencer a los gobernantes de que si bien se necesitan grandes inversiones, el costo de no hacerlas será inmensamente mayor", sostuvo.
Los países ricos tienen una obligación moral de apoyar a los pobres a evitar el mismo modelo de desarrollo de "contaminar primero y limpiar más tarde", indicó.
"Pero esto es solo cuestión de justicia y supervivencia. Hay una solución que puede entrañar ganancias: inversiones a gran escala en energía renovable suministrarán a los países industriales una gran cantidad de nuevos empleos y seguridad energética", dijo Vos.
Los países pobres, añadió, podrán avanzar más velozmente en una estrategia de gran desarrollo con baja liberación de carbono, que a su vez beneficiará a los países ricos también, conjurando lo peor del cambio climático.
Interrogado acerca de cuán factible ve la creación de un fondo global para energías limpias, Vos dijo a IPS que varios países están formulando propuestas para concebirlo.
México y otras naciones han indicado que se necesitaría una suma de entre 300.000 millones y 600.000 millones de dólares, equivalentes a entre 0,5 por ciento y uno por ciento del producto mundial.
"Un gran fondo mundial podría iniciar el proceso... Necesitamos cambios sustanciales en nuestras economías, y especialmente en los suministros de energía, lo cual implica planes de inversión a largo plazo y que puedan sustentarse durante décadas", indicó Vos.
Además, debido a lo costosa que aún es la energía renovable, agregó, "debemos crear economías de escala para bajar costos y acelerar la adopción de esas fuentes".
Sinopsis del Estudio Económico y Social Mundial 2009. Promover el desarrollo, salvaer el planeta"
http://ipsnoticias.net/fotos/overview_sp.pdf
Fuente: IPS
jueves, 27 de agosto de 2009
Para que la amazonía sea reconocidada y valorada por los peruanos
Reflexiones para la diversificación curricular
Por: Gabel Daniel Sotil García
Por: Gabel Daniel Sotil García
Las consecuencias que hemos puntualizado no son, por cierto, frutos del azar. Ellas son los efectos ineludibles, lógicos, de las políticas decididas e implantadas por los sucesivos gobiernos nacionales (ahora también por los regionales), que han venido condenando a esta región amazónica a una especie de un clandestinaje en la dinámica nacional, cuya reversión requiere de la toma de urgentes decisiones.
Para ello debemos empezar por reconocer que la calidad de actuación tanto individual como social en nuestro entorno ecológico y sociocultural depende, básicamente, de la calidad del equipamiento cognoscitivo-intelectual y axiológico – actitudinal proporcionado por la educación, tanto la espontánea o social como la institucionalizada o formal, el mismo que se construye a lo largo de la vida de cada uno de nosotros en las diversas circunstancias a las que nos enfrentamos en la dinámica social. Lo positivo o negativo que hagamos en nuestro escenario sociocultural y ecológico depende de dicho equipamiento. Es en nuestra interioridad en donde moran las fuerzas que guían o inspiran nuestra actuación social.
En consecuencia, para la superación de las deficiencias, ya puntualizadas, que venimos evidenciando en la actuación colectiva en nuestra región y país, será necesario que las autoridades nacionales, regionales y el magisterio, en especial, tomemos las medidas adecuadas, para que, en el nivel interno, se enfatice y priorice el estudio de nuestra región y, en el externo, exigir al Ministerio de Educación que, en el currículo nacional, la selva merezca un sitial relevante, pues, con toda seguridad, a las instituciones educativas de las demás regiones no llegan mensajes de la realidad amazónica (y si llegan, lo hacen con una notable opacidad, incorrección y sesgo), con lo cual se fortalece y profundiza el más grande vacío de los peruanos respecto a la realidad nacional, pues hemos construido y estamos construyendo un Perú sin la verdadera AMAZONÍA, cuya historia, cuya diversidad cultural, cuya riqueza espiritual, cuya realidad ecológica, etc., quedan fuera de las instituciones educativas nacionales.
Más aún cuando hoy sabemos que las agresiones que inferimos al bosque amazónico tienen un efecto desencadenante de muy graves consecuencias en el sistema climático de nuestro planeta, contribuyendo a ese fenómeno global llamado calentamiento global, cuyas complejas consecuencias se evidencian en el actual cambio climático que, si no lo afrontamos con estrategias apropiadas y la urgencia pertinente, va a causarnos gravísimos, catastróficos problemas, como que ya lo viene haciendo, aunque, al parecer, para las autoridades no tienen mayor importancia.
Somos de la opinión de que, dada la trascendencia que viene adquiriendo la Amazonía, tanto para nuestro país como para nuestro planeta, ésta merezca un capítulo especial de estudio en el currículo nacional (y más, por cierto, en el regional), que nos permita, a las actuales y nuevas generaciones, conocerla, comprenderla, reflexionarla e intervenirla racionalmente a partir de la dinamización de nuevos criterios, que nos posibiliten una mejor defensa de sus intereses supremos como unidad sociocultural y ecológicamente diversa.
Nos urge, pues, que socialmente nos aboquemos a superar ese cruel e incomprensible clandestinaje al que la hemos condenado.
Labor reivindicativa que, ineludiblemente, debe comprender el diseño y la implementación de una nueva educación, que tenga como propósito la formación de una nueva imagen de nuestra región que responda plenamente a su realidad, para actuar desde ella con nuevos instrumentos intelectuales y axiológico-actitudinales.
Es en este sentido que proponemos a los actuales Gobiernos Regionales amazónicos que, en sus respectivos ámbitos jurisdiccionales, prioricen el conocimiento extenso e intenso de la realidad amazónica en toda su complejidad, como base para desarrollar actitudes de valoración, respeto y preservación de su patrimonio material y espiritual.
Como correlato necesario, el Ministerio de Educación debe incorporar, como componente de sus políticas educacionales, con carácter de máxima prioridad, que el currículo nacional comprenda la formación de toda la niñez y juventud peruanas en el conocimiento de la realidad amazónica, como requisito para lograr una nueva y sólida identidad nacional, en el marco de un futuro concebido para hacer nuestras vidas bajo la sombra protectora de los árboles del bosque y no sobre sus quirumas y escombros, futuro que sólo podremos construir a partir de un currículo pleno de Amazonía.
Ver también
Ausencia de la amazonía en la educación nacional
http://ensayosamazonicos.blogspot.com/2008/10/ausencia-de-la-amazonia-en-la.html
Ver también
Ausencia de la amazonía en la educación nacional
http://ensayosamazonicos.blogspot.com/2008/10/ausencia-de-la-amazonia-en-la.html
miércoles, 26 de agosto de 2009
Certificado al artículo más racista del año, otorgado al diario peruano Correo.
Un llamamiento para bombardear a los 'salvajes' con napalm gana el galardón de Survival al racismo
La organización de derechos humanos Survival International ha otorgado el premio al artículo más racista publicado en un medio de comunicación prioritario el año pasado a una noticia que insinúa que los indígenas peruanos deberían de ser bombardeados con napalm.
El artículo, que se publicó en el periódico nacional peruano Correo, se refiere a los indígenas como personas “salvajes”, “paleolíticas” y “primitivas”; dice que sus lenguas no tienen más de ochenta vocablos y declara que, en las protestas que recientemente se vivieron en gran parte de la Amazonia peruana, los indígenas fueron manipulados por el “excremento comunista”.
“Para aquellos que aún consideran a estas ‘etnias’ como grupos humanos de gentes ‘buenas’, ‘ingenuas’ y ‘candorosas’, les recuerdo que fueron estas mismas las que perfeccionaron el arte de reducir las cabezas de sus enemigos y llevarlas en los cinturones de piel que sujetaban sus taparrabos (…) En todo caso, si los ‘nativos’ no lo hicieron con los 25 policías que asesinaron y se comieron sus restos, fue solamente por falta de tiempo.”
El artículo también ataca a tres congresistas indígenas, ridiculizando sus nombres y refiriéndose a ellas como “tres vedettes de la cloaca parlamentaria”. Su respuesta a la protesta indígena contra la explotación de sus recursos naturales en su tierra es: “¡Váyanse a la mismísima, taparrabos y todo!”. La penúltima frase es: “No sé qué espera Alan [García, Presidente de Perú] que no prepara a su FAP [Fuerza Aérea Peruana] con todo el napalm necesario.”
El galardón al “artículo más racista del año” es parte de la campaña de Survival “Plántale Cara al Racismo”, que tiene como objetivo cuestionar las descripciones racistas de pueblos indígenas en los medios de todo el mundo. El ganador recibe un certificado inscrito con una cita del autor lakota sioux Luther Standing Bear (Oso de Pie): “Tantos años llamando al indígena salvaje no le han convertido en uno”.
“Plántale Cara al Racismo” cuenta con el apoyo de importantes periodistas tales como Lorenzo Milá, Rosa Montero, Carmen Sarmiento, Rosa Mª Calaf, John Simpson, corresponsal de asuntos internacionales de la BBC, o George Monbiot, John Vidal y los autores de best-sellers Tim Butcher y Simon Garfield.
Fuentes internas a Survival expresaron hoy: “Este artículo es una lectura deprimente para cualquiera que piense que los periódicos deberían educar e informar a sus lectores. Esperamos que la publicidad que reciba este galardón haga que el periódico se lo piense dos veces antes de publicar tal basura ofensiva de nuevo”.
Más información:
Laura de Luis
comunicacion@survival.es
Tel. +34 91 521 72 83
martes, 25 de agosto de 2009
El ejercicio del derecho a expresarme en mi lengua materna
Por: Rubén Darío Ninahuanca Rivas
I. Introducción
Por su parte, la población indígena de la región amazónica ascendería a 299,218 habitantes distribuidos en 11 departamentos del país;[2] teniendo como un dato adicional que sólo las comunidades campesinas en el Perú ocupan el 40% del territorio de su territorio.[3]
Primer Caso:
Es común que se piense que el responsable por lo sucedido sea Miguel, por no haberse preocupado por estudiar el idioma castellano. Quizás otros pueden decir que la comunidad es responsable de lo sucedido al elegir a un líder que no maneja los dos idiomas y, otros quizá puedan manifestar que el responsable es la municipalidad al invitar a personas que no tienen un perfil predeterminado. Es aquí en donde podemos empezar a manifestar lo siguiente:
Cuando nos referimos a que el derecho de igualdad es un derecho fundamental, el propio Tribunal Constitucional ha manifestado que la igualdad "como derecho fundamental comporta el reconocimiento de la existencia de una facultad o atribución conformante del patrimonio jurídico de una persona, derivada de su naturaleza, que consiste en ser tratada igual que los demás en relación a hechos, situaciones o acontecimientos coincidentes; por ende, como tal deviene en el derecho subjetivo de obtener un trato igual y de evitar los privilegios y las desigualdades arbitrarias[6]."
Si el proceso del presupuesto participativo es un mecanismo de asignación equitativa, racional, eficiente, eficaz y transparente de los recursos públicos, que fortalece las relaciones Estado - Sociedad Civil[7]. Entonces por qué los talleres de trabajo, en dónde se desarrolla la visión de desarrollo y la priorización de los proyectos de inversión para la generación del desarrollo de los pueblos, se realizan íntegramente en castellano; esto conlleva a que los líderes indígenas no entiendan el mensaje y, por ende no participen en igualdad de condiciones. El Tribunal Constitucional lo manifiesta cuando se refiere a que el estado, en todos sus niveles, debe proporcionarle al individuo los mecanismos necesarios para poder de garantizar un pleno ejercicio de los derechos fundamentales de la persona. El ejercicio del derecho a poder expresarnos en nuestro propio idioma nos permite comprender el mensaje del receptor, lo que origina que pueda ejercer mi derecho a la:
Derechos contenidos en el numeral 4. del artículo 2 de la Constitución Política del Perú: "... con la libertad de expresión se garantiza que las personas (individual o colectivamente consideradas) puedan transmitir y difundir libremente sus ideas, pensamientos, juicios de valor u opiniones (...) Se garantiza la difusión del pensamiento, la opinión o los juicios de valor que cualquier persona pueda emitir. Mientras que con la libertad de información se "garantiza un complejo haz de libertades, que, conforme enuncia el artículo 13 de la Convención Americana de Derechos Humanos, comprende las libertades de buscar, recibir y difundir informaciones de toda índole verazmente (...) garantiza el acceso, la búsqueda y la difusión de hechos noticiosos o, en otros términos, la información veraz[8]," derechos que no podrán ser ejercidos si el mensaje inicial no se puede comprender y entender.
La exigencia de contar con traductores en el desarrollo de los talleres del Presupuesto Participativo no debe considerarse un trato privilegiado, porque lo prohibido constitucionalmente no es el trato diferenciado sino, el que este trato diferenciado sea injustificado o arbitrario. Como bien ha recalcado el Tribunal Constitucional: "como lo ha dicho este colegiado en reiteradas oportunidades, no todo tratamiento desigual resulta inconstitucional, sino únicamente aquel que carezca de justificación o sustento razonable"[9]. La igualdad, ya sea como principio o como derecho fundamental, constitucionalmente; "no significa, siempre y en todos los casos, un trato legal uniforme hacia los ciudadanos, el derecho a la igualdad supone tratar "igual a los que son iguales" y "distinto a los que son distintos", lo cual parte de la premisa de que es imposible constatar que en los hechos no son pocas las ocasiones en que un determinado grupo de individuos se encuentran postergados en el acceso, en igualdad de condiciones, a las mismas oportunidades[10]." "Esta dimensión del derecho a la igualdad vincula esencialmente, a los órganos administrativos y jurisdiccionales, los que son los llamados a aplicar las normas jurídicas[11]."
El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos: "... busca proteger a las minorías de los Estados en el cultivo de su vida cultural, su religión y su idioma. Aboga, en otras palabras, no por la dominación de un grupo social sobre el otro sino por la coexistencia[12]. "Se debe buscar igualdad de derechos y oportunidades: la promoción de la efectividad de los derechos sociales, económicos y culturales [en donde se encuentra inmerso el derecho a expresarme en mi propio idioma], sin atentar contra la identidad de las minorías y la colaboración para eliminar las diferencias socioeconómicas [de] (...) las minorías (...) en la comunidad nacional.[13]"
2.2. El derecho a expresarme en mi propio idioma permite el ejercicio de mi ciudadanía
"En el informe de la defensoría del Pueblo [Ante todo el diálogo. Defensoría del Pueblo y conflictos sociales y políticos](...) se establece que la normatividad sobre la participación y consulta ciudadana es aún insuficiente para garantizar una participación efectiva de las poblaciones locales, y lograr que los funcionarios públicos escuchen seriamente sus inquietudes por los problemas (...) [locales]. Se requiere transformar estos mecanismos que aparecen, hoy en día, como burocráticos y formales, en procedimientos efectivos en los que la participación ciudadana tenga la posibilidad de influir en las decisiones...[18]"
2.3. Derecho a expresarme en mi propio idioma es un reconocimiento de mi identidad
En concordancia con el numeral 1 del artículo 2 de la Constitución; que reconoce a la identidad y el libre desarrollo y su bienestar.
El numeral 1 del Artículo 7 del Convenio 169 OIT menciona:
El derecho al idioma aboga no por ser la dominación de un grupo social sobre el otro sino, por la coexistencia de los mismos; generando canales de diálogo, espacios de coordinación y concertación en la construcción de un modelo de desarrollo que permita vivir con dignidad.
Uno de los instrumentos internacionales que convendría analizar en otro momento, es la convención sobre los derechos del niño, porque: "... inciden en el proceso de socialización del niño y desarrollan dos aspectos complementarios: el primero, reforzar la identidad cultural de idioma y de valores del niño, así como de los valores nacionales del país en que vive, y de los de su país de origen cuando vive en otra civilización. Esta medida aboga por el respeto de la identidad étnica y cultural de cada persona aún en ambientes distintos[21]". El niño debe recibir una formación en donde el niño "... aprenda a respetar las diferencias con los otros en espíritu de comprensión y paz.[22]"
2.4. El derecho a expresarme en mi propio idioma es una garantía procesal.
Segundo caso.
El norteamericano apenas pudo solicitar a la policía una llamada telefónica en un castellano entrecortado y poco entendible, al comunicarse con la embajada norteamericana, les narró el problema en el que estaba, pidiéndoles apoyo inmediatamente. El embajador norteamericano, llama inmediatamente al Comisario, pidiéndole que no inicie las diligencias pertinentes mientras Christopher no cuente con un traductor.
La convención americana de Derechos Humanos menciona en su Artículo 8, lo siguiente:
El derecho a expresarse en su propio idioma en este caso juega un rol importante en el proceso, es decir, será nulo todo lo actuado si el procesado, no cuenta con un traductor o interprete. Es una garantía al debido proceso.
Consideramos importante esta garantía pues, no sólo norteamericanos son victimas de estos impases, sino también pobladores indígenas, los cuales, también gozan de las mismas garantías procesales como cualquier ciudadano en el sistema penal peruano.
III. Conclusiones
IV. Referencias
http://www.amazoniamagica.com/
I. Introducción
Una de las características que muchos estudiosos del tema indígena, refieren para definir e identificar a un indígena es que, a menudo son personas que practican o conocen una lengua distinta al idioma oficial. Es en protección a estos pueblos que diversos instrumentos normativos nacionales como internacionales garantizan el derecho a expresarse en su propio idioma. De acuerdo con algunos autores, la población indígena en el Perú suma más de ocho millones de habitantes, la mayoría de los cuales formarían parte de los pueblos quechua y aymara asentados en la costa y sobretodo en la sierra del país.
Por su parte, la población indígena de la región amazónica ascendería a 299,218 habitantes distribuidos en 11 departamentos del país;[2] teniendo como un dato adicional que sólo las comunidades campesinas en el Perú ocupan el 40% del territorio de su territorio.[3]
La distribución de la población indígena en el Perú, según el criterio lingüístico, se observa en los resultados del Censo de 1993; "(...) [que] la distribución territorial tiene una fuerte concentración en las regiones del centro y sur andino. (...) cinco departamentos tienen más del 60% de la población indígena. Apurímac el 76.95%, Ayacucho el 70.83%, Cusco el 64.37%, Huancavelica el 66.79% y Puno el 75.97%, en donde la mayoría de la población son quechua hablantes (42.23%) y aymaras (32.61%)[4].
De acuerdo a los datos anteriormente expuestos podríamos afirmar que aproximadamente el 35% de la población en el Perú es indígena, y practica o conoce un idioma distinto al de la idioma oficial. El motivo de este documento es demostrar que el ejercicio de este derecho les permite a los pueblos indígenas el ejercicio de otros derechos.
Es necesario recalcar, que el derecho a expresarme en mi propio idioma no es sólo una garantía procesal; es decir, sólo un derecho que se puede exigir en los juzgados o tribunales; sino, un derecho que se entrelaza con el ejercicio de otros derechos, desde la educación, acceso a servicios, contratos, entre otros actos jurídicos que le garantizan a estos pueblos, el libre desarrollo de su personalidad. Este trabajo solo pretende ilustrar de manera introductoria sobre el tema con la finalidad de poder desarrollar estudios detallados y descriptivos posteriores.
II. El derecho a expresarme en mi propio idioma como un derecho de entrada
En los documentos internacionales como en la legislación nacional, el derecho a expresarme en mi propio idioma se ha convertido en un derecho que garantiza la igualdad; es un reconocimiento de la identidad de los pueblos, es una garantía procesal y un derecho que permite el ejercicio de mi ciudadanía.
Con la narración de dos casos quisiera ilustrar lo anteriormente señalado:
Primer Caso:
Miguel, jefe de una comunidad indígena, recibe una carta de invitación de la municipalidad de su jurisdicción que está escrita íntegramente en español, al darse cuenta que no puede leerlo, va en busca del profesor bilingüe de la comunidad con la finalidad de que éste se lo traduzca. El profesor le dice que es una carta de invitación para la reunión anual del presupuesto participativo haciéndole conocer el día y la hora de la reunión. Miguel, como buen líder, decide asistir a la reunión pactada; pero cuando llega a la reunión apenas puede entender algunas palabras como por ejemplo; firme aquí, tome sus materiales y siéntese por allá.
La reunión se inicia y el moderador empieza a desarrollar el evento en castellano; empieza a explicar el objetivo del taller, la programación del día y las tareas de los participantes. Miguel sin entender lo que sucede en el auditorio, pasa todo el día, entre aplausos y papeles; hasta que al final de la reunión, todas las personas hacen una larga fila para firmar un acta, la cual él decide firmar porque piensa que es un acto protocolar que debe respetar. Miguel al final de la reunión sale frustrado porque no entendió para que lo llamaron, ¡si sólo estuvo sentado y nunca le preguntaron nada!
Es común que se piense que el responsable por lo sucedido sea Miguel, por no haberse preocupado por estudiar el idioma castellano. Quizás otros pueden decir que la comunidad es responsable de lo sucedido al elegir a un líder que no maneja los dos idiomas y, otros quizá puedan manifestar que el responsable es la municipalidad al invitar a personas que no tienen un perfil predeterminado. Es aquí en donde podemos empezar a manifestar lo siguiente:
2.1. El derecho a expresarme en mi propio idioma es un derecho que garantiza la igualdad y otros derechos
Cuando se exige que se respete el derecho a ser tratado con igualdad se refiere a un principio y a un derecho fundamental, que en palabras del Tribunal Constitucional textualmente enuncia que; "la noción de igualdad debe ser percibida en dos planos divergentes. En el primero se constituye como un principio rector de la organización y actuación del estado social y democrático de derecho. En el segundo, se erige como un derecho fundamental de la persona[5]."Esto quiere decir que cuando hablamos que nuestro derecho a la igualdad es un principio; el estado en sus diferentes niveles tiene la obligatoriedad de buscar los mecanismos necesarios e idóneos de garantizar un pleno ejercicio de los derechos fundamentales de las personas.
Cuando nos referimos a que el derecho de igualdad es un derecho fundamental, el propio Tribunal Constitucional ha manifestado que la igualdad "como derecho fundamental comporta el reconocimiento de la existencia de una facultad o atribución conformante del patrimonio jurídico de una persona, derivada de su naturaleza, que consiste en ser tratada igual que los demás en relación a hechos, situaciones o acontecimientos coincidentes; por ende, como tal deviene en el derecho subjetivo de obtener un trato igual y de evitar los privilegios y las desigualdades arbitrarias[6]."
Si el proceso del presupuesto participativo es un mecanismo de asignación equitativa, racional, eficiente, eficaz y transparente de los recursos públicos, que fortalece las relaciones Estado - Sociedad Civil[7]. Entonces por qué los talleres de trabajo, en dónde se desarrolla la visión de desarrollo y la priorización de los proyectos de inversión para la generación del desarrollo de los pueblos, se realizan íntegramente en castellano; esto conlleva a que los líderes indígenas no entiendan el mensaje y, por ende no participen en igualdad de condiciones. El Tribunal Constitucional lo manifiesta cuando se refiere a que el estado, en todos sus niveles, debe proporcionarle al individuo los mecanismos necesarios para poder de garantizar un pleno ejercicio de los derechos fundamentales de la persona. El ejercicio del derecho a poder expresarnos en nuestro propio idioma nos permite comprender el mensaje del receptor, lo que origina que pueda ejercer mi derecho a la:
"Libertad de información, opinión, expresión y difusión del pensamiento mediante la palabra oral o escrita o la imagen..."
Derechos contenidos en el numeral 4. del artículo 2 de la Constitución Política del Perú: "... con la libertad de expresión se garantiza que las personas (individual o colectivamente consideradas) puedan transmitir y difundir libremente sus ideas, pensamientos, juicios de valor u opiniones (...) Se garantiza la difusión del pensamiento, la opinión o los juicios de valor que cualquier persona pueda emitir. Mientras que con la libertad de información se "garantiza un complejo haz de libertades, que, conforme enuncia el artículo 13 de la Convención Americana de Derechos Humanos, comprende las libertades de buscar, recibir y difundir informaciones de toda índole verazmente (...) garantiza el acceso, la búsqueda y la difusión de hechos noticiosos o, en otros términos, la información veraz[8]," derechos que no podrán ser ejercidos si el mensaje inicial no se puede comprender y entender.
La exigencia de contar con traductores en el desarrollo de los talleres del Presupuesto Participativo no debe considerarse un trato privilegiado, porque lo prohibido constitucionalmente no es el trato diferenciado sino, el que este trato diferenciado sea injustificado o arbitrario. Como bien ha recalcado el Tribunal Constitucional: "como lo ha dicho este colegiado en reiteradas oportunidades, no todo tratamiento desigual resulta inconstitucional, sino únicamente aquel que carezca de justificación o sustento razonable"[9]. La igualdad, ya sea como principio o como derecho fundamental, constitucionalmente; "no significa, siempre y en todos los casos, un trato legal uniforme hacia los ciudadanos, el derecho a la igualdad supone tratar "igual a los que son iguales" y "distinto a los que son distintos", lo cual parte de la premisa de que es imposible constatar que en los hechos no son pocas las ocasiones en que un determinado grupo de individuos se encuentran postergados en el acceso, en igualdad de condiciones, a las mismas oportunidades[10]." "Esta dimensión del derecho a la igualdad vincula esencialmente, a los órganos administrativos y jurisdiccionales, los que son los llamados a aplicar las normas jurídicas[11]."
El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos: "... busca proteger a las minorías de los Estados en el cultivo de su vida cultural, su religión y su idioma. Aboga, en otras palabras, no por la dominación de un grupo social sobre el otro sino por la coexistencia[12]. "Se debe buscar igualdad de derechos y oportunidades: la promoción de la efectividad de los derechos sociales, económicos y culturales [en donde se encuentra inmerso el derecho a expresarme en mi propio idioma], sin atentar contra la identidad de las minorías y la colaboración para eliminar las diferencias socioeconómicas [de] (...) las minorías (...) en la comunidad nacional.[13]"
2.2. El derecho a expresarme en mi propio idioma permite el ejercicio de mi ciudadanía
El derecho a expresarme en mi propio idioma también está íntimamente ligado a mi derecho a la participación. La participación no es un fin en sí mismo, si fuera su único propósito, podría ser utilizado únicamente para dar apariencia de legitimidad a un proceso de toma de decisiones, sin otorgar ninguna posibilidad real de influir en el resultado[14].
Es por ello que la participación no es sentarse, aplaudir, tomar refrigerio y firmar el acta para justificar los gastos. Es necesario en este caso hacer la distinción entre "asistir" y "participar", entendiendo por el primero de ellos: "Acompañar a alguno en un acto público. (...) Estar presente en un acto,[15]"mientras que por el segundo podemos entender que: "la participación (...) no sólo como un derecho en sí mismo, valioso y reconocido por el ordenamiento internacional y nacional, sino también como un "derecho de entrada" (entry rigth), es decir, un derecho que permite hacer realidad los otros derechos. Su ejercicio permite redefinir la ciudadanía en términos de capacidades desarrolladas en las personas para convertirse en agentes de los procesos de elaboración de políticas públicas. El ciudadano, así, se convierte en un actor con mayores posibilidades de diseñar e implementar su propia agenda, incluyendo la agenda de exigibilidad de derechos como la vida, la salud, la integridad, la propiedad y otras libertades.[16]"
Es por ello que la participación no es sentarse, aplaudir, tomar refrigerio y firmar el acta para justificar los gastos. Es necesario en este caso hacer la distinción entre "asistir" y "participar", entendiendo por el primero de ellos: "Acompañar a alguno en un acto público. (...) Estar presente en un acto,[15]"mientras que por el segundo podemos entender que: "la participación (...) no sólo como un derecho en sí mismo, valioso y reconocido por el ordenamiento internacional y nacional, sino también como un "derecho de entrada" (entry rigth), es decir, un derecho que permite hacer realidad los otros derechos. Su ejercicio permite redefinir la ciudadanía en términos de capacidades desarrolladas en las personas para convertirse en agentes de los procesos de elaboración de políticas públicas. El ciudadano, así, se convierte en un actor con mayores posibilidades de diseñar e implementar su propia agenda, incluyendo la agenda de exigibilidad de derechos como la vida, la salud, la integridad, la propiedad y otras libertades.[16]"
Los derechos de participación ciudadana parten del principio de poder delegado del pueblo hacia el Estado; en la concepción básica es el pueblo el soberano y el estado se pone en marcha sobre este derecho delegado. En el caso de los pueblos indígenas, los derechos de participación se derivan de dos principios básicos: la aplicación especial del derecho de participación y el reconocimiento del principio de autodeterminación de los pueblos[17]"
"En el informe de la defensoría del Pueblo [Ante todo el diálogo. Defensoría del Pueblo y conflictos sociales y políticos](...) se establece que la normatividad sobre la participación y consulta ciudadana es aún insuficiente para garantizar una participación efectiva de las poblaciones locales, y lograr que los funcionarios públicos escuchen seriamente sus inquietudes por los problemas (...) [locales]. Se requiere transformar estos mecanismos que aparecen, hoy en día, como burocráticos y formales, en procedimientos efectivos en los que la participación ciudadana tenga la posibilidad de influir en las decisiones...[18]"
Una de las formas básicas de garantizarle a los pueblos indígenas la oportunidad de participar es el reconocimiento del derecho a expresarse en su propio idioma, porque sólo conociendo y entendiendo lo que se debate un podrá ejercer otros derechos que le permitan convertirse en un actor dentro del presupuesto participativo y no en un mero espectador de su desarrollo.
2.3. Derecho a expresarme en mi propio idioma es un reconocimiento de mi identidad
El idioma es una característica singular de un grupo humano, es un reconocimiento de su identidad y manifestación de su cultura: "la identidad podemos definirla como el sentido de pertenencia a un determinado pueblo, a una determinada cultura, esta identidad puede radicar en la vida, en el pensamiento, en la lengua, en la manera de vestir, etc.[19]" El cual se encuentra recogido en el numeral 19 del artículo 2 de la
Constitución:
Constitución:
"19. A su identidad étnica y cultural. El Estado reconoce y protege la pluralidad étnica y cultural de la Nación."
En concordancia con el numeral 1 del artículo 2 de la Constitución; que reconoce a la identidad y el libre desarrollo y su bienestar.
"1. A la vida, a su identidad, a su integridad moral, psíquica y física y a su libre desarrollo y bienestar."
En el numeral 1 del Artículo 2 de la Constitución se reconoce otro derecho, que sólo podrá ser ejercido si se garantiza la expresión en su propio idioma, - referido al "libre desarrollo y bienestar."
"Muchas pérdidas de los pueblos indígenas se deben a la errada concepción de desarrollo que se les ha impuesto o a los impactos de las acciones de desarrollo que se han programado en las regiones que habitan. Los pueblos indígenas, como todo pueblo, requiere cambios hacia niveles de vida más satisfactorios[20]".
Este modelo de desarrollo satisfactorio sólo se logrará si ellos pudieran expresar sus ideas, opiniones en su idioma y la autoridad competente pueda responderles en un idioma similar, porque de lo contrario el mensaje podría distorsionarse.
Este modelo de desarrollo satisfactorio sólo se logrará si ellos pudieran expresar sus ideas, opiniones en su idioma y la autoridad competente pueda responderles en un idioma similar, porque de lo contrario el mensaje podría distorsionarse.
El numeral 1 del Artículo 7 del Convenio 169 OIT menciona:
1. Los pueblos interesados deberán tener el derecho de decidir sus propias prioridades en lo que atañe al proceso de desarrollo, en la medida en que éste afecte a sus vidas, creencias, instituciones y bienestar espiritual y a las tierras que ocupan o utilizan de alguna manera, y de controlar, en la medida de lo posible, su propio desarrollo económico, social y cultural.
El derecho al idioma aboga no por ser la dominación de un grupo social sobre el otro sino, por la coexistencia de los mismos; generando canales de diálogo, espacios de coordinación y concertación en la construcción de un modelo de desarrollo que permita vivir con dignidad.
Uno de los instrumentos internacionales que convendría analizar en otro momento, es la convención sobre los derechos del niño, porque: "... inciden en el proceso de socialización del niño y desarrollan dos aspectos complementarios: el primero, reforzar la identidad cultural de idioma y de valores del niño, así como de los valores nacionales del país en que vive, y de los de su país de origen cuando vive en otra civilización. Esta medida aboga por el respeto de la identidad étnica y cultural de cada persona aún en ambientes distintos[21]". El niño debe recibir una formación en donde el niño "... aprenda a respetar las diferencias con los otros en espíritu de comprensión y paz.[22]"
2.4. El derecho a expresarme en mi propio idioma es una garantía procesal.
Para poder explicar este acápite, es necesaria la narración de otro caso. A continuación lo detallamos.
Segundo caso.
Christopher, un ciudadano norteamericano quien no puede hablar el castellano, decide visitar el Perú, cuando llega al país rápidamente se dirige a una agencia de traductores con la finalidad de contratar a una persona para que lo acompañe en su estadía. Sin embargo, rápidamente lo abordan dos policías, comunicándole que tenían una orden de captura por Tráfico Ilícito de Drogas. ¿Qué había sucedido? Al parecer había un problema de homonimia; cuando pide apoyo en la mencionada agencia de traducción, nadie quiso ayudarlo por el gran problema en el que estaba inmerso.
El norteamericano apenas pudo solicitar a la policía una llamada telefónica en un castellano entrecortado y poco entendible, al comunicarse con la embajada norteamericana, les narró el problema en el que estaba, pidiéndoles apoyo inmediatamente. El embajador norteamericano, llama inmediatamente al Comisario, pidiéndole que no inicie las diligencias pertinentes mientras Christopher no cuente con un traductor.
La convención americana de Derechos Humanos menciona en su Artículo 8, lo siguiente:
2.- (...) Durante el proceso, toda persona tiene derecho, en plena igualdad a las siguientes garantías mínimas:
a) Derecho del inculpado de ser asistido gratuitamente por el traductor o intérprete, si no comprende o no habla el idioma del juzgado o del tribunal (...)
El derecho a expresarse en su propio idioma en este caso juega un rol importante en el proceso, es decir, será nulo todo lo actuado si el procesado, no cuenta con un traductor o interprete. Es una garantía al debido proceso.
Consideramos importante esta garantía pues, no sólo norteamericanos son victimas de estos impases, sino también pobladores indígenas, los cuales, también gozan de las mismas garantías procesales como cualquier ciudadano en el sistema penal peruano.
III. Conclusiones
• La garantía de expresarme en mi propio idioma, me garantiza el ejercicio de mi derecho a la libertad de expresión, de pensamiento, de elegir mi propio desarrollo, incluida la libertad personal.
• La garantía de expresarme en mi propio idioma me permite, además, la defensa del derecho a la propiedad, y derechos conexos, conforme a la legislación nacional.
• La garantía de expresarme en mi propio idioma permite que pueda participar en los diferentes espacios de decisión de mi desarrollo, permitiéndome de esta manera garantizar mejores servicios en educación, salud, entre otros.
• Uno de los argumentos de las autoridades para no implementar los mecanismos necesarios que garanticen el ejercicio de derechos es la carencia de presupuestos, sin embargo en la undécima disposición transitoria de la constitución se menciona, que "las disposiciones de la Constitución que exijan nuevos o mayores gastos públicos se aplican progresivamente;" por lo mismo considero que no debe ser un impedimento que el estado, en todos sus niveles e instancias de participación, genere mecanismos que propicien el ejercicio de mi derecho a la igualdad.
IV. Referencias
• Alejandra Alayza Moncloa. No pero si. Comunidades y Minería. Consentimiento, previo, libre e informado en el Perú. Lima, abril del 2007.
• Definición.org. Disponible en http://www.definicion.org/asistir. Revisado el 15 de octubre del 2007.
• Informe Defensorial 103. El proyecto Camisea y sus efectos en los derechos de las personas. . Lima, Perú, marzo del 2006. Defensoría del Pueblo.
• Ley 28056. Ley Marco del Presupuesto Público
• Marcial Rubio Correa. Estudio de la Constitución Política del Perú de 1993. Tomo I. Fondo Editorial de la Pontifica Universidad Católica del Perú. Lima, 1999.
• Pedro García Hierro. Manual del Grupo de Trabajo: "Racimos de Ungurahui. Guía para leer el Convenio 169. Resolución Legislativa 26253.
• Sentencia del Tribunal Constitucional Peruano. Exp. 0018 - 2003 - AI/TC, del 26 de abril del 2004
• Sentencia del Tribunal Constitucional Peruano. Exp. 0261 - 2003 - AA/TC,
• Sentencia del Tribunal Constitucional Peruano. Exp. 1279 - 2002 - AA/TC, del 18 de diciembre del 2003
• Sentencia del Tribunal Constitucional Peruano. Exp. 0016 - 2002 - AI/TC, del 30 de abril del 2003
• Sentencia del Tribunal Constitucional Peruano. Exp. 0007 - 2003 - AI/TC, del 2 de julio del 2004
Nota: Rubén darío es bogado de la Universidad Nacional de Piura. Especialista en Derecho Municipal y Regional, Especialización en Gestión de la Política Social y Especialización en Gestión de Desarrollo Sostenible. Correo electrónico: nrrubendario1980@yahoo.es
Ver también:
Los programas sociales engordan mascotas en Condorcanqui
http://ensayosamazonicos.blogspot.com/2009/02/los-programas-sociales-engordan.html
http://www.amazoniamagica.com/
Etiquetas:
Derechos culturales,
Identidad
lunes, 24 de agosto de 2009
Por: Oswaldo de Rivero
Tras el recalentamiento del planeta y sus desastrosas consecuencias está, sin duda, la ideología del crecimiento perpetuo del producto bruto interno [PBI]. Este indicador del agregado de toda la producción nacional no descuenta la depredación de los recursos naturales no renovables y la emisión de gases de efecto invernadero. Es decir, acepta un crecimiento económico que usa al medio ambiente como si fuera una materia prima inagotable. Pero el PBI crece y el planeta no.
A pesar de que el crecimiento del PBI significa destrucción del hábitat humano, la mayoría de economistas, y sobre todo los políticos, rinden culto a este crecimiento como el tótem del desarrollo de la riqueza nacional. Esta veneración de la destrucción del propio hábitat es tan ilógica como venerar la función de la célula cancerosa que crece destruyendo su propio organismo.
Hoy se están haciendo esfuerzos para reemplazar PBI con nuevos indicadores más científicos y éticos. Los profesores Herman E. Daly y John B. Cobb Jr., de la Universidad de Maryland, han creado un nuevo cálculo de la prosperidad llamado Índice de Bienestar Económico Sostenible [ISEW, por sus siglas en inglés] que sustrae del PBI las pérdidas ecológicas. Cuando lo aplicaron la prosperidad de EEUU cambió: su renta per cápita había declinado 10% desde 1976.
Otros expertos han creado el Indicador de Progreso Genuino [GPI] que también sustrae del PBI los costos externos de la destrucción de recursos no renovables, a los que añade la contaminación, el desperdicio de energía, la congestión del tráfico y los costos de la delincuencia. Tras aplicarlo, la renta per cápita de EEUU entre 1982-2002 no creció 56% como oficialmente se calculó sino tan solo 2%.
También está la propuesta del profesor Hiroyuki Yoshikawa de la Universidad de Tokio, llamada “factoría inversa”. Dice que se debe establecer en el mundo un nuevo sistema cíclico industrial compuesto por industrias dedicadas solo a reciclar y crear productos reciclables. Industrias que no dejan desperdicios sino insumos para crear otros productos también reciclables. Solo se podría contabilizar como riqueza la producción industrial.
Mientras el PBI no sea reemplazado por un nuevo indicador, la destrucción ecológica del planeta no cesará. Y, entonces, en un futuro no muy lejano, tendremos que medir la inviabilidad de las naciones por la gran escasez de agua, alimentos y energía.
Tal vez, en un siglo, cuando una futura generación estudie nuestra civilización y vea que contabilizamos como desarrollo un crecimiento económico que consistía en destruir la biodiversidad, recalentar la atmósfera, derretir los glaciares, crear escasez de agua, alimentos y energía y subir peligrosamente el nivel de los mares, clasificará al PBI como el más conspicuo indicador de nuestra barbarie.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







